Nueve personas murieron ayer durante los enfrentamientos entre los manifestantes y la policía en el norte de India, lo que elevó a 23 el número de fallecidos en todo el país por las protestas contra una nueva ley de ciudadanía, informó la policía.
Nueve personas murieron ayer durante los enfrentamientos entre los manifestantes y la policía en el norte de India, lo que elevó a 23 el número de fallecidos en todo el país por las protestas contra una nueva ley de ciudadanía, informó la policía.
El portavoz de la policía del Estado de Uttar Pradesh, Pravin Kumar, dijo que las nueve muertes aumentaron a 15 la cifra de decesos en el Estado por las protestas contra la nueva ley que, según los manifestantes, discrimina a los musulmanes.
La "mayoría de los muertos son jóvenes", dijo Singh. "Algunos de ellos murieron por heridas de bala, pero estas heridas no se deben a los disparos de la policía. La policía sólo ha utilizado gas lacrimógeno para ahuyentar a la turba de agitadores", aseguró en tono de defensa.
Alrededor de una decena de vehículos fueron quemados cuando los manifestantes se desbocaron en las ciudades del norte de Rampur, Sambhal, Muzaffarnagar, Bijnore y Kanpur, donde también fue incendiada una estación de policía, informó Singh.
De acuerdo con las autoridades, más de 600 personas han sido arrestadas desde el viernes "como medida de precaución''.
Los manifestantes que salieron a las calles están furiosos por una nueva ley que permite a los hindúes, cristianos y otras minorías religiosas que se encuentran ilegalmente en la India, convertirse en ciudadanos si pueden demostrar que fueron perseguidos por su religión en Bangladesh, Pakistán y Afganistán. La ley no se aplica a los musulmanes.
Los críticos dicen que esta ley viola la Constitución secular de la India y la califican como el esfuerzo más reciente del gobierno nacionalista hindú del primer ministro Narendra Modi para marginar a los 200 millones de musulmanes de India. Modi ha dicho que la ley es un gesto humanitario.
El gobierno también emitió un aviso el viernes donde pidió a los organismos de radiodifusión de toda India que se abstengan de usar contenido que pueda avivar aún más la violencia.
El Ministerio de Información y Radiodifusión de India, que publicó el aviso, solicitó su “cumplimiento estricto”.
En el Estado fronterizo de Assam, en el noreste del país, donde se restauraron los servicios de internet después de un bloqueo de 10 días, cientos de mujeres organizaron una acción pacífica contra la ley en Gauhati, la capital del Estado.
"Nuestras protestas pacíficas continuarán hasta que esta enmienda a la ley de ciudadanía ilegal e inconstitucional, sea eliminada", dijo Samujjal Bhattacharya, el líder de la Unión de Estudiantes Todos Assam, que organizó la manifestación.
El líder rechazó una oferta de diálogo del primer ministro de Assam, Sarbananda Sonowal, y dijo que las conversaciones no pueden tener lugar cuando el "gobierno esperaba alcanzar algún compromiso".
Las fuerzas de seguridad arrestaron a miles de manifestantes presuntamente relacionados con los focos de violencia durante las manifestaciones. En las dos últimas semanas, más de 5.000 personas han sido detenidas de forma preventiva por las autoridades en conexión con las protestas en el estado de Utttar Pradesh, pero la mayoría fue liberada poco después, informó el director de la Policía, Praveen Kumar. Mientras, 705 personas permanecen detenidas, precisó el jefe de la Policía. Las autoridades investigan también la presunta participación de ONG o partidos políticos.