Al menos 12 guías nepaleses murieron en un alud este viernes en el Everest, el accidente más mortífero en la historia de la montaña más alta del mundo, indicaron responsables y socorristas.
Al menos 12 guías nepaleses murieron en un alud este viernes en el Everest, el accidente más mortífero en la historia de la montaña más alta del mundo, indicaron responsables y socorristas.
Los sherpas, que asisten a los escaladores, se dirigían a un refugio a mayor altura para establecer el campamento y se habían unido a ellos algunos extranjeros para aclimatarse a la altitud, como suele ser habitual.
Las víctimas formaban parte de un gran grupo que salió por la mañana con carpas, alimentos y sogas antes del comienzo de la temporada de montañismo. De hecho, la temporada de escalada primaveral comenzó oficialmente en marzo, aunque los primeros montañeros no empezaron hasta abril a ascender la montaña más alta del mundo con 8.848 metros de altura.
El alud se produjo alrededor de las 7 de la mañana, hora local, a unos 6.000 metros de altitud en una zona que lleva al glaciar de Khumbu.
“Hasta ahora sacamos 12 cadáveres de la nieve, no sabemos cuántos más se encuentran atrapados”, dijo un funcionario del Ministerio de Turismo nepalés, Dipendra Paudel, en Katmandú.
Un equipo de socorristas, con respaldo de helicópteros, continúa la búsqueda de supervivientes. Siete personas que habían sido cubiertas por la nieve y el hielo fueron rescatadas con vida, precisó Paudel. Un funcionario del equipo oficial de rescate que trabaja en el campo base de esta cima, Lakpa Sherpa, agregó que el total de muertos podría llegar a 14.
“Vi 11 cuerpos que trajeron al campo base; nos han dicho que debemos esperar tres más”, afirmó.
Elizabeth Hawley, considerada la principal experta mundial en la escalada del Himalaya, afirmó que este alud fue el accidente más mortífero en la historia del ascenso en esta cumbre.
Previamente, otra catástrofe tuvo lugar en 1996, cuando ocho personas murieron en un período de dos días durante una tormenta mientras trataban de escalar la montaña.
“Ésta es, sin lugar a dudas, la peor catástrofe en el Everest”, dijo Hawley.
En setiembre de 2012, en tanto, en uno de los aludes más mortíferos de los últimos años, una avalancha en la montaña Manaslu se registró en el Himalaya nepalí lo que causó la muerte de once montañistas, entre ellos ocho franceses y un español.
Peligros para los sherpas
La empresa Himalayan Climbing Guides de Nepal, con sede en Katmandú, confirmó que dos de sus guías se encontraban entre los muertos y que cuatro habían desaparecido. “Cuando nuestros guías partieron del campo base no nevaba, el tiempo era fantástico”, declaró el gerente de operaciones, Bhim Paudel.
Docenas de guías de otras agencias cruzaron ese paso sin problemas antes del alud, agregó. “Esperábamos seguirlos ya que no recibimos ninguna alerta”, contó.
Todos los veranos, cientos de escaladores de todo el mundo tratan de subir cumbres en el Himalaya cuando las condiciones climáticas son favorables.
Este accidente pone en evidencia los enormes riesgos que corren los guías sherpas, que llevan carpas, alimentos, reparan las escaleras y colocan las cuerdas para ayudar a los extranjeros que pagan decenas de miles de dólares para llegar a la cima.
Más de 300 personas han muerto en el Everest desde la primera ascensión con éxito de Edmund Hillary y Tenzing Norgay en 1953.
{fotorem:599469:fotorem}