Fincas Jueves, 27 de febrero de 2014 | Edición impresa

El Terruño: el futuro del vino argentino

Analistas internacionales creen que Argentina debe trabajar sobre el concepto de micro regiones para potenciar sus varietales. Torrontés y blends, algunas opciones para continuar conquistando mercados.

Por Por María Soledad Gonzalez - sgonzalez@losandes.com.ar

A pesar de la situación coyuntural que atraviesa Argentina, expertos de todo el mundo aseguran que los vinos del país tienen posibilidades de seguir creciendo en el exterior. Blends con base de malbec, torrontés como el varietal emblema blanco, así como diferenciarse a través del terruño, son las claves para el futuro de los productos del país.

La semana pasada un grupo de expertos arribó a Mendoza para ser parte de una nueva edición del Argentina Wine Awards (AWA). Tras degustar más de 700 muestras, el jurado sugirió para la industria algunos cambios  de acuerdo a las tendencias mundiales. En este sentido, se habló fuertemente de seguir trabajando con malbec pero desarrollando nuevos conceptos y estilos. Además, varios promovieron al varietal torrontés como un vino que podría equiparar el éxito del riesling alemán.

La base es el terruño

Es un concepto muy fuerte que varias bodegas ya han puesto en marcha. Al igual que en el viejo mundo, en Argentina están tratando de atar el vino a la tierra, es decir, buscar vinos que expresen el “terruño” o “pago”.

Durante una entrevista con Los Andes, el periodista y crítico de vinos de la revista The Wine Advocate, Luis Gutiérrez, aseguró que los enólogos argentinos sólo podrán lograr 100 puntos en su publicación si respetan el suelo y el terruño. Indicó que tratar de multiplicar fórmulas probadas en otras latitudes no funcionará y que deberán seguir considerando que el origen es lo más importante de un vino.

Asimismo, el consultor internacional Paul Hobbs, que lleva más de 25 vendimias trabajando en nuestro país, sostuvo que “en el futuro se buscará más especificidad en los vinos y el mercado internacional pedirá mayor información sobre las regiones de donde provienen los vinos.

Argentina y sus varietales son conocidos en todo el mundo. Por supuesto, hace 20 años nadie sabía lo que sucedía aquí, pero este no es el caso ahora. La gente está buscando más atención en los detalles y eso significa más terruño. Al consumidor le interesa el vino, le interesa que se exprese el viñedo”.

Bruce Schoenfeld (EEUU), editor de la revista Travel+Leisure, afirmó que los consumidores están buscando vinos de un lugar real. En este sentido, el especialista criticó fuertemente el desarrollo de vinos “de escritorio” y dijo: “Son productos desarrollados por personas que visten traje y que están sentadas en una oficina. Son pensados para ocupar un lugar vacío dentro del portafolio de la bodega pero que carecen de confianza. El vino, para que sea exitoso tiene que tener valor intrínseco y eso lo aporta el terruño, el lugar de donde proviene”.

Para el especialista, Steven Spurrier, editor de la revista Decanter y presidente de los Decanter World Wine Awards, es necesario seguir trabajando para sacar adelante la marca Argentina. En tanto, concluyó que “apostar por el terroir es algo muy importante. Ya se puede ver que se están diferenciando algunas regiones de Mendoza, y eso se expresa en el vino. Aunque hay que tener cuidado y no confundir al consumidor, ya que por ahora se piensa en Argentina como productor de malbec, y por eso son exitosos”.

Torrontés, ¿otra oportunidad?

En los últimos tiempos, se ha hablado mucho del torrontés y se lo trató de promocionar desde Argentina como nuestro blanco, pero lo cierto es que algunos críticos internacionales, como fue el caso de Neil Martin, entre otros, admitieron en algunas entrevistas que era difícil encontrar un gran exponente de torrontés, por lo que se debía concentrar en la relación buena relación precio-calidad. Sin embargo, durante el seminario del último Argentina Wine Awards, los críticos volvieron a pedir que se apueste por el blanco emblema.

