lunes 21 de septiembre de 2020

Yaneer Bar Yam es físico del MIT y desde hace años estudia sobre epidemiologías y pandemias.
Sociedad

Yaneer Bar-Yam: “Si se liberan todas las restricciones, es como dejar que algo explote”

El científico del MIT y fundador de EndCovid.org lleva años analizando un problema de dinámica de patógenos. Advirtió sobre la epidemia del ébola y los peligros de los virus tipo SARS.

Yaneer Bar Yam es físico del MIT y desde hace años estudia sobre epidemiologías y pandemias.

Hace 15 años, el físico Yaneer Bar-Yam trataba de entender la relación entre la irrupción de patógenos en cierta área geográfica y las conexiones humanas de largo alcance, en especial, qué pasa cuando se agregan más y más vuelos al mundo. Lo que encontró es que una situación en la que las enfermedades son problemas locales, puede convertirse en otra en la que se da la extinción global.

La razón no es simplemente que uno se puede mover más rápido de un lugar a otro, sino que cuando están circunscriptas, las patologías más graves no sobreviven, mientras que cuando se agregan conexiones de largo alcance, se termina evolucionando hacia la extinción global.

Por lo que hay una transición muy abrupta: no solo empeora un durante un tiempo, sino que lo hace de repente. Cuando Bar-Yam observó eso en sus modelos, decidió dedicarse a advertir acerca de ese riesgo y a trabajar en epidemias.

Según informó La Nación, en enero de 2014, Bar-Yam habló en la sede de la Organización Mundial de la Salud, en Ginebra, y advirtió cómo podían gestarse futuras pandemias, mostrando un video de qué pasaría si el ébola llegara a un aeropuerto y empezara a propagarse por el mundo.

“Es una enfermedad muy devastadora, pero hasta ese momento solo tenía brotes de cientos de casos, menos de mil -cuenta, desde su casa en Boston-. Se asombraron, pero dos meses más tarde empezó el brote en Africa occidental. Llegó a los 20.000 casos y 10.000 muertos”.

Además de ser científico, es fundador del Instituto de Sistemas Complejos de Nueva Inglaterra (Necsi, según sus siglas en inglés), y encabeza EndCoronavirus.org, una red global de más de 4000 voluntarios que proporciona orientación y herramientas para controlar la pandemia. Su filial local está encabezada por Zacarías Bustos.

“¿Por qué se sorprendieron? -prosigue-. Porque en general uno piensa que el futuro será como el pasado, y esto está embebido no solo en la visión que se tiene del mundo, sino también en la matemática que se usa, la estadística: la distribución en el pasado y en el futuro es la misma. Ese es un problema cuando se encuentran dinámicas en las que hay un cambio dramático en el comportamiento del sistema”, asegura.

Cuando fue consultado respecto a sí el Eébola podría transformarse en una pandemia como la del coronavirus, el científico aseguró que además de que eso sea posible y que la pandemia por coronavirus deó en claro que hay una tremenda vulnerabilidad en nuestros sistemas de salud para detener brotes.

Luego habló sobre la detención del virus y explicó que la cave es detenerlo vigilando los síntomas tempranos. Pero eso es algo que no lo estaban haciendo, y sin eso no se puede detener la propagación. “Escapamos del ébola, pero podría haber ocurrido”, expresó este científico que hace 15 años viene advirtiendo de posibles pandemias. “Advertí que había que tener cuidado con el ébola y con los virus tipo SARS.”, añadió.

“Estamos en una situación de debilidad. El punto es que la gente, cuando piensa acerca de esto, cree que todo seguirá siendo como lo que ya experimentó. Pero lo que pasará en el futuro estará determinado por la naturaleza de nuestras vulnerabilidades”, concluyó Bar-Yam.

Respecto a los países que mejor respuesta dieron frente al coronavirus, el científico aseguró que la mejor estrategia fue la que hizo Nueva Zelanda. “Ellos se enfocaron en evitar que la gente se enfermara y en asegurarse de que la enfermedad no se propagara, y la eliminaron completamente. Pero hay otro país que estuvo incluso mejor y con menos ventajas: Mongolia. Estaba muy cerca de los primeros brotes y tenían vías de comunicación directas con China, Rusia y algunos de los lugares más complicados del mundo. Son un país muy pobre y con ciudades de muy alta densidad. Y no tuvieron ni un caso de transmisión doméstica”, detalló.

Y destacó además que una de las medidas principales para hacer este logro fue “tomar acción tan pronto como escucharon sobre la enfermedad, para detener el transporte y nunca dejar que la enfermedad ingresara al país. No hubo ni un viajero que no fuera puesto en cuarentena. Por eso, el consejo que siempre doy es tomar acciones extremas. Lo que debió haber pasado es que los viajes deberían haber sido interrumpidos desde el comienzo”.

“¿Por qué no se hizo? La razón de que se fallara es porque se pensó en términos de dinero. Si se hubiera comenzado por tomar las medidas más extremas, se hubiera ahorrado mucho.”, continuó detallando.

Finalmente habló de la Argentina y explicó que lo más importante es que todos trabajen juntos y entiendan que cada uno debe hacer su parte. “Porque no hay gobierno que pueda actuar sin que las personas acepten que es su responsabilidad hacer lo necesario para interrumpir la circulación del coronavirus. No hay presidente ni militar que logre que la gente haga lo que se necesita a menos que decidan que eso es lo importante”, detalló.

Luego agregó: “Lo primero es que todos sepamos que esta es una situación increíblemente peligrosa, que puede originar enorme sufrimiento y muerte, y que todos tenemos que trabajar juntos, y no solo escuchar instrucciones, sino también tomar la iniciativa”.

“Parte de la dificultad es que al comienzo los brotes tienen números muy pequeños comparados con otras enfermedades, como los ataques cardíacos. Pero crece muy, muy rápido. Unas semanas más tarde, puede multiplicarse por 10, uno tiene tantos casos que todo el mundo está enfermo, muchos morirán, y muchos más estarán gravemente enfermos. No se puede actuar basándose en lo que se ve en un momento, sino en lo que pasará si no se actúa. La Argentina fue más inteligente que muchos otros países. Se dieron cuenta de que tenían que actuar rápido porque vieron lo que otros experimentaban. Pero basta un pequeño aumento semana a semana para que la situación se descontrole. Si se liberan todas las restricciones, es como dejar que algo explote.”, finalizó Bar-Yam