Hombres y mujeres suelen tener ideas distintas acerca de una pelea, lo que es habitual que genere conflictos adicionales. Las mujeres, en general, sólo quieren hablar sobre un problema, más allá de que de ello salga una solución o no. Los hombres, en cambio, buscan solucionar rápidamente el conflicto, por lo que suelen hacer propuestas rápidas que no siempre les caen bien a las mujeres.