12 de julio de 2014 - 00:00

Arrecia la ofensiva pro rusa: mataron a 23 soldados ucranianos

Se aleja la posibilidad de un alto el fuego, pese a los esfuerzos diplomáticos. El presidente Petro Poroshenko prometió venganza.

El ejército ucraniano perdió 23 soldados durante la jornada de ayer en enfrentamientos con los separatistas pro rusos en el este de Ucrania, donde se aleja la perspectiva de un alto el fuego reclamado por los europeos y los rusos.

El ataque más mortal se produjo ayer por la mañana en Rovenki, en la región de Lugansk, donde murieron 19 soldados por disparos de cohetes Grad, indicó el ministerio de Defensa ucraniano.

El presidente ucraniano, Petro Poroshenko, declaró que los combatientes rebeldes responsables de la muerte de los soldados serán “identificados y eliminados”.

“Por cada muerto entre nuestros militares, los combatientes pagarán con decenas y cientos de los suyos”, afirmó Poroshenko durante una reunión con responsables militares.

Los combates entre las fuerzas ucranianas y los rebeldes pro rusos aumentaron en intensidad el jueves, cuando los soldados ucranianos comenzaron a rodear los principales bastiones rebeldes, Donetsk y Lugansk, que los separatistas se muestran decididos a defender.

En el aeropuerto internacional de Donetsk, cerrado tras los duros combates de mayo, se registraron enfrentamientos con artillería pesada ayer.

Decenas de familias huían también de esta ciudad de un millón de habitantes.

En la estación de Donetsk, unas 200 personas hacían cola por la mañana para comprar pasajes mientras escuchaban los tiroteos provenientes del cercano aeropuerto seguidos del vuelo de un avión y de disparos antiaéreos.

“Ya estamos como ayer, ¿crees que bombardearán?”, preguntaba a su vecina una comerciante del mercado situado frente a la estación. Donetsk “se está volviendo muy peligroso”, indicó por su parte un hombre de unos 50 años, quien envió a sus hijas y nietos a casa de sus padres en Rusia.

El “primer ministro” de la “República Popular de Donetsk”, Alexandre Borodai, evocó el jueves la posibilidad de evacuar a “decenas de miles” o incluso a “cientos de miles” ante al avance de las tropas ucranianas.

Los soldados ucranianos tomaron varias ciudades a los rebeldes en los últimos días, entre ellas, Slaviansk.

En el frente diplomático, ninguna solución se vislumbra en el horizonte a causa de las condiciones impuestas por Kiev y a pesar de las reuniones entre Ucrania, Rusia y los diplomáticos de países occidentales.

En una conversación el jueves con la jefa del gobierno alemán, Angela Merkel, el presidente ucraniano se mostró dispuesto a un “alto el fuego bilateral”, si se garantiza el control de la frontera con Rusia para detener el envío de “armas y combatientes” desde este país.

Durante la charla, Merkel indicó que los representantes de la misión de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) en el este de Ucrania no pudieron “acceder a los puestos fronterizos a causa de las actuaciones de los combatientes” separatistas, según la presidencia ucraniana.

Poroshenko dio a entender también que no se reúnen las condiciones para un nuevo alto el fuego. La operación militar ucraniana contra los separatistas empezó hace tres meses.

Torturas y secuestros

La ONG Amnistía Internacional denunció ayer la multiplicación de los casos de tortura y secuestros contra los militantes nacionalistas ucranianos y, en menor medida, contra los rebeldes.

Según el ministro ucraniano del Interior, unas 500 personas fueron secuestradas en el este del país entre abril y junio. Naciones Unidas habla por su parte de 222 secuestros, según Amnistía.

Por su parte, el jefe interino de la iglesia ortodoxa rusa de Ucrania, dependiente del patriarcado de Moscú próximo al Kremlin, instó a los rebeldes pro rusos a deponer las armas.

Vejaciones antes del canje de prisioneros

El calvario de Anna, secuestrada y golpeada por los rebeldes pro rusos del este de Ucrania que le obligaron a escribir con su propia sangre un lema separatista, es uno entre cientos de casos similares registrados desde abril por Amnistía Internacional.

Esta mujer de 33 años, que había participado en manifestaciones pro ucranianas, fue secuestrada junto con su novio por siete hombres armados y encapuchados que irrumpieron en su apartamento de Donetsk el 27 de mayo. Se presentaron como “representantes de la república popular de Donetsk”. Las marcas de las vejaciones infligidas durante sus seis días de cautiverio aparecen en un video difundido por Amnistía que denuncia numerosos casos de tortura y secuestros en el este de Ucrania, sobre todo contra los partidarios de Kiev.

“Me rompieron la cara a puñetazos. Intentaba protegerme, él se enfureció, salió y volvió con un cuchillo”, cuenta esta mujer, cuyo apellido no ha sido revelado.

Luego la amenazaron de muerte y se vio obligada a escribir con su sangre un lema pro ruso. Fue canjeada por pro rusos. 
U$S 60.000 de rescate

El padre de Sacha, otro activista pro Kiev de la región vecina de Lugansk, tuvo que pagar un rescate de 60.000 dólares para recuperar a su hijo. “Me dieron puñetazos, me pegaron con una silla y con todo lo que encontraron. Me apagaron cigarrillos en la pierna y me electrocutaron. Duró mucho tiempo, ya no sentía nada y me desmayé", contó Sacha, de 19 años. “Estaba en el suelo de una bodega, uno de los torturadores colocó la pistola contra mi cabeza y me dijo “adiós, van a matarte”.

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