domingo 11 de abril de2021

Foto: Ignacio Blanco / Los Andes
Aniversario

¿Se puede ser optimista sobre la economía de cara al futuro? El economista Gustavo Reyes explica por qué sí

El especialista se sumó a la propuesta de Los Andes en su 137 aniversario. ¿A qué nos aferramos para ser optimistas?

Foto: Ignacio Blanco / Los Andes

El economista Gustavo Reyes, de Fundación Mediterránea, Ieral en Mendoza, explicó “las luces que podemos ver” para ser optimistas en el ámbito económico, pensando en las oportunidades que surgen para Mendoza, partiendo de un diagnóstico de crisis profunda:

“Sin dudas 2002 es un año que tenemos fresco en la cabeza, y hoy la caída del poder adquisitivo del salario es menor a la que se veía entonces, sin embargo, la problemática del mercado laboral es superior. Esta es una crisis histórica severa, porque Mendoza se paró, y el mundo también”, comentó.

En la misma línea, el economista propuso ver el peso de la economía de Mendoza, con respecto al promedio, para ver la realidad, desde la cual es posible analizar las oportunidades que pueden darse después de la crisis, “estamos lejos de estar condenados al éxito, pero tampoco estamos condenados al fracaso, estamos condenados a lo que pase, según lo que hagamos de aquí en adelante. Que el diagnóstico nos ayude a ver qué podemos hacer con este problema”, indicó al respecto.

"Lo único que nos condena es lo que hagamos de acá en adelante”. “No podemos cambiar el contexto macro, pero sí podemos desarrollar, tanto desde el sector privado como desde el sector público, buenas ideas”, comentó.

En este sentido, las empresas deben apuntar a vender afuera para poder ampliar su mercado, porque el mercado interno se ha achicado, de acuerdo con Reyes, y “Mendoza tiene potencial para hacer eso”. “Hay más productos transables en Mendoza, en relación a lo que tiene Argentina, y sin embargo las exportaciones que tiene Mendoza, en relación a su producción, son inferiores a las del país (en proporción), porque no se están aprovechando bien”, comentó.

“El mundo sin dudas se recuperará hacia los próximos años. El año que viene va a ser sin dudas mejor que este para el Mundo, y para los principales mercados que tiene Mendoza y Argentina”, agregó.

Dólar

“Sabemos lo que vale el dólar blue, pero miremos el dólar oficial, que es el relevante para las exportaciones, que continúa por encima del nivel promedio histórico, y eso hace que las empresas sean competitivas. Las empresas son muy competitivas, y los activos de Argentina están muy baratos”, instó Reyes.

El problema de empleo brutal puede ser un factor a resolver por las exportaciones. “Bebidas y alimentos”, “agro”, “comercio, hoteles y restaurantes”, son todos sectores que demandan empleo, y que una vez que esté lista la vacuna pueden resurgir.

“La contrapartida de tener un dólar carísimo es que somos más baratos, y claramente eso es una enorme posibilidad para el turismo, un sector que ayuda muchísimo al empleo”, agregó el economista.

Otras oportunidades

Si se miden las construcciones por el dólar blue, también se ven enormes oportunidades, pero para Reyes, será necesario que “la codicia le gane al miedo”, y que quienes tienen dólares guardados se animen a aprovechar las oportunidades de inversión.

Estas son ideas sobre lo que pueden hacer las empresas, destinadas a reorientar las ventas hacia el resto de la Argentina, y no solo las grandes empresas, sino también las chicas, porque hoy la tecnología permite que cualquiera tengan acceso al exterior, o al menos al resto de la Argentina, y en definitiva a ampliar los mercados. Hay que buscar socios extranjeros, nuestras empresas están baratísimas, hay que ver a Chile como socio y no como rival, pensar en uniones empresariales”, destacó.

Por otro lado, señaló que el e-commerce y la exportación de servicios también serán importantes para sumar ingresos y puestos de trabajo.

El papel del sector público

Capacitaciones a pequeños comerciantes, y la logística del transporte, son dos factores claves en los que, de acuerdo con Reyes, puede colaborar el sector público para “agrandar la torta que tiene Mendoza”.

El gobierno puede también “privatizar”, según Reyes, un proceso que lejos de ser “una mala palabra”, debería verse como un activo que tiene el Gobierno para concesionar obras y terrenos y obtener financiamiento y promover empleo. “Con privatizaciones se podría mejorar la infraestructura, porque el Gobierno no tiene plata”. “También hay que medir en número la rentabilidad de las obras públicas”, comentó.

“Hay que tener una mirada para el mediano plazo, hay que reconvertir trabajadores, y algunos no tienen una gran capacidad educativa. Cursos masivos de inglés podrían cambiar la vida de muchas personas”, agregó.

Mendoza tiene potencialidades desde sus universidades, desde su falta de conflictos de tipo raciales y de odio, desde sus riquezas naturales y desde su paisaje, partiendo desde allí, Reyes concluyó que hay que saber potenciar todo eso para mejorar el futuro.