lunes 25 de enero de 2021

Imagen ilustrativa.
Sociedad

Por primera vez, descubren que un dinosaurio tuvo cáncer

Se trata del llamado osteosarcoma en medicina, diagnosticado en un animal que vivió hace más de 76 millones de años.

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Por primera vez, se descubrió un cáncer de hueso maligno agresivo, llamado osteosarcoma, en un dinosaurio, según publica la revista médica The Lancet Oncology. El hueso cancerosa diagnosticado es un peroné de un Centrosaurus apertus, animal con cuernos que vivió hace entre 76 y 77 millones de años.

Descubierto originalmente en el Dinosaur Provincial Park de Alberta en 1989, se pensó originalmente que el extremo malformado del fósil representaba una fractura curativa. Pero, al observar las propiedades inusuales del hueso en un viaje al Museo Royal Tyrrell en 2017, el doctor David Evans, presidente de la Cátedra de Paleontología de Vertebrados del ROM, y los doctores de la Universidad McMaster, decidieron investigar más a fondo utilizando técnicas médicas modernas.

Así, reunieron un equipo de especialistas multidisciplinares y profesionales médicos de campos que incluyen patología, radiología, cirugía ortopédica y paleopatología. “El diagnóstico de cáncer agresivo como este en los dinosaurios ha sido difícil de alcanzar y requiere experiencia médica y múltiples niveles de análisis para identificarlo adecuadamente”, explica Crowther, quien también es donante y voluntario del Royal Patrons Circle en el ROM.

Sin embargo, señala que la firma inconfundible del cáncer de hueso avanzado en un dinosaurio cornudo de 76 millones de años, el primero de su tipo. Es muy emocionante. Es que luego de examinar, documentar y moldear cuidadosamente el hueso, el equipo realizó una tomografía computarizada de alta resolución.

Después, seccionaron el hueso fósil y lo examinaron bajo un microscopio para evaluarlo a nivel celular óseo. Potentes herramientas tridimensionales de reconstrucción por TC se utilizaron para visualizar la progresión del cáncer a través del hueso. Usando este riguroso proceso, los investigadores llegaron a un diagnóstico de osteosarcoma.

Para confirmarlo, compararon el fósil con un peroné normal de un dinosaurio de la misma especie, así como con un peroné humano con un caso confirmado de osteosarcoma. El espécimen fósil es de un dinosaurio adulto con una etapa avanzada de cáncer que puede haber invadido otros sistemas del cuerpo. Sin embargo, se encontró en un lecho de huesos masivo, lo que sugiere que murió como parte de una gran manada de Centrosaurus golpeada por una inundación.