Una muestra de fotos para resaltar el rol clave del cóndor en el ambiente y desmitificar que es peligroso

Una muestra de fotos para resaltar el rol clave del cóndor en el ambiente y desmitificar que es peligroso. Foto: Ministerio de Ambiente de Mendoza.
Una muestra de fotos para resaltar el rol clave del cóndor en el ambiente y desmitificar que es peligroso. Foto: Ministerio de Ambiente de Mendoza.

Por medio de una impactante muestra fotográfica se busca concientizar sobre la importancia del cóndor en el ecosistema andino y también su valor desde lo cultural y ancestral. Además, la idea es educar y refutar la creencia de que el cóndor es un depredador y una amenaza para el ganado.

El cóndor andino es una de las especies más importantes –e imponentes- dentro del ecosistema mendocino, argentino y de todo el continente. De hecho, en la provincia se encuentra protegido y declarado como monumento natural desde mayo de 1998, por lo que su caza está penada por ley. Sin embargo, y partiendo desde un concepto erróneo –y por demás peligroso-, esto no ha impedido que durante los últimos años estos ejemplares hayan sido víctimas de matanzas masivas como, por ejemplo, la que se registró en Los Molles (Malargüe) hace ya 4 años y en la cual 34 ejemplares murieron intoxicados tras alimentarse de un cebo intencionalmente envenenado en un campo.

Precisamente es la errónea creencia –ya instalada entre muchos productores ganaderos- de que los cóndores son aves de rapiña y predadoras lo que lleva a muchos de ellos a intentar combatirlos, de la misma manera en que se busca combatir a pumas y zorros –también especies protegidas-. Pero la estrategia a la que suelen recurrir es altamente dañina y tóxica: envenenar cebos (algún ejemplar muerto) con tóxicos como el carbofurán, por ejemplo, con la idea de que estos animales mueran al ingerirlo. “El cóndor no es un animal predador. Tiene conductas carroñeras y su conducta habitual no es la de la caza”, advierte la fotógrafa e integrante del Consejo Administrativo de la Fundación Bioandina, Silvia Peralta.

El impactante baño de un cóndor y el registro de un fotógrafo aficionado en Mendoza. (Juan Romero Fotografía)
El impactante baño de un cóndor y el registro de un fotógrafo aficionado en Mendoza. (Juan Romero Fotografía)

Ella ha sido la responsable de curar la muestra itinerante de 40 fotos que representa distintos momentos y postales de la vida del cóndor andino –incluidas las desoladoras postales de las matanzas- y que se encuentra habilitada para su visita hasta el 31 de julio en la reserva natural Villavicencio.

“Es una muestra que recorre todo el país y la hemos llevado a muchas escuelas. Incluso, después del caso de los 34 cóndores muertos en Los Molles, fuimos a escuelas del lugar con la muestra para concientizar y educar a los chicos, fue algo muy fuerte. Pero el trabajo de educación, en general, debe comenzar desde el jardín de infantes. Los niños tienen mucha conciencia y a mí me ha pasado de ver a niños que terminan llorando después de muchas charlas y dicen que van a pedirles a los padres que no maltraten a ningún animalito”, cuenta Peralta.

Fotos para educar y concientizar

Entre el contenido de las 40 fotos que estarán disponibles en Villavicencio hasta fines de julio sobresalen distintos momentos de la vida de los cóndores e, incluso, se busca hacer hincapié en el contrapunto entre el equilibrio que le dan a la naturaleza y los riesgos de su exterminio.

Una muestra de fotos para resaltar el rol clave del cóndor en el ambiente y desmitificar que es peligroso.
Una muestra de fotos para resaltar el rol clave del cóndor en el ambiente y desmitificar que es peligroso.

“El cóndor es un animal de los que se consideran limpiadores naturales. Porque comen la carroña de los animales en descomposición, y allí hay bacterias que pueden ser trasladadas por el agua y convertirse en perjudiciales para el ser humano. Lo que pasó en Los Molles con la muerte de los 34 cóndores fue algo muy peligroso, no solo por esa idea errónea de que el cóndor es predador de los animales de ganado, sino porque se envenenó con un producto que podría haber llegado a la gente y hubiese sido algo muy trágico”, destaca la fotógrafa y apasionada por el cóndor. De hecho, la especialista destacó que no se trata de un caso aislado, sino que es muy común entre los productores.

“Cuando vamos a dar charlas en los lugares donde suelen ocurrir esas matanzas, le dejamos bien en claro a la comunidad que no es que estamos enojados como fundación, sino que estamos preocupados. Porque sabemos que es la manera en que se puede aprender. A veces, cuando usan los cebos envenenados, los pumas y zorros directamente ni se acercan al animal muerto. Pero quienes bajan a comerlo son los cóndores. Y terminan siendo las víctimas”, destacó la curadora de la muestra.

Una muestra de fotos para resaltar el rol clave del cóndor en el ambiente y desmitificar que es peligroso. Foto: Gentileza: Martín García (Departamento de Fauna Silvestre de Mendoza).
Una muestra de fotos para resaltar el rol clave del cóndor en el ambiente y desmitificar que es peligroso. Foto: Gentileza: Martín García (Departamento de Fauna Silvestre de Mendoza).

Incluso, Silvia Peralta reconstruyó lo peligroso que podría haber sido el episodio en Malargüe si no hubiese sido porque un grupo de jóvenes encontró a los cóndores tendidos sin vida. Y es que el cebo intoxicado –con carbofurán- estaba muy cerca de un cauce de agua, lo que podría haber derivado en que el agua contaminada llegara a la población si entraba en contacto. “Nos preocupa que ese veneno pueda llegar a la gente”, insiste.

