25 de noviembre de 2013 - 02:08

Barrio Cristiano: un enclave tranquilo donde viven casi mil personas

El conglomerado sanrafaelino, gestionado por una Iglesia evangélica, tiene gas y cloacas. Esperan líneas telefónicas, asfalto y un servicio de micros todos los días y con más frecuencias.

Hace diez años la zona era prácticamente rural y más que eso, un lugar de fincas abandonadas al este de la ciudad de San Rafael, apenas 27 cuadras del microcentro. Hoy se ha transformado en un polo de expansión urbana y son varios los barrios que se han construido y se construyen.
El primero de estos conjuntos habitacionales, en un inicio de 180 casas a las que se agregaron unas 30 más con los años, forma el conocido barrio Cristiano promovido por la iglesia evangélica Vida y Paz. Los habitantes, al contrario de lo que se piensan, no son todos de esa confesión sino que "se prendieron" a la idea muchos matrimonios jóvenes y no tanto que deseaban acceder a su vivienda propia.

Está ubicado entre las calles Callao (al oeste), Rodríguez Peña al sur, Chacabuco al Norte y al este todavía existen algunas fincas que terminan en la calle Salas y es por ello que en algunos ámbitos se conoce también a esta barriada con ese nombre.

Recuerda uno de los vecinos pioneros y que conformaron el consorcio que llevó adelante el proyecto Humberto Galera que surgió cuando una persona, Juan Carlos Masnú, que sería después vecino, llevó la novedad de la existencia de "un denominado Plan Federal de Viviendas".

"Empezamos a averiguar y debíamos tener un terreno así que comenzamos a buscar uno. Primero vimos uno que estaba sobre la misma calle Salas pero después surgió este, que era de un tal Oscar Julián. Llegamos a un acuerdo y comenzamos con la mensura de los terrenos para delinear el loteo original de 184 viviendas en lotes de un promedio de 300 metros cuadrados cada uno".

 "Después empezamos los trámites ante el IPV con el apoyo de la Municipalidad y de la Iglesia que nos prestó sus instalaciones para hacer las reuniones. La idea era llevar soluciones a familias con hijos y así fue que pudimos hacer realidad nuestro sueño", dijo Humberto.
Con él también trabajaron el citado Masnú, Alberto Arredondo, Angel Pérez, Felipe Zurli y otros muchos.

Galera cuenta con orgullo que "su" barrio, porque cada uno lo siente así, tiene cloacas y el logro mayor fue habitar las casas con red de gas natural. Todas las calles están arboladas con moras híbridas y se lamentan que por las acequias no corra agua por lo que deben regarlas con baldes cada uno de los frentistas.

Ahora siguen bregando por completar los servicios y detalla que el de transporte público de pasajeros es una prioridad ya que deberían agregarse más frecuencias diarias y habilitar servicio desde los sábados a la tarde hasta el domingo que en la actualidad son inexistentes.

"Toda la tarde del sábado y el domingo completo no tenemos micros y hay gente que necesita trasladarse desde y hacia el centro y eso se convierte en un problema", dice. Otro de los objetivos es lograr el asfalto en las calles ya que tienen la red cloacal y ya se puede hacer la obra. Esperamos que se incluya en el presupuesto de 2014", señala esperanzado.

Otra problemática que tiene preocupados a los vecinos está referido a la comunicación telefónica. "No hay líneas telefónicas disponibles en Telefónica de Argentina y necesitamos los teléfonos domiciliarios o en su defecto alguno público.

Ahora estamos esperando que se concrete el cableado de fibra óptica y veremos si así solucionamos este problema de una vez por todas. Se calcula que los beneficiarios de estos servicios serán los ahora más de 1.000 personas que habitan este lugar y los otros tantos que prevén instalarse en barrios que se construyen en los alrededores.

Humberto destaca que ahora todos estos nuevos barrios ya tienen la red troncal de gas que logramos hacer instalar nosotros. Es un beneficio que es muy difícil de obtener pero aquí ya lo tenemos".

Sin embargo, pese a todas las ausencias señaladas, la barriada es característica por su tranquilidad y ubicación. Está frente al verde parque Juan Perón (o parque Norte, como otros prefieren llamarlo) y eso le da un valor extra a este conglomerado de casas que día a día se ven mejoradas en sus fachadas e interiores, porque nadie abandonó la idea de hacer un lugar cómodo y apacible.

Todos destacan que debido al esfuerzo permanente se logró, ante el IPV, que las casas tuviesen techos con tejas, que le da una vista especial, y los techos tuviesen cielorrasos de madera lustrada.

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