martes 17 de noviembre de 2020

Sin descanso, Matías trabajó durante todo el viernes sacando agua de su casa en Las Heras. Este fue el departamento más afectado luego del temporal.Ignacio Blanco | Los Andes
Otra familia lasherina toma un descanso antes de continuar. Durante toda la noche del jueves y madrugada del viernes ni siquiera pudieron dormir para secar su humilde vivienda.Ignacio Blanco | Los Andes
Carmen Fernández tiene 35 años. Vive en una vivienda humilde de Las Heras, que a duras penas se puede mantener en pie, y le faltaban fuerzas en sus manos para sacar baldes y baldes de agua.Ignacio Blanco | Los Andes
Casas inundadas, techos en peligro de derrumbe, mercadería y pertenencias destruidas fueron algunas de las situaciones angustiantes que marcaron el día después de la tormenta.Ignacio Blanco | Los Andes
Triste final: dos perros murieron ahogados en la patio de una casa al no poder escapar de la inundación.Ignacio Blanco | Los Andes
En Las Heras se derrumbó parte de una calle lindante con en el zanjón de Los Ciruelos.Ignacio Blanco | Los Andes
Eduardo, junto a su padre Rafael Solorsa y Erica Pereira, ya piensan en cómo reinventarse luego de haber perdido sus pocas pertenencias con la lluvia y el granizo.Ignacio Blanco | Los Andes
La angustia de Eduardo y Erica con las postales del día después del temporal.Ignacio Blanco | Los Andes
Eduardo se hizo cargo de recuperar la ropa de su padre, quien se maneja en silla de ruedas y -con impotencia- observaba y sufría con las secuelas del temporal.Ignacio Blanco | Los Andes
Pérdidas de todo tipo: Érica Pereira y su hijo de apenas 7 meses, perdieron hasta colchón con la inundación.Ignacio Blanco | Los Andes
En el hospital Gahilac. la intensidad de la lluvia derivó en la rotura de techos de algunos sectores de los pabellones de internación geriátrica.Ignacio Blanco | Los Andes
En los baños del Hospital Gailhac (en El Algarrobal) las consecuencias y los daños también fueron notorios.Ignacio Blanco | Los Andes
A la delicada situación por la pandemia de coronavirus, se sumó en el Hospital Gahilac la emergencia por los daños considerables de la tormenta.Ignacio Blanco | Los Andes
Profesionales de la salud del hospital de El Algarrobal redoblaron sus esfuerzos el viernes para reacondicionar los sectores afectados.Ignacio Blanco | Los Andes
Nerina, en el trajín de ordenar y sacar la gran cantidad de agua y barro que quedó dentro de su vivienda en el barrio Ujemvi (Las Heras).Ignacio Blanco | Los Andes
En Las Heras hubo -al menos- 80 viviendas anegadas, 40 derrumbes parciales y totales, 13 desbordes cloacales, 50 árboles y ramas caídas y 31 postes de luz caídos; entre otros daños.Ignacio Blanco | Los Andes
Las postales en algunas calles (como en este caso, del barrio Ujemvi) se asemejaron a las de una película apocalíptica.Ignacio Blanco | Los Andes
Un combo peligroso: a la lluvia se le sumó la basura en calles y cauces, lo que contribuyó a las inundaciones y a la suciedad que luego quedó en la vía pública.Ignacio Blanco | Los Andes
El granizo hizo que las hojas de todos los árboles cayeran sobre veredas y jardines, dejando todo cubierto.Ignacio Blanco | Los Andes
Todo vale para recuperar: Nerina y María, subieron los colchones a la mesa para evitar que se mojen con el agua que se acumuló en el suelo de su vivienda.Ignacio Blanco | Los Andes
Sociedad

Tormenta, caos y muerte en Mendoza

Sin descanso, Matías trabajó durante todo el viernes sacando agua de su casa en Las Heras. Este fue el departamento más afectado luego del temporal.Ignacio Blanco | Los Andes
Otra familia lasherina toma un descanso antes de continuar. Durante toda la noche del jueves y madrugada del viernes ni siquiera pudieron dormir para secar su humilde vivienda.Ignacio Blanco | Los Andes
Carmen Fernández tiene 35 años. Vive en una vivienda humilde de Las Heras, que a duras penas se puede mantener en pie, y le faltaban fuerzas en sus manos para sacar baldes y baldes de agua.Ignacio Blanco | Los Andes
Casas inundadas, techos en peligro de derrumbe, mercadería y pertenencias destruidas fueron algunas de las situaciones angustiantes que marcaron el día después de la tormenta.Ignacio Blanco | Los Andes
Triste final: dos perros murieron ahogados en la patio de una casa al no poder escapar de la inundación.Ignacio Blanco | Los Andes
En Las Heras se derrumbó parte de una calle lindante con en el zanjón de Los Ciruelos.Ignacio Blanco | Los Andes
Eduardo, junto a su padre Rafael Solorsa y Erica Pereira, ya piensan en cómo reinventarse luego de haber perdido sus pocas pertenencias con la lluvia y el granizo.Ignacio Blanco | Los Andes
La angustia de Eduardo y Erica con las postales del día después del temporal.Ignacio Blanco | Los Andes
Eduardo se hizo cargo de recuperar la ropa de su padre, quien se maneja en silla de ruedas y -con impotencia- observaba y sufría con las secuelas del temporal.Ignacio Blanco | Los Andes
Pérdidas de todo tipo: Érica Pereira y su hijo de apenas 7 meses, perdieron hasta colchón con la inundación.Ignacio Blanco | Los Andes
En el hospital Gahilac. la intensidad de la lluvia derivó en la rotura de techos de algunos sectores de los pabellones de internación geriátrica.Ignacio Blanco | Los Andes
En los baños del Hospital Gailhac (en El Algarrobal) las consecuencias y los daños también fueron notorios.Ignacio Blanco | Los Andes
A la delicada situación por la pandemia de coronavirus, se sumó en el Hospital Gahilac la emergencia por los daños considerables de la tormenta.Ignacio Blanco | Los Andes
Profesionales de la salud del hospital de El Algarrobal redoblaron sus esfuerzos el viernes para reacondicionar los sectores afectados.Ignacio Blanco | Los Andes
Nerina, en el trajín de ordenar y sacar la gran cantidad de agua y barro que quedó dentro de su vivienda en el barrio Ujemvi (Las Heras).Ignacio Blanco | Los Andes
En Las Heras hubo -al menos- 80 viviendas anegadas, 40 derrumbes parciales y totales, 13 desbordes cloacales, 50 árboles y ramas caídas y 31 postes de luz caídos; entre otros daños.Ignacio Blanco | Los Andes
Las postales en algunas calles (como en este caso, del barrio Ujemvi) se asemejaron a las de una película apocalíptica.Ignacio Blanco | Los Andes
Un combo peligroso: a la lluvia se le sumó la basura en calles y cauces, lo que contribuyó a las inundaciones y a la suciedad que luego quedó en la vía pública.Ignacio Blanco | Los Andes
El granizo hizo que las hojas de todos los árboles cayeran sobre veredas y jardines, dejando todo cubierto.Ignacio Blanco | Los Andes
Todo vale para recuperar: Nerina y María, subieron los colchones a la mesa para evitar que se mojen con el agua que se acumuló en el suelo de su vivienda.Ignacio Blanco | Los Andes