18 de junio de 2014 - 00:00

Caos en Irak: EEUU despliega tropas

Los insurgentes islamistas asaltaron la ciudad de Baquba, a 60 km de Bagdad. Los “yihadistas” buscan instaurar un estado islámico entre Siria e Irak y ya tomaron el control de varias ciudades. Obama envió 275 marines fuertemente armados para proteger su e

Los insurgentes islamistas intentaron tomar ayer la ciudad de Baquba, a 60 kilómetros de Bagdad, una semana después del inicio de su ofensiva en Irak, que poco a poco se hunde en el caos.

El enviado especial de la ONU en Bagdad, Nickolay Mladenov, dijo en una entrevista que la ofensiva “yihadista”, que empezó el 9 de junio, era una “amenaza de muerte” para Irak y la región.

En una semana, los “yihadistas” del Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL) ha tomado el control de Mosul, la segunda ciudad de Irak, de gran parte de su provincia de Nínive (norte), de Tikrit y de otros sectores de la provincias de Saladino, Diyala (este) y Kirkuk (norte).

En la madrugada de ayer, los insurgentes “lanzaron un ataque con armas automáticas” contra Baquba, a 60 km al noroeste de Bagdad, pero las fuerzas de seguridad lograron repelerlo, indicó el general Abdelamir Mohamed Reda.

Al este de Samarra (110 km al norte de Bagdad), la policía iraquí anunció haber encontrado los cadáveres de 18 miembros de las fuerzas iraquíes, con disparos en la cabeza y el pecho. Aún no queda claro si murieron en combate o fueron ejecutados

Combates cerca de la capital

A un centenar de kilómetros de la frontera con Siria, los “yihadistas” tomaron gran parte de la ciudad de Tal Afar (situada a 380 km al noroeste de Bagdad), indicó un responsable del consejo de la provincia de Nínive.

Cincuenta civiles y varias decenas de insurgentes y de miembros de las fuerzas de seguridad murieron en estos combates, según esta fuente.

Unas 200.000 personas -es decir la mitad de la población de Tal Afar y sus alrededores- han huido en los últimos días, según un responsable municipal.

Esta ciudad, en el camino hacia la frontera siria, es clave para los “yihadistas” del EIIL, que quieren crear un Estado islámico en la zona fronteriza y ocupan ya varias zonas en Siria.

En la provincia multiétnica de Kirkuk, los rebeldes tomaron Multaqa, pero fueron expulsados por las fuerzas de seguridad de Bachir.
Por otra parte, once personas murieron en la explosión de un coche bomba en un barrio de mayoría chiíta de la capital iraquí, en la cual los insurgentes prometieron "entrar".

En este contexto, el primer ministro Nuri al Maliki destituyó ayer a varios comandantes de alto rango de las fuerzas de seguridad por su incapacidad para hacer frente al avance de la ofensiva insurgente.

Entre los despedidos se encuentra el general Mahdi al Gharawi, comandante en jefe de la provincia de Nínive (norte), la primera en caer bajo el control de los yihadistas del EIIL.

El primer ministro ordenó además la formación de consejos de disciplina para investigar sobre los casos de oficiales que “abandonaron sus posiciones”.

Al Maliki acusó a Arabia Saudita de apoyar a los “grupos terroristas” en Irak. “Consideramos a Arabia Saudita como responsable de las ayudas financieras y morales que estos grupos reciben”, indicó la oficina del primer ministro.

Arabia Saudita había acusado abiertamente el lunes a Maliki de haber llevado a Irak al borde del abismo por su política de exclusión de los sunitas y exigió la formación de un gobierno de unidad nacional.

Ayer, altos responsables sunnitas y chiítas, incluyendo a Maliki y a su rival, el presidente del Parlamento Osama al Nujaifi, se comprometieron a proseguir el diálogo y preservar la unidad del país, según un comunicado leído por televisión.

Preocupación internacional

Un camarógrafo iraquí murió y un corresponsal de la misma cadena de televisión resultó herido ayer en el norte de Bagdad mientras cubrían la ofensiva de los “yihadistas”, indicó la televisión iraquí para la que trabajaban.

La ofensiva “yihadista” preocupa a la comunidad internacional, empezando por Estados Unidos, que en 2011 retiró sus últimas tropas de Irak tras ocho años de presencia.

Mientras que Estados Unidos, Australia y la ONU comenzaron a retirar una parte de su personal diplomático de Bagdad, Turquía evacuó ayer su consulado en Basora, en el sur de Irak, una semana tras el ataque de su consulado en Mosul (norte). Ankara justificó esta decisión por el “aumento de los riesgos” en la región.

El secretario de Estado norteamericano John Kerry anunció que Barack Obama está estudiando “minuciosamente todas las opciones a su disposición” para frenar la ofensiva, entre ellas ataques aéreos con drones o incluso con aviones de combate. Obama -quien invitó a los cuatro dirigentes del Congreso para abordar hoy la crisis iraquí- anunció además el despliegue de 275 militares “equipados para combatir”, destinados a proteger la embajada de Estados Unidos en Bagdad.

Irán ofreció su ayuda a su aliado, Bagdad, y unos 5.000 iraníes se ofrecieron como voluntarios para defender los lugares sagrados chiítas en Irak, según un sitio conservador iraní.

La crisis levanta además la preocupación de los mercados petroleros. Existen grandes riesgos en la producción petrolera en Irak, indicó la Agencia Internacional de la Energía.

