Magdalena Matthey escribe sobre una mesa antigua, que es la misma de su infancia. Alguna vez, sobre ella se intercambiaron, viernes tras viernes, un mate y una guitarra.
Magdalena Matthey escribe sobre una mesa antigua, que es la misma de su infancia. Alguna vez, sobre ella se intercambiaron, viernes tras viernes, un mate y una guitarra.
Sus hermanas iban con cancioneros escritos a mano, y con amigos resucitaban palabras de Silvio Rodríguez, Serrat, Violeta Parra, Víctor Jara... Y siempre con el amuleto rutilante que eran los discos de la Negra Sosa: “Las zambas argentinas nos gustaban mucho”, tipea para Estilo.
Ella ya creció (tiene 45 años), editó seis discos, un DVD, y se ganó, a ambos flancos de la cordillera, un buen puñado de corazones. Sin embargo, esta es la primera vez que viene a Mendoza y, aunque tiene la idea de que acá nadie la conoce, ya le llegaron algunos pedidos: Que no se olvide de cantar ni “Colibrí”, ni “Mariposa”, ni “Era una rosa” (que grabó en el 2007 con Pedro Aznar), le dicen.
“Hice una selección de todos mis discos para que se puedan hacer una idea”, adelanta sobre el concierto que ofrece hoy en La Casa Violeta, donde la veremos acompañada por un compatriota, el guitarrista y compositor Simón González.
“Me defino como una hacedora de canciones. Mi crianza fue de madre campesina y de padre citadino, por lo que llevo en la música una mezcla de ambas miradas”, explica.
-Siempre cercana a la raíz.
-La raíz latinoamericana es evidente porque Chile es un país que ha recibido siempre todas las corrientes posibles. Mi identidad se fortalece en lo que escribo y en cómo lo digo. El objeto y la memoria, las costumbres, hablar de la persona que no aparece en la foto…
-Estando tan cerquita, ¿por qué no viniste antes?
-Me hubiera gustado atravesar antes la cordillera para llevar mi música. La verdad es que hay varias cosas que suceden: por ejemplo, no tengo un manager o un productor que se encargue de buscar espacios, y tampoco soy una artista que sirva para esa tarea. Por ahora, todo solo ha llegado... La autogestión y la tecnología son dos situaciones que se me han venido encima y me han hecho quedar atrás.
-¿Otros tiempos?
-Hay algo de rebeldía y duelo en cómo sucede hoy todo tan rápido. Estoy aprendiendo. Piensa que me crié con una máquina de escribir y cartas que se demoraban semanas en llegar. Quiero subirme al carro sin dejar mi esencia. Sigo con algunas contradicciones por despejar; por un lado, todo tarda en llegar, y eso tiene sus costos, pero por otro lado, valoro la invitación espontánea.
-¿Y conocías Mendoza?
-No, siempre he querido conocerla, así es que me tiene muy contenta esta primera visita. Para mí, la música es un lugar de encuentro y lo que más quisiera es lograr una conexión. Poder cantar con toda libertad y sentir que verdaderamente nos estamos comunicando.
-En lo musical chilenos y mendocinos estamos muy cerca también.
-Seguramente tenemos mucho en común y eso ayuda para que este diálogo tenga fluidez. Siempre he admirado de ustedes el respeto por la cultura y la capacidad de escuchar y apreciar.
-Éste es el año "Violeta Parra" en Chile (son 100 años de su nacimiento y 50 de su muerte).
-Sí, estamos celebrando el centenario y es lindo ver cómo el calendario se ha llenado de actividades en relación a ella, que es una referente constante. Cada vez que me sumerjo en su obra encuentro algo nuevo. Su poesía es cercana, directa, sólida, lúcida, elegante y dolida, divertida, irónica y honesta.
-¿Un norte también?
-El norte que me da es justamente seguir con el mío, ¡Y qué mejor regalo! Nos invita a entrar en nosotros mismos y a tomar conciencia de nuestro origen, Violeta toca las necesidades, sabe escuchar, denuncia y maldice, besa y llora. Y por sobre todo ama.
-¿Estás preparando algo nuevo?
-En este momento me encuentro preparando la séptima producción discográfica. Está pensada para fin de año y se titula “Lo más cerca posible”. Estoy trabajando con Sergio Tilo González como productor musical. Él es uno de los fundadores y baterista del grupo Congreso y es el padre de Simón (el guitarrista), que también forma parte de los arreglos como co-productor musical.
La ficha
Magdalena Matthey & Simón González
Fecha y hora: hoy, a las 22.
Lugar: La Casa Violeta (Paraguay 1478, Godoy Cruz)
Reservas: 428-0190 / 261-5511050 (capacidad limitada).