11 de febrero de 2017 - 00:00

Abel Pintos en el Festival de la Tonada: directo a 35 mil corazones

“Tengo un afecto especial por este pueblo”, dijo el cantante que fue protagonista de la noche tunuyanina. Así fue el multitudinario recital de la estrella del folclore.

Todos iban a verlo a él y él supo responder con su certero carisma tal honor. Durante más de una hora y media, cantó y bailó bajo la lluvia.

Se apropió de tal manera del escenario tonadero, que -coreando debajo de los paraguas, los pilotos y las sillas- los más de 35 mil espectadores sintieron que también eran parte del show.

Como lo hizo a los 12 años, cuando empezaba a escribir su historia musical, Abel Pintos demostró la noche del jueves que esa gran olla -que lo espera siempre allí, a orillas del río Tunuyán- es un sitio que le sienta bien.

Un interesante menú de grupos cuyanos y locales mantuvieron el escenario caliente y al público entusiasta desde las 21. Cuando los radares comenzaron a anunciar que la llegada del agua era evidente, la organización comenzó a 'ajustar' el tiempo de los números previos.

Minutos antes de las 2 de la mañana (y sin tiempo para hablar con la prensa), Abel subió a escena. Hasta las 3 y media de la mañana condujo a su público por un amplio recorrido de temas de toda su carrera discográfica. "Cómo te extraño" fue el puntapié inicial y desde allí los hubo de tonos más rockeros, fiesteros e intimistas.

"Tengo un afecto especial por este pueblo. Ustedes me recibieron cuando yo no era conocido, era casi un niño, y no todos querían brindarme un lugar en el escenario. Y entonces, como ahora, siempre he sentido que reciben mi música con respeto. Espero que este show les guste y lo disfruten como yo disfruto estar otra vez aquí", saludó emocionado el cantautor, cuando los miles de espectadores le demostraron que estaban dispuestos a cantar con él todos los temas de su repertorio.

Un predio a pleno

"No me pierdo una Tonada. Vengo todos los años desde que se inició el Festival. Con el tiempo se ha ido modernizando, pero a mí me gusta igual", comenta doña María Susana Rojas de Tunuyán.

Bajo el mismo paraguas y filmando con su celular cada movimiento de Abel, su consuegra sancarlina reconoce que aprovecha este tiempo festivalero para 'visitarla'.

Pasado el nudo en la garganta (todavía están frescos los recuerdos del temporal del 2015), los funcionarios municipales se animaron a decir que fueron 40 mil espectadores. Claro, que allí van incluidos todos los que estuvieron rondando por la noche en los distintos puntos del predio.

Sucede que -además del repertorio central en el escenario mayor- la gente pudo disfrutar de las artesanías, escuchar música bien cuyana en  Peña del Festival, comerse un chivo a las llamas, realizar pinturas con los hijos y hasta jugar a la taba por un viaje a Bariloche. Antes del show de Abel y la lluvia, la noche se prestó para tal disfrute.

Gente de distintos departamentos y de otras provincias fueron de la partida. "Vinimos a vacacionar a Manantiales y aprovechamos la noche de Festival", apuntaron Ana Sáez y Omar Romero de Ciudad.

Cerca de allí el lujanino Germán Santini sacaba provecho de su parecido con Abel Pintos y firmaba autógrafos y se sacaba fotos, alentado por un pseudo grupo de fans.

Buen espectáculo

Un emotivo himno nacional -exquisitamente interpretado por profes de la escuela artística 5013 Nilda Paluchini de Rodríguez de Tunuyán- marcó la apertura de la 35° edición del Festival Nacional de la Tonada.

En un anfiteatro que se fue poblando progresivamente, distintos grupos cuyanos presentaron un variado repertorio que fue muy festejado por el público. El valletano Nahuel Jofré reivindicó su impronta como cantante y autor con temas cuyanos y sentidos.

Igual ocurrió con otros grupos locales; como los Hermanos Cisterna, La Grieta y la interesante propuesta artística de Sebastián Garay y Paula Neder.

Las Voces de Mi Tierra pusieron en movimiento al público con su característico color norteño y ancestral. También le imprimieron ritmo a la Tonada, los puntanos Alma de Guitarras y las lujaninas Lunas Morenas, entre otros.

El plato fuerte llegó cerca de las 2. Con gritos y aplausos, la gente suplicaba que se apuraran los técnicos para alcanzar a escuchar a Abel ante la inminente tormenta que se acercaba.

Ya en escena, el cantante contagió con su química y concentró a todas las almas en olla mayor hasta pasada las 3,30 de la mañana.

"Motivos", "Pájaro cantor", "Aventura", "De solo vivir" fueron algunos de los temas que la gente coreó hasta quedarse afónica. La insistente lluvia no impidió que el artista respondiera al afecto y los bises que le reclamaron.

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