2 de octubre de 2012 - 23:48

Árabes y suramericanos por la paz en Siria

En la 3a. reunión del grupo ASPA, que se celebra en Lima, la sangría en el país de Oriente Medio fue el tema dominante. Piden una "solución política" a la crisis.

La III Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de América del Sur y Países Árabes (ASPA) se inauguró ayer en Lima con promesas de mayor integración política y comercial entre los dos bloques, y llamados a detener la violencia en Siria.

"El mundo árabe y América del Sur atraviesan un momento que permite pensar en un futuro promisorio para nuestros ciudadanos", dijo el presidente de Perú, Ollanta Humala, al abrir el encuentro en el que participan 32 naciones de ambos bloques.

La grave situación en Siria y la necesidad de una intervención de la comunidad internacional para detener la violencia fue un asunto central en los discursos de apertura del cónclave.

"Las consecuencias de la crisis en Siria pueden ser catastróficas, no sólo para Siria sino para todo el mundo árabe. Tenemos que trabajar para poner fin a la violencia en Siria", dijo el secretario general de la Liga Árabe, Nabil El-Araby, durante la sesión inaugural.

"Todas las iniciativas de paz no han surtido efecto. Tenemos que frenar la hemorragia. No se han encontrado soluciones para desbloquear la crisis desde una perspectiva política", recapituló el alto funcionario al evocar el papel de las Naciones Unidas.

Los ministros de Relaciones Exteriores de América del Sur y de los países árabes trabajan desde el lunes en el documento final que suscribirán mandatarios y representantes de ambas regiones al cierre de la cumbre. La cumbre se realiza en momentos de efervescencia política en el mundo árabe por la guerra civil en Siria y, del lado suramericano, de una inesperada tensión de última hora entre los gobiernos boliviano y chileno por declaraciones cruzadas de sus respectivos presidentes sobre la demanda marítima boliviana.

El presidente boliviano, Evo Morales, dijo el lunes que "el gobierno de Chile no solamente es una amenaza para Bolivia, sino también para Perú". "Chile es un peligro para la región", afirmó al referirse a su par chileno, Sebastián Piñera, quien rechaza la demanda boliviana. Piñera había dicho en Santiago que, como presidente, haría "que se respeten los tratados que Chile ha firmado" y defendería "con toda la fuerza del mundo nuestro territorio, nuestro mar, nuestro cielo y nuestra soberanía".

Se aguarda que la guerra civil en Siria y la situación política en Paraguay, los dos grandes ausentes en la cumbre por estar suspendidos en sus respectivos bloques, sean asuntos mencionados en la declaración final.

El presidente de Líbano, Michel Suleiman, remarcó que su país "está dispuesto a desempeñar un papel activo en la región" para favorecer los intercambios que impulsa esta cumbre interregional y propuso crear una secretaría general con sede en su país.

Las relaciones comerciales entre suramericanos y árabes crecieron notablemente desde que empezaron estas cumbres en 2005, subrayó el secretario de la Liga Árabe, Nabil El-Araby: "Hemos avanzado de manera espectacular desde 2005, en Brasil. El intercambio creció a más de 30.000 millones de dólares" hacia 2012.

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