2 de agosto de 2015 - 00:00

“Jamaicas” vs “Canavis”, un caso de guerra entre bandas

En el barrio Santa Teresita de Las Heras convivían (según la Policía están desarticuladas) estas dos bandas antagónicas. Oficialmente se cuentan al menos cinco muertos en los enfrentamientos entre ambas. El narcomenudeo y el dominio territorial caracteriz

El primer ruido de balas entre "Los Jamaica" y "Los Canavis", llegó a oídos de la Justicia hace aproximadamente tres años. Se trata de pequeñas pandillas de jóvenes, no tan jóvenes y adolescentes instalados en la zona noreste de Las Heras, cobijados básicamente en los barrios Santa Teresita, Cinco Mil Lotes, El Plumerillo Norte, entre otros; barriadas muy olvidadas por el Estado.

Para la gente de la Fiscalía de Instrucción 22 y para parte de la policía, son hijos directos de la categoría conocida como "ni ni" (ni estudian ni trabajan) que de a poco -y a veces como un juego- se metieron en el delito o vienen de familias de delincuentes.

El miércoles de la semana pasada cayó Jonathan Morales (19), alias "Jamaica chico", acusado de ser el líder de una de las gavillas (los Jamaica). El joven está sospechado de haber matado el 26 de febrero de este año a Carlos González (29) de un balazo accidental.

"González festejaba un cumpleaños en su casa y afuera se producía una balacera entre Canavis y Jamaica; una bala dio en un árbol, se metió en la casa de González y le dio en la cabeza", cuenta un pesquisa. González -que no era de una banda ni de otra- murió poco después.

Con este crimen, los números de muertos vinculados y comprobados (pueden haber más) en esta guerra ascendió a cinco en poco más de dos años. Para las autoridades, tanto los Jamaica y los Canavis, están "prácticamente desarticulados", con sus principales líderes en prisión o muertos.

* * * * *

El primer caso de ajuste de cuentas entre los Jamaica y los Canavis fue el de Carlos Garro (alias Toti, 26), quien fue acribillado de tres balazos en la espalda la madrugada del 13 de octubre de 2013. 
"Toti", para los pesquisas de los "Jamaica", era a su vez buscado por otro crimen  ocurrido a principios de 2013. 
Por el asesinato de "Toti", no hay personas detenidas.

* * * * *

USURPACIONES. El 22 de diciembre de 2009, tres vecinos del Santa Teresita fueron condenados a penas de entre 5 y 12 años de cárcel por la Sexta Cámara del Crimen.

La causa fue instruida por el entonces fiscal especial Luis Correa Llano y trataba de casos de usurpaciones de casas del barrio llevadas a cabo con extrema violencia.

Sujetos se acercaban a una familia y, sin más los amenazaban con matarlos si no abandonaban el hogar. Una vez que las víctimas -atemorizadas por los delincuentes y desamparadas por el Estado- dejaban la vivienda, los violentos la usufructuaban.
Los condenados fueron Gonzalo González (22), Maxi Pérez (21) y Gabriel Stefannici (22).

* * * * *
 
El último día de 2013 fue el turno del adolescente Kevin Mansilla, de 17 años. La Policía encontró su cuerpo en la esquina de Azcuénaga y Lencinas del barrio Santa Teresita. Estaba descalzo (las zapatillas suelen ser trofeos de guerra) y presentaba un disparo en el abdomen.

"Kevin era un Jamaica", cuenta un pesquisa.

Según los pocos testigos que se animaron a contar algo, sus matadores iban en un Chevrolet Astra y eran del barrio. "Los identificaron con los sobrenombres y son los sospechosos que hasta el momento no han sido detenidos porque las pruebas contra ellos son insuficientes", dijeron desde la fiscalía.

* * * * *

CONTRA LA POLICÍA. La relación entre la Policía y el Santa Teresita es extremadamente tensa. Hay denuncias de abusos cometidos por los uniformados, como de la misma fuerza por ataques (hasta a balazos) que han recibido cada vez que entran allí.
Ayer mismo por la mañana hubo una razzia (foto) a la que los efectivos deben acudir, por orden de sus superiores, con los rostros cubiertos.

