Estilo Sábado, 9 de septiembre de 2017 | Edición impresa

Embichadero: “Argentina es un hervidero cultural”

El dúo formado en Buenos Aires por Diego Cortez y Jonatan Szer se presenta en la primera jornada del Festival “Borde”. El encuentro de música instrumental latinoamericana tendrá lugar hoy y mañana en el espacio Cultural Julio Le Parc, a las 20.30.

Por Paula Castro Tramontina - pcastro@losandes.com.ar

Hace un par de años, Mendoza fue testigo de la presentación del primer material como solista de Diego Cortez, “Vientito Criollo”. En esa ocasión, el músico estuvo acompañado por Emo Ferrer (guitarras) y Jonatan Szer, un percusionista que con el paso del tiempo -y gracias a la evidente química que compartía con Cortez- se convirtió en su compañero de ruta.

Hoy la provincia los recibe nuevamente, pero esta vez como dúo. Un proyecto que nació en el año 2012 y explora “la combinación poco ortodoxa de percusión y flautas”. 
En la previa del evento, Diego Cortez -que se formó en la UNCuyo- nos comenta que también aprovechará su estadía para visitar amigos. “Estoy ansioso, además queremos escuchar la música nueva que se está haciendo en Mendoza”.   

 

 

- ¿Cómo fueron los comienzos de Embichadero?

- El dúo nació en Buenos Aires como un laboratorio musical. A nosotros nos interesaba explorar la sonoridad de este formato poco convencional que reúne vientos y percusión. Eso fue al comienzo, pero luego todo se fue ampliando y empezamos a tocar otros instrumentos, a cantar más y a componer nuestra música. 

Una vez que el repertorio estuvo listo, comenzamos a tocar en pequeños lugares de Capital Federal. Recuerdo que en nuestro primer concierto no faltaron los amigos y los nervios, pero por suerte la gente reaccionó muy bien ante ese proyecto que recién nacía.   

- ¿Cómo es trabajar con Jonatan Szer? 

- Los dos venimos de lugares y de procedimientos de aprendizaje diferentes: Jonatan es de Capital Federal y yo de Mina Clavero, Córdoba. Sin embargo, la música popular es el lugar donde nos encontramos. Por eso siempre estamos en una búsqueda constante, nos gusta experimentar y salir de nuestra zona de confort. 

- ¿Un proceso que no se detiene?

- Cuando algo nos empieza a sonar repetitivo se torna aburrido y lo cambiamos. Se podría decir que nuestro trabajo es lúdico, y ese es un código interno que se debe respetar: la música tiene que ser divertida.   

- El “Festival Borde” busca reunir música sin un género específico. Entendiendo esto, ¿qué lugar ocupa, para ustedes, lo latinoamericano en la actualidad?

- La música popular argentina ha ganado mucho terreno y cada provincia tiene grandes representantes. Hay una gran cantidad de autores y músicos haciendo cosas con un altísimo nivel, pero rara vez aparecen en los medios masivos de comunicación. La mayoría de los espacios se han ganado de manera independiente y autogestiva.   

 

 

- ¿Falta acompañamiento?

- Argentina es un hervidero cultural. Siempre se caracterizó por ser una usina de propuestas de altísimo nivel, pero el acompañamiento institucional varía de acuerdo al presupuesto o a las prioridades del gobierno de turno. 

Nosotros tuvimos la suerte de contar con el apoyo del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto para hacer nuestra primera gira europea en el año 2015. Pero no todos tuvieron el mismo destino, ya que con el tiempo supimos que muchos colegas seleccionados tuvieron que cancelar sus conciertos porque se quedaron sin este apoyo de un día para el otro. Esto sólo refleja que para el Gobierno la cultura es un gasto, pero para nosotros es un derecho fundamental.         

- Son dos noches de festival. ¿Qué es lo que va a encontrar el público hoy, cuando suban al escenario?

- Vamos a interpretar, en su mayoría, canciones propias. Son composiciones que nacieron especialmente para nuestro segundo disco. Y, como cada vez que tocamos, vamos a disponer el escenario de manera circular para que la gente se ubique cerca de nosotros. 

- ¿Por algo en especial? 

- De ese modo pueden ver cómo interviene cada instrumento. Hay muchos que no son convencionales, como bolsas de consorcio, timbres y escobillas, que se suman a los que sí lo son: flautas y otros instrumentos de viento, kalimbas, bombos e instrumentos de Medio Oriente. 

En síntesis, queremos que el público se meta en nuestro laboratorio y escuche la sonoridad que resulta de esa fusión. 

- ¿Compartieron escenario con alguno de los artistas que van a participar de la doble fecha?         

- Como dúo no, pero en la época en que fui estudiante de la UNCuyo sí lo hice. Además tuve el honor de tomar clases con Beti Plana y Polo Martí. Creo que no hay mejor regalo que la gente que uno conoce mientras hace música. Los vínculos humanos que se profundizan a través del arte son obsequios inmensos. 

- Y ahora las clases las dan ustedes...

- Así es. Brindamos talleres de música latinoamericana en diferentes instituciones del país y de Europa. Por ejemplo, ayer en la Facultad de Artes y Diseño (UNCuyo) dicté el curso “Música Popular Latinoamericana para Instrumentos de Viento” y Jonatan estuvo a cargo de una clase magistral para músicos y actores de “Entrenamiento Rítmico”.    

 

 

 

Una fiesta instrumental 

Andrés Musolino (guitarra) y Ernesto Pérez Matta (percusión) son integrantes de la banda Amarillo y además, organizadores del Festival Borde. 

El dúo está al frente de “un encuentro que pretende mirar el territorio, la forma, los géneros musicales y las personas desde una perspectiva crítica de la dinámica centro-periferia. Allí, la música funciona como excusa y pretende una construcción colectiva de nuevos paradigmas”.

La grilla está dividida en dos días: el sábado se presentarán Sebastián Alcaráz y Cuarteto Cruz del Sur, el Dúo Plana-Martí y Embichadero (Buenos Aires). Mientras que el domingo será el turno de Amarillo, The Dólar Compre$ors y Ser o Dúo (Chile).

Musolino explica que el objetivo del evento es juntar a distintos exponentes de la música instrumental, un género “que no apunta a la masividad ni a los criterios del mercado”. 

“Recibe el nombre de ‘Borde’ porque las expresiones que se verán no se enmarcan en un género particular, sino que rozan lo latinoamericano”, afirma el guitarrista que además comenta sus intenciones de incluir el espectáculo en la agenda cultural de la provincia.

“Queremos fijar un lugar y fecha para que cada año las distintas bandas vuelvan a la provincia para celebrar la música instrumental”. 

 

La ficha?

Ficha: Festival Borde - Música Instrumental Latinoamericana

Hoy, a las 20.30: Sebastián Alcaraz y Cuarteto Cruz del Sur, Dúo Plana-Martí y Embichadero (Buenos Aires). 
Mañana, a las 20.30: Amarillo, The Dólar Compre$ors y Ser o Dúo (Chile).
Lugar: Espacio Cultural Julio Le Parc (Mitre y Godoy Cruz, Guaymallén).
Entradas: $100 (general) y $80 (estudiantes, jubilados y trabajadores de la educación).