Verano, folclore y fraude

El verano es la estación de los festivales populares en buena parte de nuestro país. Sin embargo, cuando uno se acomoda para escuchar una bella zamba, un malambo o una tonada, se encuentra con ex jóvenes folcloristas que cantan baladas, rapean y hasta hacen música de cuarteto, todo disfrazado por el uso de un charango o una quena.

Para ajustarse a la verdad sólo hay que tomar el diccionario:

* Música folclórica: conjunto de ritmos y canciones de carácter tradicional y popular.

* Balada: canción de ritmo lento y de carácter popular, cuyo asunto es generalmente amoroso.

* Rap: estilo musical de origen afroamericano en que, con un ritmo sincopado, la letra, de carácter provocadora, es más recitada que cantada.

Entonces debemos pensar ya no en los intérpretes sino en los organizadores que priorizan el llenado de las butacas con "público nuevo" y, obviamente, el negocio.

Algunos de estos se han sincerado y llaman a sus festivales "de música popular" y allí entran todos.

¿Cuál es la relación que existe hoy entre la música folclórica (o folklórica), la llamada de raíz folclórica o la de fusión? ¿Los instrumentos mandan?
No por utilizar instrumentos típicos para la interpretación de música folclórica (sikus, quenas, charangos), se está representando a ésta. Lo que se está haciendo es "disfrazando" de folclore a ritmos que nada tienen que ver con éste, y los que esperamos confiados (porque el festival tiene el título de Folclore), nos tenemos que aguantar unas melosas baladas, que deberían reservarse para algún festival de la balada.

Por otra parte hay conjuntos de música folclórica que han caminado por otra vía, que es la de utilizar instrumentos no tradicionales (guitarras, bajos y teclados eléctricos y electrónicos, baterías, flauta traversa y clarinete), pero para hacer música folclórica. Esto es música de raíz folclórica y un signo de modernidad serio y profesional, sin perder lo esencial.

¿Y por casa cómo andamos? Para escuchar una tonada en el Festival de la Tonada, hay que asistir todos los días y esperar toda la noche.

Ir con expectativas a cualquier festival folclórico del país y escuchar lo que se escucha, es igual que ir al cine a ver la anunciada película romántica y cuando estás adentro pasan una de Drácula. Esto se llama fraude.

Si uno repasa el repertorio original de los cuarentones (Soledad, Luciano Pereyra, Los Tekis, Abel Pintos, entre otros), advertirá la mutación que estos muchachos y muchachas han hecho, traicionando de alguna manera su origen, por más que invoquen a Horacio Guarany.

José Luis Burba
DNI 5.263.712

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