viernes 27 de noviembre de 2020

La llegada de visitantes nacionales serviría para empezar a recuperar uno de los sectores más golpeados / Ignacio Blanco
Sociedad

Turismo: ya están los protocolos pero casi no hay reservas

Los programas nacionales fracasaron, según los empresarios, por la falta de certezas sobre la habilitación del tránsito interprovincial y el transporte de pasajeros. Se suman la situación económica y el temor al Covid.

La llegada de visitantes nacionales serviría para empezar a recuperar uno de los sectores más golpeados / Ignacio Blanco

Pasada la peor parte de la “tormenta” que trajo el virus Sars CoV-2, la provincia se prepara para la temporada de verano y piensa en el turismo receptivo. En ese marco, el Gobierno provincial definió en los últimos días algunos protocolos tendientes a regular las actividades.

Así la gastronomía, campings, guías turísticos, transporte, alojamientos, bodegas, reservas naturales y agencias de viaje ya tienen parámetros de acción, que se suman a los ya implementados cuando se habilitó el turismo interno en junio.

Sin embargo, desde el sector anticipan una temporada que será difícil y que por el momento aseguran que tiene un movimiento prácticamente nulo. Esto pese a los programas de incentivo implementados por el Gobierno nacional que, sostienen, no han sido efectivos.

Arturo González, presidente de la Cámara de Turismo de Mendoza, dijo que no hay reservas de turistas de fuera de la provincia y que tampoco ha tenido éxito el programa nacional Pre-Viaje.

“No funcionó, literalmente es un fracaso, pero no sólo en la provincia sino a nivel nacional”, subrayó. Consideró que el programa es atractivo y novedoso pero que hay un contexto multicausal que afecta la decisión de los turistas.

“PreViaje no ha sido muy efectivo porque no ha estado en sintonía con las flexibilizaciones de la cuarentena”, coincidió Adrián González, presidente de la Cámara de Hotelería de la provincia y gerente del hotel The Mod. “El Estado (por Mendoza), ha hecho lo posible para sumar spots y solicitar la apertura de las fronteras, pero hasta que el Gobierno nacional no haga lo propio, será muy difícil que la gente venga”, comentó.

Andrés Muratti, vicepresidente de Hotelería de la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica y Afines de Mendoza (Aehga), señaló que han relevado solo consultas, pero no reservas que sean significativas.

Además, son pocas las agencias de viaje que están trabajando y las que lo hacen, operan con limitaciones.

Sin certezas, no hay reservas

“Nuestra opinión es que esto sucedió porque no hay certezas sobre cuándo empiezan a funcionar los vuelos de cabotaje y micros de larga distancia para turismo y cuándo se liberan las rutas nacionales, lo que atentó contra el mismo programa porque la gente duda si va a poder viajar”, explicó Arturo González.

“Teníamos mucha expectativa puesta en esto por lo atractivo, pero el Gobierno nacional no definió las prioridades, primero deberían haber dado esas certezas”, remarcó.

El bono vacacional, otra de las propuestas, también quedó en un mero anuncio.

Pero no es la única causa. El temor de la gente a salir y contagiarse de Covid-19 también desalienta, a lo que se suma la variable económica. Con la pandemia, los bolsillos de gran parte de la gente adelgazaron, con salarios reducidos, pérdidas de ingresos y puestos de trabajo. Como ingrediente final aparece la incertidumbre sobre cómo se sobrellevará el 2021.

En estas condiciones no se hacen las reservas por el riesgo de perder el dinero. Dentro del programa Pre-Viaje no está prevista la devolución de lo pagado, pero si la reprogramación de la fecha. Esto también es un freno ya que un viaje requiere organización, contar con los días en el trabajo, coordinar con los acompañantes la disponibilidad y para quienes tienen hijos se suma el impedimento del comienzo de clases.

Recibimos cada día más llamados telefónicos de turistas que empiezan a planificar sus vacaciones. El inconveniente es que si bien Mendoza ya no exige el aislamiento ni el estudio PCR negativo, algunas provincias sí tienen más restricciones para ser atravesadas por pasajeros que quieren venir a Mendoza de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, por ejemplo”, apuntó Fernando Ottolini, General Manager de IBIS Mendoza.

De hecho, la vecina San Luis y sus restricciones complican a diario a quienes pretenden atravesarla.

El del turismo es un sector que resultó fuertemente golpeado durante la pandemia ya que vieron totalmente paralizada su actividad. Un sector que además involucra diversos servicios y muchos puestos de empleo. Los más perjudicados han sido la hotelería del Centro de distintas categorías, el transporte turístico, las agencias receptivas y la gastronomía.

La crítica situación y la solicitud de los afectados llevó al gobierno nacional a implementar programas como alicientes. Recientemente se extendió el plazo para participar de Pre-Viaje, que implica la devolución del 50% de lo invertido en un viaje para ser usado en otro durante el próximo año. Mendoza es la sexta más buscada en el país, según los datos del Ministerio de Turismo de la Nación y hay más de 200 comercios que adhirieron (entre hoteles, hosterías, cabañas, y demás establecimientos habilitados) y además sumaron sus propias promociones.

Límites

Preparada para recibir visitantes, aunque cara

Para Arturo González, presidente de la Cámara de Turismo, Mendoza es la provincia más preparada para recibir viajeros. Con el turismo interno habilitado desde junio, desde entonces se aplican los protocolos en los diferentes servicios.

En este contexto, los mendocinos quedan limitados a sus fronteras para veranear.

En algunos sitios de alquileres ya hace varios días que en las búsquedas advierten que para ciertos destinos y fechas no hay lugar. Esto activó la ya larga tradición de abusos en los precios. Por una cabaña sin demasiados lujos para una familia tipo se pide al menos unos 5 o 6 mil pesos por noche en temporada alta.


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