A 13 años del drama de Carlos Azcurra en el Malvinas
Hoy se cumplen un aniversario del balazo que recibió Azcurra en un clásico San Martín - Godoy Cruz. Un hecho que conmocionó al fútbol.
A 13 años del drama de Carlos Azcurra en el Malvinas
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La tarde del 11 de setiembre de 2005 quedó grabada a fuego en las retinas de todos los presentes en el Malvinas Argentinas. Ese esperado clásico por la Primera B Nacional entre San Martín y Godoy Cruz quedó en el olvido, como el resultado final favorable al Tomba.
Esa lejana tarde, de hace ya 13 años, marcó un nuevo hito en la historia de nuestro fútbol, de la violencia que lo envuelve y de lo absurda que puede convertirse la vida cuando el capricho del destino determina un vuelco tan rotundo que nunca caerá en el ostracismo.
Carlos Azcurra nació y se crió en Las Heras, en el Algarrobal. Aquel gran defensor que comenzó a despedirse del fútbol aquella tarde, elevó su figura a niveles insospechados y no por su calidad futbolística (que ya era de excelencia) sino por haber sido el primer jugador del fútbol argentino baleado en un campo de juego.
Los hechos nos indican que aquel 11 de setiembre de 2005 se jugaba el clásico de Mendoza entre Godoy Cruz y San Martín. El Tomba iba ganando 3 a 0. Se iniciaron disturbios en la parcialidad del Este, y la Policía comenzó a reprimir con balas de goma.
Los jugadores del León, una vez detenido el partido, se acercan para tratar de calmar los ánimos y en un confuso episodio, Carlos Azcurra cae al piso. Había sido herido por una bala de goma.
Inmediatamente fue trasladado al hospital en donde se le practicó una cirugía en la cual que se le extirpó un tercio de su pulmón derecho.
“Yo sólo pedía que pararan, y entonces, cuando trataba de calmar, sentí un fuego que me entró y no sabía si era un culatazo el que me tiró al suelo. Entonces quería levantarme y no podía porque no tenía fuerza y veía que nadie me miraba. Después me acuerdo que costaba que abrieran la ambulancia y llegué despierto al hospital y no me acuerdo más. Todavía no puedo creer lo que me pasó” contaría sólo una semana después, en nota exclusiva con Más Deportes.
Luego de aquella fatídica jornada, seis policías fueron separados de sus funciones tras el episodio. La Justicia de la provincia identificó al policía que disparó el balazo, y la fiscal lo imputó por el delito de homicidio por abuso de función y uso de arma de fuego en grado de tentativa. Un par de meses después, el cabo Maldonado pasó a revista pasiva mientras duró la investigación del hecho, lo que le permitió volver a su casa.
A partir de ahí, todo fue noticia. Carlos Azcurra recibió ayuda de parte de la AFA, de parte del gobierno mendocino, incluso del gobierno nacional, pero poco a poco todos se fueron abriendo, porque dejó de ser noticia.
Verdad y consecuencia
Después de ser intervenido quirúrgicamente (perdió un tercio de un pulmón) y de una larga recuperación, hasta Maradona lo llamó para brindarle su apoyo y mantuvo reuniones con Julio Grondona y Futbolistas Agremiados. Recibió promesas de ayuda económica, pero todo quedó en eso, promesas.
Tras un acuerdo extrajudicial, Azcurra recibió 300 mil pesos como resarcimiento.
El juicio finalizó en 2009; Maldonado fue condenado a 2 años de cárcel efectiva que nunca cumplió. Hoy, a trece años, aquel hecho absurdo sigue retumbando en la memoria de nuestro deporte y difícilmente sea olvidado.