sábado 26 de septiembre de 2020

Francisco Marrocco y su libro. / gentileza
Sociedad

Un accidente y el renacer hecho libro: la historia del deportista mendocino que salvó su vida por milagro en Italia

Cuando se convirtió en toda una estrella del hóckey sobre patines, Francisco Marrocco sufrió un accidente vial que lo dejó en coma. Hoy, en plena pandemia, cumplió su sueño de editar “Non mollare, (no te rindas)”, el libro en el que lo cuenta todo.

Francisco Marrocco y su libro. / gentileza

Cuando Francisco Marrocco, “Pancho”, sintió que volvió a nacer, supo que aquella experiencia debía trascender. Soñó desde un principio con escribir su propia historia, dejar su mensaje esperanzador y sanarse a través de su relato en primera persona.

Finalmente, logró el objetivo después de años impulsado por la pandemia, un tiempo “eterno” de reflexión.

“Non mollare (No te rindas)” se denomina la edición que viene a cristalizar su deseo más profundo, el de reivindicarse y expresar lo mucho que valora cada minuto de la vida, luego de protagonizar un accidente que lo dejó en coma varios meses y cuya recuperación le llevó años.

Su caso revolucionó el ambiente local del hóckey sobre patines, el deporte que lo llevó a Italia en 2004. Era el sueño del pibe y lo estaba cumpliendo en Ceregno, cerca de Milán, donde desplegaba todo lo que había aprendido en el club Godoy Cruz –primero—y luego en Petroleros YPF.

“¡No podía creerlo, tocaba el cielo con las manos! Era apenas un nene de la secundaria”, evoca. Pero el destino le jugó una mala pasada cuando lo mejor estaba por llegar. A la salida de un boliche, el auto en el que viajaba se estampó contra un poste y su vida cambió para siempre.

Francisco y su libro. Una historia de lucha y autosuperación.

Todos los ocupantes salieron ilesos menos él, que terminó debatiéndose entre la vida y la muerte con una grave lesión cerebral. Despertó meses después sin saber qué pasaba. Sin saber hablar, comer, caminar.

Mientras tanto, su círculo enorme de Mendoza velaba por su salud. Equipos de hóckey de toda la ciudad, familia, amigos, rezaban y lo seguían de cerca a miles de kilómetros de distancia.

En Italia, su equipo le dio el título al libro sin querer. “Cuando aún estaba inconciente, exhibieron en sus camisetas ´Non mollare', antes del partido. Creo que todo eso me dio energía positiva”, relata.

Esfuerzo, terapia y amor propio

El tiempo siguió su curso y Pancho puso todas las fichas en su recuperación. Fue incesante la cantidad de terapias a las que debió ser sometido y sumó, claro, tesón y amor propio. En el invierno de 2010, cinco años después de aquella madrugada trágica, entró nuevamente a la cancha representando a su querido Petroleros YPF, en un cotejo contra la UnCuyo.

Necesitaba demostrar -y demostrarse- que podía. El público se unió en un aplauso ensordecedor. Fue debut y despedida.

Convertí un gol, lo disfruté a pleno y me alejé para siempre, con nostalgia y decisión. Estaba por fin tranquilo. Ya había encontrado el verdadero sentido a la vida”, reflexiona hoy, con 35 años.

Licenciado en Administración de Empresas, familiero al extremo, repleto de amigos y volcado al golf en el Club Andino, Pancho empezó a escribir su vida sin prisa ni pausa. Nada menos que ocho años intentando volcar los principales flashes.

El libro se editó, en principio, de modo virtual. Pero con el tiempo percibió la necesidad de que se convirtiera en papel.

“A partir de lo sucedido y con el libro en mis manos, siento que soy una persona nueva, más profunda, sensible y con un agradecimiento inmenso a la vida”, reflexiona.

La pandemia, relató, terminó de convencerlo para imprimirlo. “Siento que ahora hay más tiempo para la reflexión”, señala y agrega que su eje ha cambiado tanto que las consecuencias emocionales del encierro ni siquiera lo han torcido.

“El estrés y la ansiedad los viví en carne propia hace 15 años, por eso con solo saber que estoy vivo me alcanza, más allá de cualquier circunstancia”, insiste.

Hace un paréntesis para mencionar el apoyo y la generosidad de las dos personas más importantes de su vida, sus padres Diana y Antonio. Ellos también ven la vida distinta desde aquel día.

En plena cuarentena, Francisco Marrocco logró su objetivo después de años de trabajo: la edición del libro “Non mollare (no te rindas)”.