Un merendero está a punto de cerrar porque dejó de recibir donaciones de insumos y alimentos

Noelia Poblete fundadora del merendero "Huellitas de amor" pide ayuda para seguir alimentando a los chicos del barrio Pedro Molina.
Noelia Poblete fundadora del merendero "Huellitas de amor" pide ayuda para seguir alimentando a los chicos del barrio Pedro Molina.

Se trata de Huellitas de Amor, en Guaymallén, fundado en pandemia por una madre de siete hijos. “Hacemos el último intento para seguir adelante, pero necesitamos ayuda”, dijo.

Con “todo el dolor del alma”, porque el merendero Huellitas de Amor, en Guaymallén, fue un proyecto a pulmón, Noelia Poblete dijo a Los Andes que, de no recibir colaboraciones en estos días, deberá cerrar las puertas del lugar donde concurren cientos de chicos del barrio Molina Pico.

Mamá Noe”, como la llaman, es una todoterreno que fundó este merendero donde comen sus siete hijos y otros muchos niños del barrio. Funcionó gracias a la solidaridad, pero “hasta acá llegó”. “No tenemos donaciones ni dinero, la inflación hace estragos y la gente ha dejado de colaborar”, se sinceró con este medio.

Noelia pide lo básico y reclama que no la dejen sola. Alimentos es lo más preciado, aunque también ropa, calzados y materiales para la construcción. Abrió el merendero cuando vio el hambre entre sus muchos vecinos. A ella misma le cuesta darle de comer a sus siete hijos.

El desempleo y las familias necesitadas durante lo más crudo del invierno era el escenario diario. Lejos de “achicarse” cuando los niños deambulaban sin rumbo ni alimentación adecuada, comenzó a visitar los negocios aledaños para pedir leche, harina, té, yerba y otros comestibles. Reunió a un grupo de mujeres y juntas pusieron manos a la obra.

En su casa no sobraba nada, al contrario. Tal vez por eso se puso en la piel de otras mamás desesperadas que no pueden cubrir las necesidades de sus hijos y fundó Huellitas de Amor, un merendero que se encuentra en Bravo 3345 –entre Bolivia y Ecuador–, manzana 24 casa 3 del B° Pedro Molina 2, Guaymallén.

Allí comen muchos niños y también los suyos: Brandon, de 17 años; Lautaro (16); Alan (14); Sheila (11); Ian (8), Bautista (6) y Aisha (5). “Las sensaciones son extrañas y a veces contradictorias. Siento una gran angustia al ver a muchísimas mamás que se sienten avergonzadas cuando se ven obligadas a pedir ayuda”, sintetizó.

Poco a poco empezó a darse cuenta que la taza de leche no alcanzaba, era invierno y se necesitaba abrigo, ropa, calzado. Y la garrafa, aunque la cuidaban como oro y hacían vaquitas para comprarlas, se agotaba a la velocidad de la luz.

“Seguimos pidiendo tablones, sillas, vajilla, chapas. Todo a pulmón. Hoy las donaciones nos llegan a cuentagotas y por eso seguimos tratando de concientizar lo mucho que representa la ayuda que nos puedan brindar”, alerta.

¿Cómo donar? El contacto de Noelia Poblete es 2616 30-430. Huellitas de Amor se encuentra en la dirección arriba consignada.

¿Qué necesitan? Principalmente alimentos (la leche es indispensable) pero también tablones, mesas, sillas, vajilla, alimentos no perecederos, ropa, frazadas, zapatillas, útiles escolares y materiales para la construcción para cerrar un espacio.

Cómo ayudar

CVU 0000007900273344557644. Alias: Noeliapoblete55.uala / CUIT 27334455764

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