21 de enero de 2014 - 16:36

En China ven el amanecer a través de pantallas por el exceso de smog

Los niveles de contaminación son tan altos que hay días en que no se ve el cielo. Un informe revela que EEUU y Europa son responsables de la polución del país debido a que la industria que contamina los tiene como principales consumidores.

El sol saliendo por la mañana es una imagen que no pueden ver en vivo y en directo en ciudades chinas como

Pekín

.

Una pantalla gigante lo muestra a los ciudadanos que desde temprano circulan por la calle y la causa es una densa neblina que provoca la contaminación en ese país.

La capital china amaneció el jueves pasado cubierta con una capa de smog que descendió casi hasta el suelo.

Fue una contaminación 27 veces más elevada a los máximos recomendados por la

Organización Mundial de la Salud

(OMS), informó la agencia AFP.

El índice oficial de calidad del aire llegó al máximo de la escala (500), y la densidad de partículas de 2.5 micrómetros de diámetro —una de las más nocivas— alcanzó los 671 microgramos por metro cúbico, lo que superó 27 veces la recomendación de la OMS, según el reporte.

La larga pantalla LED de la

Plaza de Tiananmen

mostraba una imagen del Sol en que la visibilidad quedó muy limitada, según reportó la revista Time en su página web.

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Gran parte de estos problemas se deben a los procesos industriales que existen en China para generar productos que tienen como consumidores finales a los ciudadanos estadounideneses y europeos.

Por esta razón es que un informe revela que tanto

Estados Unidos

como

Europa

son en parte responsables del smog que se respira en

China

.

Esta es la primera investigación que cuantifica la proporción de contaminación de llega a la costa oeste estadounidense a partir de la producción en China de teléfonos celulares, televisores y otros bienes de consumo exportados a Estados Unidos y a otros países, explican los autores.

"Nosotros trasladamos nuestras industrias manufactureras y gran parte de nuestra contaminación pero una porción de ese aire contaminado, empujado por los vientos a través del

Océano Pacífico

, regresa para perseguirnos", dijo

Steve Davis

, investigador de la

Universidad de California

y coautor del estudio publicado en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias (PNAS), fechadas del 20 al 24 de enero.

Las exportaciones chinas aumentaron un 390% entre 2000 y 2007, año a partir del cual este aumento se ralentizó con la crisis económica mundial. Este fuerte incremento de la producción industrial china no fue acompañado por un control de la contaminación.

"Teniendo en cuenta las quejas planteadas por la contaminación china que afecta la calidad del aire en otros países, esta investigación muestra que la responsabilidad podría ser plenamente compartida", añadió Davis.

Los Ángel

es, por ejemplo, registra al menos un día adicional anual durante el cual el smog excede los límites federales de ozono debido a emisiones de óxido nitroso y monóxido de carbono de las fábricas chinas que producen bienes para la exportación, señala esta investigación.

"Nuestro análisis de la calidad del aire en Estados Unidos muestra que la contaminación del aire en China como resultado de la producción industrial destinada a la exportación contribuye diariamente de 12 a 24% de la contaminación por sulfato en el oeste estadounidense", precisan los autores.

China está lejos de ser responsable de la mayor parte de la contaminación estadounidense proveniente de los automóviles y las refinerías de petróleo. Pero algunos días en que soplan los fuertes vientos del oeste, llamados "westerlies", los contaminantes químicos emitidos por China pueden llegar a la costa oeste estadounidense a través del Pacífico, especialmente en primavera, y causar un peligroso aumento de la polución.

El polvo, el ozono y el carbono pueden acumularse en los valles y las cuencas en California y otros estados del oeste.

El negro de carbón, producido por la combustión incompleta de productos derivados del petróleo, presente especialmente en el hollín, plantea un problema particular debido a que la lluvia no lo puede eliminar fácilmente de la atmósfera, donde persiste y es transportado por los vientos a través de largas distancias, señalan los investigadores.

Este contaminante está vinculado a muchos problemas de salud, como el asma, el cáncer de pulmón y enfermedades del corazón. Los resultados de esta investigación podrían ser utilizados para negociar más eficazmente tratados internacionales destinados a mejorar la calidad del aire, sugieren los autores.

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