El primer ministro británico, David Cameron, se enfrentó ayer a las peticiones de China para que su país devuelva valiosas piezas saqueadas a Pekín en el siglo XIX.
El primer ministro británico, David Cameron, se enfrentó ayer a las peticiones de China para que su país devuelva valiosas piezas saqueadas a Pekín en el siglo XIX.
Cameron viajó a la ciudad de Chengdu (suroeste) en el tercer y último día de un viaje presentado como la misión comercial más importante jamás realizada por el Reino Unido, y durante el cual los funcionarios británicos dijeron que se habían firmado acuerdos por 5.600 millones de libras (9.200 millones de dólares).
El pasado vienes, el primer ministro abrió una cuenta en la red social de microblogging Weibo, la versión China de Twitter, que en la mañana de ayer ya tenía más de 260.000 seguidores.
Cameron invitó a los internautas a hacerle preguntas, a las que dijo que respondería durante su visita al gigante asiático.
Una de las más populares llegó de parte del importante "think tank" chino China Center for International Economic Exchanges, dirigido por el ex viceprimer ministro Zeng Peiyan y que cuenta entre sus miembros con altos cargos del gobierno e influyentes economistas.
"¿Cuándo devolverá Reino Unido las piezas ilegalmente saqueadas?", preguntó la organización, en referencia a 23.000 objetos que guarda el Museo Británico y que según ellos fueron saqueados.
El portavoz del Ministerio chino de Relaciones Exteriores, Hong Lei, dijo a los periodistas ayer: "La cuestión relevante se refiere a la historia de China y a los sentimientos del pueblo chino".
"Esperamos que los países y autoridades competentes y la gente puedan respetar los sentimientos del pueblo chino y tomar medidas responsables y amables sobre la cuestión", añadió.
Preguntado sobre si China estaba pidiendo que se devolvieran estos tesoros, contestó: "Las autoridades chinas competentes están en comunicación con las autoridades gubernamentales de los países pertinentes".
Según el Departamento británico de Cultura, Medios de Comunicación y Deporte, el "Reino Unido goza de unas excelentes relaciones culturales con China".
"Corresponde a los administradores o las autoridades competentes de esas colecciones responder a las preguntas sobre piezas chinas en las colecciones de los museos, el Gobierno no interviene", añadió.
El Reino Unido ha rechazado las peticiones de otros países para que les devuelvan piezas. El Museo Británico, por su parte, mantiene que esos objetos son parte del patrimonio mundial y que son más accesibles a los visitantes si están en Londres.
Por otra parte, Londres se congratuló por los beneficios comerciales de la visita a China del primer ministro David Cameron, entre ellos el contrato para la exportación de esperma de cerdo, fresco y congelado.
El acuerdo fue sellado durante la visita de tres días del jefe de gobierno a China, al frente de una importante delegación económica, y celebrado en un comunicado por el ministro de Medio Ambiente, Owen Paterson.
En total, cuatro centros de inseminación artificial de Inglaterra e Irlanda del Norte se encargarán de colectar y enviar el esperma a China, país líder en consumo en el que vive la mitad de la población porcina mundial.
Paterson explicó que trabajaba en otro contrato rompedor: la exportación de pies de cerdo.
"Los pies de cerdo acaban casi siempre en la basura en este país, mientras que en China son un manjar de primera", explicó.
En total, China aportará 45 millones de libras (54 millones de euros y 73,6 de dólares) a los criadores de cerdos británicos, según los cálculos del ministro.