Casi 300 marines protegen la embajada estadounidense

Estados Unidos desplegó ayer tropas en Bagdad para proteger su embajada y estudiaba la posibilidad de llevar a cabo ataques aéreos para frenar el avance de los yihadistas. También analiza el envío de fuerzas especiales, mientras negocia con Irán una acción coordinada, en un escenario regional que la ONU definió “al borde de una guerra”.

Alarmados por el rápido avance de los “yihadistas”, los gobiernos extranjeros están evacuando a sus ciudadanos y a su personal diplomático.

El presidente de EEUU, Barack Obama, anunció el despliegue de 275 miembros del personal militar para proteger su embajada en Irak y a sus ciudadanos. También ha desplegado el poderoso portaaviones Bush en el Golfo Pérsico.

Inglaterra reabre su representación en Irán

Londres. Gran Bretaña anunció ayer que reabrirá su embajada en Teherán, un anuncio que coincide con un acercamiento occidental a Irán para que ayude a neutralizar el polvorín de Irak.

“Las circunstancias son las correctas para reabrir nuestra embajada en Teherán”, dijo el ministro de Relaciones Exteriores británico, William Hague, en un comunicado dirigido al Parlamento. El ministro no dio fecha porque “hay una serie de asuntos prácticos” que resolver antes.

“Es nuestra intención reabrir la embajada con una pequeña presencia inicial en cuanto se hayan resuelto estos asuntos prácticos”, concluyó.

El anuncio de Londres es la culminación de meses de acercamiento. Gran Bretaña evacuó a sus diplomáticos y cerró su embajada en Teherán por el ataque de noviembre de 2011 contra sus instalaciones diplomáticas perpetrado por varios cientos de milicianos islamistas, en respuesta al anuncio de nuevas sanciones de Londres contra Teherán por su programa nuclear.

La embajada de Irán en Londres también fue cerrada, aunque los dos países no rompieron oficialmente sus relaciones.

En noviembre, ambos países intercambiaron encargados de negocios.

Hague y su par iraní, Mohammad Javad Zarif, charlaron el lunes sobre Irak, cuyo gobierno de mayoría chiíta -la confesión musulmana mayoritaria en Irán- no logra frenar el avance de las milicias sunníes de la organización Estado Islámico en Irak y el Levante (EIIL) sobre varias ciudades.

Qué pasa y por qué

El Estado Islámico de Irak y el Levante (EILL), un grupo escindido de Al Qaeda, respaldado por combatientes sunnitas, se ha apoderado de una gran parte del norte de Irak, luego de haber controlado una vasta zona del noreste de la vecina Siria, con el objetivo de establecer un estado islámico. Aquí una lista de preguntas para entender la crisis.

¿Qué es lo que está pasando ahora?

El EILL está tomando ventaja de dos tendencias: el creciente descontento entre la minoría sunnita iraquí con el gobierno del primer ministro chiíta Nouri al-Maliki, a quien acusan de discriminación; y la cada vez mayor dimensión sectaria de la guerra civil en Siria, donde rebeldes sunnitas pelean para desterrar a un régimen dominado por chiítas. La falta de autoridad estatal en ambos países, hacen que los combatientes de EILL crucen la frontera sirio iraquí con facilidad. Y además, en el lado iraquí, los rebeldes cuentan con el apoyo de las ex fuerzas de seguridad del derrocado Saddam Hussein

¿Irak se convertirá en un Estado dividido?

Los hechos recientes renuevan la posibilidad, muy discutida durante la guerra hace diez años, de que Irak sea dividido en tres regiones o incluso naciones: la sección chiíta (con Bagdad, gran parte del sur y este fronterizo con Irán), un área sunnita comprendida por el oeste iraquí y partes del norte; y una zona kurda, también en el norte, incluyendo las ciudad de Irbil y Kirkuk

¿Qué ocurrió con las fuerzas de seguridad iraquíes? ¿Por qué no pelean?

La corrupción y el sectarismo son problemas extendidos en las fuerzas de seguridad, con poco sentido del profesionalismo o de lealtad al gobierno de Bagdad. Los soldados sunnitas tienden a servir en zonas sunnitas como Mosul o Anbar, donde muchos de ellos se desmoralizan al tener que combatir contra su propia secta musulmana. Las fuerzas policiales están conformadas por las poblaciones locales así que son particularmente vulnerables a las presiones de intimidación. Hubo un caso en que las milicias islámicas decapitaron a un oficial y luego difundieron el video del ataque.

¿Cómo lograron los rebeldes avanzar tan rápido?

El EILL comanda entre 7.000 y 10.000 hombres, según la inteligencia estadounidense. La estrategia militar del grupo es en realidad un misterio. En Siria, son bastante abiertos a mostrar su ideología y sus objetivos, imponiendo una estricta versión de la ley islámica, prohibiendo música y ejecutando a la gente en la plaza principal de Raqqa, que controlan. En Irak, se muestran como los protectores de la comunidad sunnita frente al gobierno de Maliki, y hasta ahora han mirado para otro lado en cuanto a las prácticas que prohíben.

¿Qué papel juegan los kurdos?

Los combatientes kurdos, con su enclave autónomo en el norte del país, muestran signos de tomar un papel cada vez más importante en la pelea contra el EILL. Su rol es un potencial punto de fricción porque tanto los sunnitas como los chiítas son recelosos frente a los reclamos territoriales kurdos.

¿Cuál es la posición de Irán?

El presidente iraní ha condenado al EILL llamándolos “bárbaros” y el canciller iraní ha ofrecido la ayuda de Teherán a Irak en su “lucha contra el terrorismo”.

Como país chiíta, Irán comparte una afinidad con el actual gobierno de Irak y de Siria.

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