Datos del Observatorio Vitivinícola Argentino muestran que las exportaciones de torrontés lograron un crecimiento sostenido en valor y volumen desde 2005 hasta 2012. Así, mientras en 2005 se enviaron al exterior 4,7 millones de litros por 7,3 millones de dólares FOB, en 2012 esa suma ascendía a 26,7 millones de dólares FOB por  9,8 millones de litros comercializados. No obstante, al igual que todos los envíos, en 2013 las exportaciones de este varietal cayeron 10,6% en valor y 12,2% en volumen.

Tommy Lam, sommelier y promotor del vino en Asia, aseguró que “el torrontés es un gran varietal, muy versátil. Creo que no deben enfocarse en otras variedades blancas como riesling, sauvignon blanc o chardonnay porque ya han sido explotadas con éxito por otros países”.

Lam sostuvo que es necesario desarrollar el mercado asiático como un gran bloque, aunque China debe ser la primera parada. “Considero que en China este blanco, tiene un gran potencial. Debido a su cocina, el torrontés puede ser un muy buen vino para acompañar comidas. No todos los consumidores en China pueden tener conocimientos acerca de maridaje, pero la verdad es que todos quieren beber algo cuando comen, y creo que ese es un puntapié inicial”, indicó Lam.

Para el especialista, es necesario tener en cuenta y trabajar directamente en el territorio. Esto significa que Argentina debería desarrollar su tarea sobre la educación del consumidor, hablar directamente con los comercializadores, tratando de introducir sus vinos. También sugirió  la posibilidad de utilizar la figura del futbolista Lionel Messi como un embajador del vino argentino.

El inglés Spurrier indicó que “el torrontés puede seguir pisando fuerte debido a que es una de las grandes posibilidades que Argentina tiene en el exterior. Este país tiene que seguir apostando por este varietal porque es único, no está desarrollado en otro lugar y no se parece a otra variedad”.

Andreas Larsson, sommelier y wine director restaurant PM & Vänne en Suecia, indicó que “el torrontés, para los blancos, es una gran opción. La mayoría de los torrontés están muy bien hechos y son frutales, pero he probado algunos ejemplares en esta oportunidad reveladores de que se han logrado vinos complejos y largos. Creo que si esto continúa, será un excelente varietal para maridar también”.

La evolución del blend

Varios críticos intentaron dar respuestas sobre qué puede presentar la Argentina después de su éxito con el malbec. Muchos no dudaron en afirmar que es necesario trabajar sobre los blends, principalmente los que tengan como protagonista al malbec. En tanto, también se sugirió comenzar a tomar algunos riesgos para trabajar segmentos de nichos con algunos vinos específicos. 

“Los consumidores compran las cosas que entienden, pasa en la literatura, pasa en el cine y, por supuesto, pasa en el vino. El malbec ya es un varietal que los consumidores conocen y entienden. Por lo tanto, hay que empezar a tomar riesgos”, señaló el periodista chileno Patricio Tapia, quien actualmente trabaja para la revista Wine & Spirits en Nueva York.

Y agregó: “Hay una generación de productores que están trabajando muy bien. El mercado masivo ya está conquistado, ahora es momento de buscar negocios de nicho”.

Sobre este punto, Paul Hobbs afirmó que “siempre hay un lugar para los vinos eclécticos, para hacer algo diferente y entretenido. Sin embargo, yo considero que tenemos que seguir mejorando lo que hacemos y, luego, agregarle algo más. Es decir, enfocarnos en el corazón del negocio ya que muchas veces es muy fácil hacer un vino que se ponga de moda. Pero la verdad es que ese tipo de vino, por lo general, tiene un tiempo corto de vida”.

Larsson indicó que “es un error hablar sólo de vinos varietales y mostrar sólo malbecs. Los malbecs pueden funcionar muy bien como blends. Esto puede hacerse con un pequeño o con un alto porcentaje de diferentes variedades. En este sentido, creo que la complejidad de los blends es mucho mejor”.

Sobre las variedades con las que mejor une el malbec, Larsson, indicó que funciona muy bien con cabernet sauvignon, cabernet franc o tannat.