jueves 16 de julio de 2020

“Ahora en la actualidad no me queda otra que reinventarme", contó. Foto: Gentileza Gerardo Herrera
Sociedad

Zoe Williams, la vedette trans mendocina que inyecta energía a la Arístides en plena cuarentena

Ha trabajado sobre el escenario codo a codo con Flavio Mendoza, Carmen Barbieri y Adriana Aguirre, pero con los espectáculos suspendidos se reinventó para conseguir otro empleo en plena la pandemia.

“Ahora en la actualidad no me queda otra que reinventarme", contó. Foto: Gentileza Gerardo Herrera

La cuarentena por coronavirus ha afectado la economía del país entero pero sin dudas los artistas han sido de los más perjudicados. En este contexto incierto una joven actriz mendocina se reinventó y encontró un nuevo espacio en la Ciudad.

Zoé Williams o Zeta vive en Buenos Aires pero el pasado 11 de marzo volvió a Mendoza para visitar a su familia. “Tenía un viaje programado a Barcelona así que los vine a ver”, contó la godoycruceña a Los Andes.

Después de su paso por varios circos dio un salto al teatro de revistasGentileza

Como muchos, la joven trans de 28 años tenía todo el año planeado pero la cuarentena más larga del mundo cambió sus planes. “Tenía firmado un contrato para hacer teatro en las Termas de Río Hondo durante la temporada de invierno pero llegó la cuarentena”, recordó.

A ver que las cosas se iban a extender mucho más tiempo del esperado Zeta comenzó a buscar alternativas para mantenerse activa. “No me puedo quedar quieta”, reconoció. Así, gracias a viejos amigos, consiguió trabajo en un incipiente bar de calle Aristides, Kallpa bar.

“Ahora en la actualidad no me queda otra que reinventarme. Yo había hecho un curso de coctelería hace mucho tiempo así que empecé a trabajar en el bar”, dijo.

No obstante, el trabajo de Zeta no se limita a la barra ya que es la Host - anfitriona - y de alguna manera la animadora del lugar. Con su humor y su energía siempre arriba le da una vuelta de rosca a los tiempos de pandemia.

Zoe junto a Carmen BarbieriGentileza Gerardo Herrera

Vocación por las tablas

La pasión de Zoé por la actuación empezó de muy joven. Poco tiempo después de terminar la secundaria viajó a San Juan y se presentó en un casting para formar parte del circo Servian de Flavio Mendoza.

“En el 2012 audición para el circo Servian enciende tus sueños y me eligieron para un personaje. El villano”, contó. Ese fue el puntapié que dio inicio a una proliferación carrera.

Después de su paso por varios circos dio un salto al teatro de revistas donde trabajó codo a codo con Carmen Barbieri y Adriana Aguirre, entre otras. A través de su cuenta en Instagram (zeta.wiliams) y en Facebook comparte parte de su trabajo.

“Tenía firmado un contrato de cuatro meses para hacer teatro en las Termas de Río Hondo. La temporada de invierno”, recordó.Gentileza Gerardo Herrera

Además sus interpretaciones de Moria Casán, Zoé se ha lucido en Escandalocas como conductora de eventos y en la Gran revista de las Termas. Sin embargo, su pasión no se limita al escenario.

“Nunca sentí discriminación. He tenido una vida muy plena y mi familia siempre me aceptó”, confió.Gentileza Gerardo Herrera

“Me gusta mucho el detrás de cámara. Mi idea era viajar a España porque tenía planes de estudiar dirección de cine”, contó.

Mendoza, ida y vuelta

Hace años, y para seguir sus sueños Zoé se mudó a Buenos Aires pero siempre regresa a la provincia para visitar a su mamá, sus hermanas y sus sobrinos a quienes adora.

“Veo que las personas están más abiertas, más respetuosas. Antes se daba vuelta para mirarme en la calle y hoy no no me pasa. Se van dando cuenta que todos somos iguales y tenemos derechos”, dice en referencia al colectivo LGBTI .

No obstante, la realidad de Zoe es muy distinta a la mayoría de las personas trans ya que desde el inicio estuvo acompañada de sus amigos y su familia.

Se crió en Godoy Cruz con sus hermanas y su madre ya que su padre falleció cuando tenía apenas cuatro años. “Mi mamá es una leona, una compañera de toda la vida, un pilar y mi mayor fan”, dijo.

“Nunca sentí discriminación. He tenido una vida muy plena y mi familia siempre me aceptó”, confió.

En cuanto al cupo laboral trans y las posibilidades de acceder a un trabajo formal, Zoé dijo: “Yo opino que mucho se dice y poco se hace. Hay muchas personas que están esperando que las cosas pasen”.

También explicó que debido a la mirada negativa de la que han sido víctima las personas trans en Argentina, muchas mujeres no se animan a buscar un trabajo formal o de atención al público. “Hay una ´automarginación` hacia nosotras mismas no buscamos porque pensamos que no nos van a aceptar”, agregó.

Sin embargo, desde su lugar busca cambiar esta realidad. “Queremos hacer un día gay friendly en el bar y llamar a varias Drag de la provincia para que sirvan cócteles e interactúen en con las personas”, concluyó.