La Comisión Europea anunció ayer “estar lista” en caso de que España solicite un rescate, poniendo en marcha la cuenta atrás para un país cada vez más debilitado que podría convertirse en el cuarto de la Unión Europea en pedir una ayuda global.
La Comisión Europea anunció ayer “estar lista” en caso de que España solicite un rescate, poniendo en marcha la cuenta atrás para un país cada vez más debilitado que podría convertirse en el cuarto de la Unión Europea en pedir una ayuda global.
España está actualmente bajo la presión de los mercados y de una parte de sus socios europeos para que pida un rescate financiero, tras recibir en junio la promesa de una primera ayuda para el saneamiento de sus bancos.
Pero el gobierno del conservador Mariano Rajoy afirma no haber tomado aún una decisión, temiendo que se le impongan a cambio duras condiciones.
“La Comisión Europea está lista a actuar en caso de petición”, aseguró el comisario europeo de Asuntos Económicos, Olli Rehn, que se reunió en Madrid con Rajoy y su ministro de Economía, Luis de Guindos, en el primer día de una semana que podría ser decisiva.
Hasta ahora “no ha habido una petición de España”, precisó el comisario. Sin embargo la crisis que sacude al país se amplía peligrosamente: nuevo desvío del déficit pese a las políticas de rigor, disparada de la deuda pública, auge nacionalista en Cataluña y manifestaciones contra la austeridad.
“España afronta varios focos de tensión. A pesar de que los presupuestos 2013 contemplan el cumplimiento del objetivo de déficit del 4,5% del PBI, la solicitud de asistencia financiera a la UE continúa siendo una incógnita”, señalan los analistas de Bankinter.
La petición podría verse precipitada por el inminente veredicto de la agencia Moody's, que amenaza con degradar a bono basura la nota de la deuda española, provocando una nueva caída de la confianza de los inversores y agravando las dificultades de España para financiarse.