La exposición de fotos que estará abierta al público durante las próximas dos semanas tiene una finalidad científica, cultural y educativa. “Es una exhibición que muestra los distintos procesos que llevamos adelante (cría, aislamiento, incubación artificial de huevos, entre otros). Hay muchos cóndores a los que se los tiene en cautiverio porque han sido rescatados del tráfico ilegal o de lugares donde los tenían como mascotas, por lo que tienen alas o patas rotas. Todos estos condicionantes no les permitirían subsistir en estado silvestre, entonces se los tiene bien cuidados como parejas reproductoras. Y cuando ponen un huevo, con la autorización correspondiente se trabaja en él para la cría en cautiverio del pichón y posterior liberación”, destaca la referente.

Una muestra de fotos para resaltar el rol clave del cóndor en el ambiente y desmitificar que es peligroso. Foto: Ministerio de Ambiente de Mendoza.
Una muestra de fotos para resaltar el rol clave del cóndor en el ambiente y desmitificar que es peligroso. Foto: Ministerio de Ambiente de Mendoza.

Todos estos momentos se encuentran representados y expuestos en los 40 cuadros, así como también momentos del proceso de la cría en aislamiento humano, de las liberaciones y de representantes de pueblos originarios en las ceremonias, entre otras situaciones. “También hay un cuadro muy importante de cóndores en un posadero, que es su forma de ser silvestre. Se los puede ver en esas salientes rocosas, esplendorosos. E, intencionalmente, al lado de muchas de esas fotos están las de las matanzas (como la de Los Molles). Es a propósito que se han colocado así, para que contraste el cómo deberían estar los cóndores con el cómo, lamentablemente, mueren en muchos casos”, reflexiona la fotógrafa.

La importancia de conservar al cóndor andino

Además de su aporte ecosistémico como limpiador natural y de su declaración como monumento natural y su protección por la Ley de Fauna, cultural y ancestralmente esta ave tiene un valor particular, en especial en los pueblos cordilleranos y en las culturas precolombinas.

“Dentro del Programa de Conservación del Cóndor Andino tenemos dos alas, como las del cóndor. Por un lado, la científica y que aborda todo lo que tiene que ver, por ejemplo, con la cría en aislamiento, la liberación y la colocación de los rastreadores satelitales. Y la otra de las alas es la simbólica, la que tiene que ver con el vínculo de la especie con las comunidades originarias, ya que el cóndor siempre fue venerado por las comunidades. Por esto mismo es que, cada vez que hacemos una liberación de cóndor, se hace una ceremonia”, cuenta Peralta.

Una muestra de fotos para resaltar el rol clave del cóndor en el ambiente y desmitificar que es peligroso. Foto: Ministerio de Ambiente de Mendoza.
Una muestra de fotos para resaltar el rol clave del cóndor en el ambiente y desmitificar que es peligroso. Foto: Ministerio de Ambiente de Mendoza.

La parte científica y que hace al seguimiento de los ejemplares a lo largo de toda su vida es la que le ha permitido a la comunidad volver a tener registros de cóndores volando sobre el mar, algo que no se observaba hace más de 120 años. “Hace varios años volaba sobre el mar y era algo de lo que hablaban nuestros abuelos: el cóndor estaba también sobre el mar. Dentro del programa se comenzó a trabajar en el retorno de esta especie al mar y se le pusieron los sensores a algunos cóndores que se intentó reintroducir luego de la recuperación. Así fue como el 14 de enero de 2020, cerca de las 21, tuvimos el primer registro satelital de un cóndor volando sobre el flamante parque natural Islote Lobos (Río Negro). Se trata de Kanut, quien había sido liberado en septiembre de 2019″, contó con emoción la fotógrafa y apasionada por estos ejemplares.

Derribando mitos

El uso de cebos contaminados para eliminar a los depredadores del ganado en zonas productoras es una problemática que preocupa y en la que los gobiernos vienen trabajando desde hace tiempo para lograr eliminar esta peligrosa práctica.

Una muestra de fotos para resaltar el rol clave del cóndor en el ambiente y desmitificar que es peligroso. Foto: Ministerio de Ambiente de Mendoza. Foto: Gentileza Adrián Gorrindo (Departamento de Fauna Silvestre de Mendoza).
Una muestra de fotos para resaltar el rol clave del cóndor en el ambiente y desmitificar que es peligroso. Foto: Ministerio de Ambiente de Mendoza. Foto: Gentileza Adrián Gorrindo (Departamento de Fauna Silvestre de Mendoza).

En el caso de los cóndores se hace por medio de capacitaciones, charlas y esta misma muestra itinerante que pretende refutar la falsa idea de que el cóndor caz a sus presas de entre el ganado. Mientras que, con los pumas y zorros, se trabaja con la figura de perros de corral. Se trata de canes preparados desde su nacimiento para convivir y custodiar el ganado ya que su mera presencia permite mantener alejados de la zona a los predadores naturales.

“Desde lo educativo se puede ayudar a despertar conciencia sobre el cuidado de la naturaleza. Muchas veces la falta de conocimiento o la ignorancia en el tema lleva a que se actúe de forma errónea. Pero no hay maldad en cómo uno actúa. Por esto mismo es que es clave que surja un plan de educación, que sirva no solamente para el cóndor andino, sino para toda la biodiversidad y la flora y fauna. Y los chicos siempre se comprometen con el medio ambiente”, concluye.

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