La situación más extrema se vivió a fines de julio del año pasado, cuando tres efectivos policiales, los auxiliares Matías Montenegro (25), Rodrigo Salvador (34) y Mario González, resultaron heridos de bala durante un allanamiento masivo al que los lugareños respondieron a los tiros. Montenegro, de hecho, casi muere en esa redada ya que le dieron un balazo que le afectó el intestino delgado.

* * * * *

Con el homicidio de Kevin, los Jamaica habían sufrido dos bajas. Poco tiempo demorarían en lograr el empate.

Apenas un mes más tarde, la muerte se hizo presente de un modo muy violento en el Santa Teresita. Un presunto "Canavis", Luciano Latorre (18) aparecía brutalmente asesinado -del mismo modo que Kevin Mansilla- en Democracia y Bolívar del Santa Teresita en la madrugada del 29 de enero del año pasado.

De acuerdo con la necropsia, a Latorre lo apuñalaron, lo golpearon con un objeto contundente y lo remataron de cinco balazos. Su madre declaró que "no tenía idea" de quiénes podrían ser los autores del tremendo hecho contra su hijo. Por este suceso, "Jamaica grande" (padre de Jonathan Morales) estuvo detenido un tiempo pero una Cámara lo desligó del homicidio por falta de pruebas; igual, el hombre sigue en prisión por otros hechos.

* * * * *

¿DESMEMBRADAS? Fernando Giunta, a cargo de la fiscalía de Instrucción 22 de Las Heras, es quien ha unificado todos los casos de homicidios vinculados con las dos bandas. Según sus allegados, ambas gavillas están prácticamente desmembradas. "Los dos Jamaica más importantes, padre e hijo, están detenidos; y los más de los canavis se encuentran detenidos con prisión preventiva", contó un allegado al fiscal.

De hecho, en un escrito que Giunta le entregó al fiscal de la Cuarta Fiscalía de Cámara, Gonzalo Nazar, se especifica nombre a nombre, alias a alias, todos los canavis y jamaicas que están presos con sus imputaciones correspondientes.

* * * * *

El martes 23 de julio del año pasado, Matías Zárate, de 19 años y con domicilio en el Santa Teresita, fue acribillado a balazos cerca del club Huracán Las Heras. Para la fiscalía, Zárate era canavis. Según el caso investigado por la fiscal Gabriela Chaves, al joven le dispararon desde una moto a las 22.30 en un sitio donde había mucha gente pero poca fue la dispuesta a cooperar.

Zárate no contaba con antecedentes pero según su hermana "tenía problemas con mucha gente" y en los últimos tiempos no contaba con domicilio fijo.
 
* * * * *

LA PELEA. Para la fiscalía de Las Heras, el drama de las peleas entre bandas tiene su sustento en la venta de drogas globalmente y en la pelea por hacerse del barrio para vender los estupefacientes. Tanto los Canavis (que correctamente se escribe Cannabis y corresponde al nombre científico de la marihuana) como los Jamaica (país vinculado culturalmente con esa droga) se dedicarían a la venta, justamente, de marihuana.

"No son grandes narcos, obviamente, pero sí se dedican a la venta al menudeo", cuenta un ayudante de fiscal. De todos modos, en los sucesos delictivos no aparecen allanamientos con secuestro de esa droga. "Ese es un problema de la Justicia Federal", se excusa la fuente.

En ese sentido, cuando ocurren robos contra quienes para los fiscales son compradores de droga que entran al Santa Teresita, las víctimas declaran que "iban al barrio a buscar a alguien, y nunca que iban a comprar marihuana, cuando fueron asaltados. Lo hacen para no crearse un problema más".

El caso es que en las pesquisas de los "Canavis" y los "Jamaica" no hay un gramo de droga. Sí hay armas, bastante. Y sobran muertos.

Hinchas de Huracán

Según los investigadores, algunos de los integrantes de los Canavis tienen una importante presencia en la hinchada de Huracán Las Heras. De hecho, hay banderas con ese nombre que son colgadas en los alambrados cada vez que el Globito lasherino juega.

En ese sentido, en una esquina del barrio Santa Teresita se puede ver a un muñeco como ahorcado. El espantajo tiene la camiseta de Godoy Cruz, un equipo no muy querido por Huracán.

LAS MAS LEIDAS