jueves 13 de agosto de 2020

Spoiler al sector audiovisual mendocino
EDICIÓN U

Spoiler al sector audiovisual mendocino

Tres artistas con sentido crítico nos cuentan una “película” que todos queremos ver.

Spoiler al sector audiovisual mendocino

Todo empezó hace 24 años, saca cuentas Marcelo Ortega, presidente de Film Andes, el clúster audiovisual. El memorioso productor cinematográfico eleva la vista y piensa en Uspallata hace casi un cuarto de siglo, cuando llegó a la villa cordillerana un joven Brad Pitt para rodar la película Siete años en el Tibet.

“La producción de la película trajo un tanque con agua mineral para todas las personas que se instalaron durante cuatro meses”, apunta para representar cómo era vista Mendoza o, mejor dicho, cómo no se veía a este lugar, es decir, un destino poco conocido por el mundo cinematográfico.

Extrapolando aquella imagen de la Uspallata de 1996 con la actual, piensa Ortega en los dos últimos meses de 2019, cuando se rodó la película Reinas salvajes, protagonizada por la dupla de actrices Natalia Oreiro y Mercedes Morán. La obra fue realizada por la productora Oeste Film del mismo Marcelo Ortega, en el mismo escenario montañés, pero esta vez, el agua mineral para las más de 70 personas que trabajaron en este rodaje fue de la que surge de la cordillera mendocina.

Todo un detalle representativo de esta parte reciente de la historia del cine en Mendoza, que comenzó y terminó en el verdimarrón valle andino, asiente Ortega como descubriendo un dato importante de este recorrido: que personas inquietas y creativas como él le han dado forma a esta locación llamada Mendoza. Marcelo piensa y proyecta con mucha agilidad. Mientras revisa una planilla de Excel para que nos hagamos una idea de cómo se organiza una producción de cine con mirada artística e industrial, concluye que durante el año pasado, toda la actividad cinematográfica
creó en Mendoza 2000 puestos de trabajo registrado.

La evolución con los tiempos

Hay una señal pacificadora en la expresión de la realizadora audiovisual Virginia Céspedes, que con veinte años de experiencia en el sector, describe que en estas dos últimas décadas ha sido enorme el despliegue. Como en toda actividad artística, se necesita del refuerzo estatal, pero pone énfasis en que en lo audiovisual hace falta más ese apuntalamiento.

"Créditos y subsidios se necesitan por lo caro de las producciones. La particularidad es que, mientras más se graba, más se concursa y la calidad de las producciones mejora. Es un círculo virtuoso", resume la mujer que produjo y realizó el documental Gregoria, que luego derivó en una serie mendocina sobre el personaje de una mujer negra esclavizada y la relación personal que sostiene con su apropiadora.

Repasando su camino como profesional del mundo audiovisual, Virginia transparenta que ha tenido que remar aguas arriba para llegar a su principal meta, que es la dirección de un proyecto propio, por el modelo patriarcal que también impregnó a este ámbito, pero que se ha ido superando con el esfuerzo personal y colectivo de las mujeres dedicadas a este arte.

La necesidad de crecer desde el pie

“No han sido años fáciles para el cine argentino, duros momentos como para todo el país, pero resistimos creando, produciendo y estrenando (a pesar de todo), con un equipo de la región solidario, comprometido con la cultura y la imagen, asumiendo el desafío de contar historias para sostener un cine diverso, con múltiples voces y plural”, explica Ciro Novelli desde su resiliente mirada.

El tono de la voz de Ciro Novelli transmite urgencia. Con esa velocidad expresiva, parece que busca concretar sus ideas propias y las colectivas. Es guionista y realizador, ya lleva en su haber tres largometrajes estrenados en cine.ar PLAY y está grabando un nuevo filme con apoyo del INCAA.

“Hay que pensar Mendoza como lo hizo Córdoba, que tiene ahora un fondo de 60 millones de pesos para el sector audiovisual. El ejemplo es La chica que limpia que ganó el Martín Fierro de Oro. Hay que pensar en Tucumán, que en los últimos tres años produjo 13 películas, dos de ellas con mucho prestigio. Por ejemplo, El motoarrebatador estuvo en Cannes. Y pienso en el Festival de las Alturas en Jujuy, que en poco tiempo se transformó en un lugar de todo el cine de los países andinos. Y también pienso en el municipio de Tigre, que ya ha armado su fondo de fomento”, describe Novelli como un prólogo de lo que quiere decir realmente.

Novelli se refiere a lo que hay que hacer con la Mesa Audiovisual recientemente convocada para pensar en el desarrollo de esta incipiente industria.

Opiniones

“Hay que pedirle a la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCUYO que forme profesionales expertos en guiones de cine” (Marcelo Ortega).

“Es verdad que son pocos los guionistas capacitados en la narrativa audiovisual. Y además hay que fortalecer el conocimiento en administración de recursos para las producciones de cine y televisión” (Virginia Céspedes).

“El sector audiovisual debe abrirse más hacia gente creativa como escritores formados en las crónicas periodísticas como Roly López, Ulises Naranjo o Marcelo Padilla” (Ciro Novelli).