Tres personas murieron y varias resultaron heridas ayer en Bangui, la capital de la República Centroafricana, en nuevas manifestaciones contra las autoridades y una parte de las fuerzas militares extranjeras, acusadas de pasividad tras una matanza en una iglesia. La presidenta de transición, Catherine Samba Panza, denunció “una situación de guerrilla urbana” con “un ciclo de represalias” que “toma proporciones muy inquietantes”.