Bruno Gelber es una personalidad de mundo, hecho que acreditan sus 5.000 conciertos en 50 países. Pero a pesar de sus viajes, Mendoza tiene “ese qué se yo” que lo hace regresar cada año para presentarse junto a la Orquesta Filarmónica de la provincia.
“El ‘odio’ que le tengo a los mendocinos, a la orquesta y al público es lo que me hace volver”, comentó, entre risas, el pianista que se tomó unos minutos de descanso durante el ensayo.
¿Cómo explicar esa conexión con los mendocinos?: “Es un público que sabe escuchar, le gusta la música y me acepta. Siempre responde con el aplauso pero también con el silencio sepulcral de escuchar con atención. Eso es muy constructivo e impulsa a dar lo mejor de uno mismo”.
Durante el concierto que brindará en el teatro Independencia, Gelber interpretará piezas de Grieg, el pianista y compositor noruego, representante musical del romanticismo.
En esta oportunidad, el cuerpo orquestal de la provincia estará bajo la batuta de la Maestra Alejandra Urrutia, quien asistirá como directora invitada. Quienes traerán a escena la música de Robert Schumann.
El orgullo de usar pantalones largos
“¿Usted, sabe...?, lo que interpretaré es el primer concierto que di en el teatro Colón, a los 14 años. En esa oportunidad vestía pantalones largos y fue un orgullo para mí; de chiquito usaba cortos y se veían mis piernas más flacas” (risas), apuntó el reconocido pianista sobre el por qué escogió al autor escandinavo para esta noche.
Hijo de padre violinista y madre pianista, Bruno Gelber, debutó públicamente junto a su piano (y a los cortos) a los 5 años.
“Yo creo que soy un producto absoluto del talento y la vocación, lo digo sin ningún orgullo porque Dios esparce talento sin ser democrático y yo lo recibí”, sinceró y también contó que sus padres no querían que se dedicara a la música porque no era algo seguro.
“Pero yo me puse firme y con el carácter que tengo gané”, dijo.
-¿Cómo es usted? ¿Qué nos puede contar de su personalidad?
-Tengo carácter fuerte lo que no significa que sea malo. Significa tener voluntad, fuerza, deseos de hacer lo que siento. Lo aclaro porque la gente confunde tener carácter con tener mal carácter.
-¿Se imagina haciendo otra cosa que no sea tocar el piano?
-No, yo por el momento estoy encantado con lo que hago. Lo que sí, de vez en cuando, doy clases porque me encanta despertar la vibración musical en alguien, es una tarea interesante. Yo me casé con la música, es mi pasión.
Sin Play Station y con talento
-¿Tiene composiciones a su nombre?
-He descompuesto todo pero no he compuesto nada. Nunca tuve el llamado de plasmar una melodía o algo con sentido.
-¿Qué lo enamoró del piano?
-La sonoridad tan maravillosa e inmensa que tiene; es una orquesta en sí mismo, aparte que en casa había uno muy lindo donde mi madre daba clases.
-¿Sigue descubriendo sentimientos al estar frente al instrumento?
-Siempre suceden cosas interesantes, uno no cambia pero se renueva y así la obra suena más romántica y serena. La música es un idioma que habla y uno no repite las obras de forma automática sino que es un eterno reencuentro.
-¿Qué piensa de los nuevos pianistas?
-Hay buenos y malos, regulares y mediocres. Igualmente admiro a quien lleva adelante una profesión como ésta hoy en día, las tentaciones son muy grandes.
Cuando yo estudiaba no había canales en colores, Play Station, compus, redes sociales..., si hubieran existido... no sé si hubiera sido tan santo como lo fui.
La ficha
Bruno Gelber junto a la Orquesta Filarmónica
Directora invitada: Maestra Alejandra Urrutia
Día: Hoy
Hora: 21.30
Lugar: Teatro Independencia (Chile y Espejo)
Entradas: $ 150, $ 300 y $ 400 (Función a beneficio de AVOME)
Venta: En boletería del lugar, de 11 a 15 y de 18 a 21
Programa
I parte:
Edvard Grieg
"Peer Gynt" Suite n.1, op.46
La mañana
La muerte de Ase
Danza de Anitra
En la gruta del rey de la montaña
"Concierto para piano y orquesta" en La menor, op.16
Allegro molto moderato
Adagio
Allegro moderato molto e marcato - Quasi presto - Andante maestoso
II parte:
Robert Schumann
"Sinfonía Nº 4" en Re menor, op.120
Ziemlich langsam - Lebhaft
Romanze: Ziemlich langsam
Scherzo: Lebhaft
Etwas zurückhaltend - Langsam
Lebhaft