Una cámara de seguridad del estado de
Una cámara de seguridad del estado de
Curitiba
, en
Brasil
, captó una escena de terror: un conductor circulaba con una persona muerta en su parabrisas que previamente había atropellado.
El hombre condujo así durante seis kilómetros. La víctima permaneció en la parte de adelante del automóvil hasta que un motociclista se cruzó en el camino y consiguió detener al conductor.
Rápidamente los otros conductores curiosos se juntaron alrededor del vehículo para ver qué pasaba. Cuando la policía llegó al lugar detuvo al conductor que mostraba claro signos de ebriedad.
El hombre fue identificado como José Adior Simione, de 58 años, y su víctima fue Marco Aurelio Sadlovsk, de 32 años, quien regresaba a su casa en bicicleta. El conductor fue acusado de homicidio involuntario.
El caso es similar al ocurrido en Argentina en febrero
del año pasado cuando
Pablo García
-hijo del periodista
Eduardo Aliverti
- atropelló y mató a un ciclista en la autopista Panamericana,arrastrandolo con su auto casi 20 kilómetros.