Johannesburgo. Varios centenares de personas se reunieron para una velada festiva improvisada frente al domicilio de Nelson Mandela en Johannesburgo, inmediatamente después del anuncio de su muerte ayer en la noche. La atmósfera era más bien de celebración que de recogimiento. Jóvenes y ancianos agitaban banderas, entonando el himno nacional y cánticos antiapartheid, gritando “Viva Mandela”, y encendiendo cirios. La policía cerró el tráfico en el barrio.