lunes 14 de junio de2021

Política

Tras un mes, es ley la reforma de Ganancias

Las alianzas se reconfiguraron y Cambiemos, junto al Frente Renovador y el bloque Justicialista, aprobó el proyecto que salió del Senado. El FpV se ausentó.

  • viernes, 23 de diciembre de 2016

Sin la presencia de la bancada del Frente para la Victoria al momento de la votación, ayer la Cámara de Diputados convirtió en ley el proyecto de reforma del impuesto a las Ganancias. Durante un mes, la iniciativa tuvo un recorrido sinuoso por ambas cámaras.

A contrarreloj y con la fiesta de Navidad casi encima, las negociaciones del Gobierno con la CGT, con un grupo mayoritario de gobernadores y con el Frente Renovador posibilitaron que la reforma de Ganancias sea aprobada.

Según el oficialismo, con la suba (de un 23%) del mínimo no imponible a 37.000 pesos brutos (30.500 de bolsillo) para casados con dos hijos y a 27.941 pesos brutos (23.200 de bolsillo) para solteros, dejarán de pagar unos 400 mil asalariados.

Además, a partir de la sanción de esta ley, los nuevos jueces ya no quedarán exentos de pagar el impuesto, que dejará de llamarse “Ganancias” para denominarse “a los altos ingresos”.

A favor del proyecto votaron 166 diputados (Cambiemos, el Frente Renovador y otros bloques menores), hubo 5 votos en contra (el Frente de Izquierda) y 3 abstenciones (Alcira Argumedo y los diputados de Rodríguez Saá).

El kirchnerista FpV propuso votar el proyecto que había recibido media sanción hace dos semanas. Pero el marco de alianzas en la cámara era otro y  fue rechazada la solicitud.

El diputado del Pro Luciano Laspina fue la voz del oficialismo en la defensa del proyecto. “Se viene a reparar una injusticia histórica, como fue subirle los impuestos a los trabajadores sin pasar por la aprobación del Congreso”, dijo el legislador de Cambiemos.

Laspina mencionó los 400 mil trabajadores que dejarán de pagar el impuesto, la actualización de las escalas, la deducción especial trabajadores patagónicos y la suba del mínimo no imponible para jubilados.

“Los jueces van a pagar el impuesto como el resto de los argentinos”, anunció.

Laspina también se refirió a las alternativas negociadoras que sufrió el proyecto. “Hubo una decisión valiente por parte del presidente Macri, que fue el primero en convocar al diálogo y luego avisar que no iba a vetar la ley”, afirmó.

El diputado peronista del Frente Renovador e integrante de la CGT Héctor Daer no coincidió con la visión de su colega macrista. Calificó de “error político” la falta de diálogo previa al envío del proyecto oficialista al Congreso, iniciativa que fue derrotada por un acuerdo circunstancial entre el massismo, el FpV y distintos bloques opositores.

Para Daer, la CGT, el peronismo y los gobernadores “forzaron” a Cambiemos a regresar a la mesa de negociaciones para terminar aprobando un proyecto distinto al enviado originalmente por la Casa Rosada.

Finalmente, Daer dijo que el proyecto debía compatibilizar los reclamos de los trabajadores con “la sustentabilidad fiscal” de las provincias, para concluir: “Encontramos el punto posible”.

Néstor Pitrola, del FIT, también cruzó fuerte a Laspina: “Es mentira que 400 mil trabajadores dejarán de pagar Ganancias el año que viene”.

Y dijo que en 2017, los salarios aumentarán por encima del 23% que fue elevado el mínimo no imponible. “Se van a neutralizar los beneficios de esta reforma”, agregó.

El FIT impulsó un proyecto en el cual quedaban exentos de Ganancias todos los salarios fijados por convenio.

El titular del bloque Justicialista, el sindicalista de Smata Oscar Romero, admitió que “no es el proyecto que queríamos”, ya que el proyecto anterior “era mucho más amplio”. No obstante, celebró los acuerdos alcanzados.

Liderados por Héctor Recalde, los diputados del FpV se retiraron antes de la votación final. Pero el bloque presentó una grieta. El titular del PJ, el ex gobernador de San Juan José Luis Gioja, no se movió de su banca al igual que tres diputados sanjuaninos, Ramón Tovares, Graciela Caselles y Sandra Castro.

“Que hayamos acordado no significa que estemos todos felices ni que este proyecto sea el mejor de todos”, dijo Gioja.

El diputado defendió la quita de retenciones a la minería, beneficio que había eliminado el proyecto votado hace dos semanas. “Es la única actividad que hizo que mi provincia crezca”, argumentó. “¿Por qué no gravamos el complejo agroindustrial y la Pampa Húmeda?”, sugirió.

Al igual que la discusión ocurrida anteayer en el Senado, no queda del todo claro cuánto será el costo fiscal de la reforma de Ganancias. El oficialismo insiste que no superará los 50 mil millones de pesos, los opositores calculan unos 15 mil millones más.

Un importante diputado del interbloque de Cambiemos, en diálogo con este diario, pero en off, admitió que el oficialismo tuvo responsabilidad en el empantanamiento de la discusión de Ganancias.

Fueron cuatro semanas en las que la oposición le recordó al presidente Macri su promesa electoral de “eliminar” Ganancias para los trabajadores.

Ganadores y perdedores

A la hora de contabilizar los daños que políticamente hablando dejó la novela del “Impuesto a los Ingresos”, casi todos los sectores políticos terminaron con heridas. Hubo héroes y villanos y fueron muy pocos los que salvaron la ropa.

El senador Miguel Angel Pichetto lideró el podio de los grandes ganadores, no sólo por su muñeca parlamentaria.

Si de perdedores se habla, los saltos de Sergio Massa han quedado fijados en la opinión pública como algo de difícil explicación. Votar con el kirchnerismo y aceptar sumar proyectos, lo dejó expuesto al recuerdo permanente de su paso como jefe de Gabinete de Cristina Fernández.

Tras la derrota inicial en Diputados, el Gobierno perdió liderazgo, tuvo que rebobinar y recurrió a alguien que sí sabe de política, como Rogelio Frigerio, otro gran ganador de estos días, para emparchar el desaguisado.

Dentro del peronismo se fortalecieron los liderazgos de Juan Schiaretti y de Juan Manuel Urtubey, junto a los más jóvenes de la lista, Sergio Uñac y Domingo Peppo.

Aún con el descrédito que siempre arrastran, los sindicalistas de la CGT se convirtieron en el fiel de la balanza y ganaron protagonismo, aunque los gremios del Transporte hicieron un paro en medio de la negociación.

DyN