miércoles 27 de enero de 2021

Sofía Ortíz
Sociedad

Una modelo tucumana denunció que fue discriminada por su aspecto físico en un boliche de Mar del Plata

A Sofía Elizabeth Ortiz Andrada, de 24 años, le negaron la entrada pese a que habías realizado una reserva. Intervino el INADI.

Sofía Ortíz

Una modelo tucumana denunció que fue discriminada por su aspecto físico en un boliche de Mar del Plata. A Sofía Elizabeth Ortiz Andrada, de 24 años, le negaron la entrada pese a que habías realizado una reserva.

Ocurrió el lunes pasado en un conocido local ubicado en Playa Grande. En el marco de los protocolos por coronavirus, Sofía y sus amigos habían reservado un box con capacidad para 10 personas.

Cuando llegaron, los seguridad les colocaron un precinto a cada una de las amigas de Sofía pero cuando llegó el turno de la joven el personal le dijo que tenía que esperar. La joven esperó 30 minutos en la puerta del local mientras que el resto de los turistas ingresaba tranquilamente.

A mis amigas les ponían las pulseras y pasaban nomás, pero a mí me pararon. Entonces, les dije: yo estoy con las chicas que acaban de pasar. Y el de seguridad me contestó: pará que me fijo si hay lugar. Me tuvieron esperando ahí como media hora mientras los demás seguían pasando”, contó la joven al diario El Tucumano.

Los empleados dieron varias excusas para evitar que la joven ingresara, en un momento le dijeron que era solo para mayores de 21 años pero la modelo les demostró que ella tiene 24.

Después le dijeron que debía pagar entrada aunque a sus amigas no les habían cobrado. A Sofía no le importó y dijo que iba pagar pero entonces cambiaron el discurso y le dijeron que no había lugar.

“Cuando me di cuenta de lo que estaba pasando, me largué a llorar y me puse súper mal. Mis amigas se tuvieron que ir del lugar, ellas estaban con mucha bronca por lo que me hicieron”, dijo la joven quien se fue del lugar sin poder entrar.

Desde el local aseguraron a Infobae que no la dejaron pasar porque no tenía reserva. Por su parte, la modelo y estudiante de Recursos Humanos trató de comunicarse con el relacionista público con el que había reservado el box pero fue inútil.

Ellos hacen oídos sordos y no les importó, es más, me parece que lo toman como publicidad para el boliche. Yo ahora me siento avergonzada cuando voy a la playa y, después de ese día, no volví a ningún boliche”, lamentó.

La intervención del INADI

Luego de que el hecho tomara estado público, la delegación Mar del Plata del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) se contactó con Sofía.

“Lo que rescato de todo esto es que desde el INADI se portaron súper bien conmigo. Mi abogado va a presentar una denuncia por daños y perjuicios y cuando llegue a Tucumán haré la denuncia en el INADI”, explicó.