“A nosotros nos gusta ganar más. Pero saquémonos las caretas, la viveza criolla es tan parte del cómo llegamos, como lo táctico y lo estratégico. Nosotros sentimos pasión, y la Selección reflejó eso”, así termina la conversación telefónica con Abel Pintos hace un mes atrás, cuando la derrota y el orgullo del segundo puesto de la Selección Argentina de Fútbol en el Mundial Brasil 2014 aún estaban calientes.
En ese momento, el cantautor se encontraba en plena promoción de su gira “Abel”, con la que llenó siete Luna Park, debutó en Chile la semana pasada, y hasta fin de año lo tendrá ocupado con actuaciones a lo largo y ancho del país, incluido el Stadium Arena Maipú, lugar que nuevamente lo recibirá el próximo viernes y sábado.
Y aunque no se considera futbolero, le gusta el fútbol y disfrutó de la alegría mundialista. Así como disfruta de un concierto en un teatro en la Puna jujeña, o cantar en subte de Buenos Aires junto a Rosana.
Ese Abel que se dice riguroso e inquieto, no discrimina escenario posible para subirse y regalarle a sus seguidores un instante de plena música. Fue la estrella de los distintos festivales de verano en nuestra provincia, y ahora está de regreso.
En su ascendente carrera, quedan vestigios de su perfil folclórico, aunque con su exitosa placa “Sueño Dorado” (le valió el año pasado tres Premios Gardel entre ellos el Gardel de Oro al Mejor Disco del año), se consagró como artista popular.
Con mayor suerte cuenta su nuevo disco “Abel”, lanzado en octubre pasado, es el álbum más vendido de su carrera (quíntuple disco de platino) y competirá en cuatro categorías en los Premios Gardel 2014.
Pero antes de comenzar el peregrinaje del tour, desconectó el GPS y como cualquier mortal reparte sus horas entre trabajo y distracción.
-Estás entrenando duro, por lo que compartís con tus fans en las redes sociales, y preparándote para lo que viene...
-Estoy descansando todavía, esto no es nada para mí. Yo descanso de los viajes sobre todo. Y corrí media maratón independiente de 10 kilómetros. Y me estoy preparando para los 42… fue un buen logro para mí. Tuve una época intensa entre los 16 y 18 años, y ahí me lesioné y retome hace unos cuatro años. Es una de las pocas actividades que logran abstraerme de todo.
-Entradas agotadas para tus conciertos de fin de año, giras en el exterior, top en los ranking... ¿Cómo vivís este fenómeno?
-Lo vivo con mucha emoción, y por sobre todo con mucha felicidad porque en realidad siempre fui muy curioso e hiperactivo, con mucho trabajo. Paulatinamente fui teniendo más atención sobre las cosas que hacía.
Pero siempre estoy activo, es inherente a mi personalidad musical. Siempre trabajé mucho con la música sin tener espacios para hacerlo. Hoy tengo muchos espacios, puedo compartir lo que hago, y eso me estimula aún más.
-¿Tus actuaciones con La Oreja de Van Gogh o Rosana son un empujoncito para tu carrera internacional?
-Son participaciones muy importantes de frente a uno de mis sueños que es compartir mi música en el resto del mundo. Estoy empezando a trabajar de a poco en otros países. Fui a Uruguay el año pasado, voy a Chile como parte de la gira "Abel". También a España con ocho días de conciertos. Y lo vivo con expectativa. Porque la música ha surgido de distintas maneras en otros países y culturas.
-Me llama la atención que a pesar del éxito, no dejas de participar en festivales populares y demás. No dejas pasar ninguna ocasión para cantar…
-Son giras distintas, conceptualmente muy distintas, entonces es entretenido para mí y para el público. Aunque tenga posibilidad de girar por el mundo, siempre lo haré así. Trabajo para esto con mucho amor.
Dueño de una ductilidad musical que fue cultivando a lo largo de su carrera, elogiado por la crítica y sus pares, a los 30 años es el artista popular del momento.
Su capacidad interpretativa, sumada a las letras transitables, hace que los temas de Abel se conviertan en hit en sólo cuestión de semanas.
Sucedió con “Aquí te espero” y “Tanto amor”, ambos con un tinte romántico y pop que no para de sonar en la radio y ya son parte de su repertorio más conocido.
Y como un jugador de primera, al que todos quieren tener en su equipo, artistas nacionales e internacionales lo fichan para que su voz se cuele en canciones ajenas.
-Estuviste con Gustavo Cordera cantando "Un Pacto". Sos parte de una generación que creció con La Bersuit y me imagino lo especial que es para vos cantar ese tema.
- Sin duda. Yo fui a ver a la Bersuit alguna vez a Cemento cuando éramos muy pocos los que íbamos a verlo. Fue muy especial ser parte de esa canción con Gustavo Cordera, por lo que significa esa canción para mí y para mi generación, lo que significa Gustavo como compositor.
Y porque fue muy lindo acompañarlo en un momento muy especial en su vida, después de 10 años canta esas canciones de la Bersuit, y las grabará en un CD y DVD que saldrá más adelante. Se amigó con esa etapa de Bersuit, y sé lo conmovedor que puede resultar.
-León Gieco fue una especie de padrino y mentor en tu carrera, ¿vos sentís que le debes algo?
-En realidad no siento que le debo algo, no tengo esa sensación de vacío. Más bien tengo una sensación constante de saber que estoy honrando de alguna manera ese gesto tan humano que tuvo conmigo.
-¿Cuál es el concepto que engloba el disco "Abel"?
-El disco habla de aceptar, el protagonismo de todas las canciones es aceptar algo, sucede algo particular en cada historia. De eso habla el disco, y fue un poco lo que yo estuve transitando y por eso lo quise reflejar.
-Por ahí los cortes de difusión no son los preferidos para los músicos. ¿Cuál es el tema que más te gusta de este trabajo?
-"De sólo vivir", que será el nuevo corte de difusión precisamente y "El Mar", son dos de las canciones que más me gustan.
-¿Sos muy exigente?
-Si lo soy (en tono tajante), soy muy exigente conmigo.
-Lo decís sin dudar…
-Como le corresponde a un exigente, un tipo que duda no es exigente (se ríe). Por ejemplo de frente a un músico, yo tengo un concepto claro y le pido que refleje eso. Si el músico acepta esa responsabilidad le voy a exigir que la cumpla. Que sea exigente no quiere decir que sea tajante y mucho menos maleducado y agresivo.
La ficha
Abel Pintos con su tour "Abel"
Días: viernes 22 y sábado 23 de agosto.
Hora: 22.
Lugar: Stadium Arena Maipú.
Entradas: $450 (platea vip), $400 (palco y platea preferencial A), $350 (platea preferencia B), $300 (tribuna central), $250 (tribuna lateral). En Musimundo (San Martín1549), Musimundo Portal de Los Andes (Godoy Cruz) y en Tuentrada.com.