sábado 26 de septiembre de 2020

El libro para chicos a partir de los 6 años abre el juego para hablar de la violencia y el abuso en la infancia.
Sup. Cultura

“Sola en el Bosque”: un libro valiente para vencer el silencio de los chicos sobre el abuso

La escritora Magela Demarco y la ilustradora Caru Grossi plantean un material para niños que visibiliza el tema del abuso infantil.

El libro para chicos a partir de los 6 años abre el juego para hablar de la violencia y el abuso en la infancia.

¿Cómo hablar de un tema tan profundo y sensible como el abuso infantil con los chicos? La sexualidad, el cuidado del propio cuerpo, son temáticas que han sido silenciadas y tabúes por años y que en muchos hogares están del lado de “eso no se habla”. Pero la dura realidad y los números muestran que miles de niños son abusados y ven corrompida su infancia por el maltrato y la violencia.

Desde la sanción de la Ley de Educación Sexual Integral se planteó que en la escuela se eduque desde la infancia en el cuidado del propio cuerpo y la sexualidad. Y en la actualidad se transformó en una herramienta fundamental para sacar a la luz miles de casos de niños que sufren abuso en su familia y entorno más cercano.

Pero en el dolor de sufrirlo está el silencio y el no saber dimensionar la gravedad de la situación. Tomando como punto inicial su propia experiencia, la escritora y periodista Magela Demarco recogió el guante y asumió el desafío de hablar del tema en la literatura infantil. Fue así que nació “Sola en el bosque”, un libro con ilustraciones de Caru Grossi que plantea la temática y la visibiliza.

Saber para hablar

Hay palabras que no se dicen. Hay vivencias que no se cuentan. Hay verdades que no se descubren a primera vista. Hay lobos disfrazados que logran escabullirse y ocultarse dentro de algunas casas. Y las transforman en bosques oscuros y tenebrosos para quienes las habitan. Este libro es un intento para hacer visible ese llanto silencioso. Ese pedido de auxilio mudo. Y un llamado para que todas y todos abramos los ojos.

“El libro lo escribí no solo por mi historia, si no por todas las amigas y compañeras que me fui cruzando con historias terribles de verdad, de años de abuso intrafamiliar, de embarazos y abortos. El daño es terrible y los niños no tienen herramientas. La realidad es que un niño que atraviesa esa situación y no sabe sobre el cuidado del cuerpo o la sexualidad, no puede comprender la gravedad del hecho. Entonces que venga alguien de afuera y le explique que eso está mal es muy importante. Porque son niños y no tienen herramientas”, cuenta Magela Demarco sobre el motivo que la llevó a escribir este material para chicos de 6 años, en adelante editado por La Brujita de Papel.

El cuidado de las palabras, el planteo de una historia que encierra una situación de peligro y dolor no fue fácil. Sobre todo porque es un cuento para chicos y en el engranaje no era viable hablar del tema de manera explícita. Por eso, a lo largo del proceso fueron asesoradas por el Servicio de Salud Mental del Hospital Materno Infantil San Roque de Paraná, Entre Ríos, para lograr un lenguaje adecuado para los chicos y el tema.

La figura de la niña y el lobo toman protagonismo en la historia, como una forma de simbolizar el peligro y a las víctimas.

“El libro no habla de abuso directamente, si no abre el juego y habla de violencia familiar. Porque hay un lobo humano que está en la casa y está haciendo algo que le hace sentir mal. La imagen del lobo es la que uno tiene en la niñez linkeada con el peligro, que te puede hacer daño y el tema del bosque. Incluso esa imagen se repite en personas abusadas. Pero la diferencia es que el lobo no está afuera, no toma ningún mal camino, sino que está adentro de su casa y el peligro está adentro”.

-Para escribirlo, ¿qué fue lo que más se dificultó?

-Por ejemplo cambiar palabras, porque había palabras más comprometidas como daño, dolor. O esto de que el personaje recurre a quien puede en su círculo familiar y Caro lo dibujó de una manera particular. Un personaje ambiguo con pelo corto, para que cuando los niños lo vean relacionen que puede ser un hombre o una mujer y recurrir a quien se puede. Además se pensó para que se trabaje en consultorio y se abra el juego de la interpretación.

Creo que es el momento para tratar el tema, porque tal vez este libro no hubiese encontrado una editorial para publicarse. La Brujita de Papel no suele publicar este tipo de temáticas y sabía que se va del catálogo, pero es un libro necesario. Creo que eso es lo que pasa y la sociedad está preparada para empezar a hablar.

La periodista y escritora Magela Demarco y la ilustradora Caru Grossi se unen en este libro para sanar el dolor y hablar de un tema tabú en la infancia.

-¿Qué devoluciones has tenido desde la publicación?

-Según cada edad hay distintas lecturas, pero por lo general los chicos lo interpretan muy bien. Estoy muy movilizada porque muchas maestras me escriben para agradecerme, porque las guías ESI son muy buenas pero no hay bajada a los chicos. Entonces un libro llega de otra manera. Lo mismo psicólogas que lo usan en consultorios para trabajar con niños abusados. Antes no se manejaba tanta información y hoy se habla y es natural hablar lo que nos sucede.