22 de enero de 2014 - 00:31

Arranca la negociación de paz por Siria

Cancilleres de 30 países, junto a enviados de Assad y de los rebeldes, inician hoy en Suiza un esperanzador diálogo para terminar la guerra que ya lleva casi 3 años y costó 130.000 vidas.

Después de largos meses de preparación, tergiversaciones y pulseadas diplomáticas, los negociadores llegaron ayer a Montreux, a orillas del lago Léman, para iniciar discusiones, que se anuncian difíciles, tendientes a terminar con la violencia en Siria.

La pequeña ciudad balnearia de 15.000 habitantes vio durante toda la jornada la llegada de los participantes. El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, procedente de Ginebra, debía viajar anoche a Montreux.

El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, se había instalado ya durante la tarde de ayer en esta ciudad conocida sobre todo por su festival internacional de Jazz.

Los miembros de la oposición siria llegaron en la noche de ayer.

Por su parte, la delegación del régimen sirio de Bashar Al Assad, encabezada por el canciller Walid Mualem, llegó también ayer en la noche. Poco antes de la llegada de la delegación, el régimen sirio mostró su intransigencia al advertir que la suerte del presidente Assad es "una línea roja" que nadie puede traspasar.

"La cuestión del presidente y del régimen son líneas rojas para nosotros y para el pueblo sirio. Nadie puede meterse con la presidencia", dijo el canciller sirio. Mualem afirmó "el deseo de Siria de hacer que esta conferencia sea un éxito, que sea un primer paso que abra una vía a un diálogo entre sirios, sobre nuestro territorio, con el fin de realizar las aspiraciones del pueblo sin injerencia extranjera, de cualquier parte que sea".

"Venimos a Ginebra con la esperanza de llegar a una posición siria e internacional unificada ante el terrorismo que golpea a Siria y a la región", añadió.

Mualem dijo también que la exclusión de Irán, aliado de Damasco, de la llamada conferencia de Ginebra II, era "un grave error".

La exclusión de Irán salvó a último momento la conferencia de paz para Siria Ginebra II, pero Rusia consideró ayer que se trata de un "error" y el principal aliado regional de Damasco auguró un fracaso de las negociaciones en su ausencia.

Anfitrión de la conferencia que empieza hoy, el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, tuvo que retractarse y retirar la invitación que envió en el último momento a Irán ante las protestas de los occidentales y la amenaza de la delegación de la oposición siria de boicotear la reunión.

El conflicto de Siria, que se ha cobrado más de 130.000 vidas desde marzo de 2011, dejó otros 10 muertos, al menos, ayer en un bombardeo de la aviación siria en Alepo, en el norte del país, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

Irán expresó su decepción por ser excluido de la conferencia. "Todo el mundo sabe que, sin Irán, las posibilidades de alcanzar una verdadera solución en Siria no son tan grandes", dijo el viceministro de Relaciones Exteriores iraní, Abas Araghchi.

Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia, que desean la salida del poder de Assad, habían condicionado la presencia de Irán en Suiza a que apoyara una transición democrática. Teherán está acusado de proporcionar apoyo militar y financiero al régimen sirio en el conflicto.

El jefe de la diplomacia iraní, Mohamad Javad Zarif, lamentó la falta de "valor" de Moon. El ruso Lavrov criticó, por su parte, las explicaciones del secretario general de la ONU sobre su cambio de parecer.

"Cuando el secretario general de la ONU dijo que estaba obligado a anular su invitación a Irán porque este país no comparte los principios de la solución del comunicado de Ginebra de junio de 2012, en mi opinión es una frase bastante retorcida", declaró.

La polémica previa a la apertura de la conferencia subraya la fragilidad del proceso. La invitación escrita que Moon envió a unos 30 países afirma explícitamente que el objetivo de la reunión es "formar un gobierno de transición con plenos poderes", como preconizó Ginebra I.

En el Montreux Palace, sede de la conferencia cuyo acceso está vetado a la prensa, habrá sobre todo discusiones discretas para preparar la reunión del viernes en la ONU en Ginebra con las dos delegaciones sirias y el emisario especial de la ONU y de la Liga Árabe, Lahkdar Brahimi.

Lavrov y Kerry tenían previsto verse anoche.

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