Mundo Viernes, 23 de enero de 2015 | Edición impresa

El BCE inyectará 1,14 billones de euros para reactivar la economía

Los líderes europeos lanzaron ayer un plan para evitar la recesión. El Banco Central Europeo comprará deuda pública y privada a un ritmo de 60.000 millones de euros al mes hasta fines de 2016.

Por Redacción LA

El Banco Central Europeo (BCE) anunció ayer que inyectará en el sistema financiero 1,14 billones de euros mediante la compra de deuda pública y privada hasta finales de 2016 para reactivar la economía de la Zona Euro.


El consejo de gobernadores “decidió lanzar un programa ampliado de compra de activos”, la ofensiva monetaria tan esperada del BCE, dijo el presidente de la institución Mario Draghi en la conferencia de prensa que siguió a la reunión mensual, en la que decidieron mantener los tipos de interés al 0,5%, históricamente bajo.


La compra de activos se hará de forma escalonada a razón de 60.000 millones de euros mensuales a partir de marzo de 2015.


El programa de expansión cuantitativa se llevará a cabo de manera segura “hasta finales de setiembre 2016” y en todo caso “hasta que veamos un ajuste perenne en la trayectoria de la inflación en línea con nuestro objetivo de alcanzar una tasa de inflación inferior pero cercana al 2%”, dijo el presidente.


Los bancos centrales de los 19 países de la Zona Euro se encargarán de las compras pero sólo asumirán colectivamente el riesgo del 20% de esos títulos, es decir, que las eventuales pérdidas que generen serán asumidas por todos los contribuyentes de la Zona Euro.


Para el 80% restante, cada banco central comprará sus títulos en su país y asumirá los riesgos.


Se trata de una versión moderna de la plancha de impresión de billetes.


Los bancos centrales de Japón y Gran Bretaña y Estados Unidos ya han recurrido antes a este tipo de medidas para reactivar sus economías.


No es la panacea
Objeto de un gran debate, la decisión de llevar acabo “ahora” este programa de inyección de liquidez ha sido adoptada por “una amplia mayoría, pero no unánime” entre los gobernadores del BCE, precisó Draghi. Pero “al final hubo consenso para compartir los riesgos” sobre los activos comprados, agregó.


“Mario Draghi no nos ha decepcionado, ahora, la fiesta puede empezar”, comentaron los economistas de Natixis.


Poco después del anuncio, el rendimiento de los bonos de deuda de países como España, Italia y Francia alcanzaban nuevos mínimos y el euro caía, al igual que los precios del petróleo. En cambio, las principales bolsas europeas subieron de forma generalizada.


“El Banco Central Europeo ha respondido a las expectativas pero no será la panacea”, comentó Jonathan Loynes, economista de Capital Economics, estimando que la decisión de compartir riesgos podría reducir el beneficio del programa para los países europeos muy endeudados.


Draghi cree que la compra de las deudas va a contribuir a la subida de los precios, y la inflación debería “aumentar progresivamente más tarde en 2015 y después en 2016”. En diciembre, la inflación en la Zona Euro pasó a territorio negativo (-0,2%) por primera vez desde 2009, principalmente por la caída de los precios del petróleo, haciendo temer la deflación.


Los gobiernos deben actuar
No obstante, el presidente de la institución monetaria europea instó a los gobiernos de la Zona Euro y a la Comisión Europea a no dormirse en los laureles con la política monetaria y a que actúen para apoyar la economía.


“Aunque la decisión del BCE parece lógica, no está exenta de riesgo”, entre otros, la “formación de burbujas en los mercados financieros, la desaceleración de las reformas en los Estados de la zona euro”, o incluso una “pérdida de la independencia del banco central con relación a las políticas”, advierte Bert Van Roosebeke, del Centro Político Europeo de Friburgo (Alemania), un grupo de reflexión liberal.


Draghi de hecho instó a los gobiernos de la Zona Euro a que no reposen en la política monetaria, sino que actúen por su parte para sostener la economía. “La política monetaria puede crear las bases para el crecimiento pero para que el crecimiento se fortalezca, son necesarias las inversiones” y son las políticas las que deben favorecer las condiciones, estimó.


Desde Davos, donde participa en el Foro Económico Mundial, la canciller alemana, Angela Merkel, recordó que la “decisión del Banco Central Europeo no debe hacernos desviar del camino” de las reformas necesarias para los gobiernos europeos.