miércoles 2 de diciembre de 2020

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Por la pandemia, hay 26 mil desocupados más en Mendoza. Es el peor indicador de los últimos 18 años. Se perdieron 56.320 puestos de trabajo en un año.
Sociedad

Por la pandemia, hay 26 mil desocupados más en Mendoza

El dato corresponde al segundo trimestre del año al que afectó la cuarentena. La tasa de desempleo local pasó del 8,8% al 15,3%. Es el peor indicador de los últimos 18 años. Se perdieron 56.320 puestos de trabajo en un año.

Por la pandemia, hay 26 mil desocupados más en Mendoza. Es el peor indicador de los últimos 18 años. Se perdieron 56.320 puestos de trabajo en un año.
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En el segundo trimestre del año el Gran Mendoza sumó 26.557 desocupados nuevos, llegando así a los 69.000 desempleados en total, 63% más que en igual período de 2019. Los malos resultados se asocian a la pandemia y a la necesidad imperiosa de la población de incrementar su nivel de ingresos, dentro de un mercado laboral que no genera demasiadas oportunidades.

Los datos se desprenden de un informe publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El estudio demuestra que el Gran Mendoza pasó de tener una tasa de desocupación del 8,8% en el segundo trimestre de 2019, a una tasa del 15,3% en el período abril-junio de 2020, lo que representa un incremento del 73,8% en el transcurso de un año. Cabe recordar que el índice de desempleo representa a aquellas personas que están buscando activamente un trabajo pero no pueden encontrarlo.

Por otro lado, el informe del Gobierno nacional revela una caída de 5,5 puntos porcentuales en la tasa de ocupación de Gran Mendoza, pasando de 43% en 2019 a 37,5% en 2020. Como su nombre lo indica, la tasa de empleo hace referencia a aquellas personas que tienen trabajo, ya sea registrado o informal. En cantidad de personas, este resultado demuestra que 56.320 mendocinos perdieron su trabajo en un año.

En tanto, la tasa de actividad se contrajo de 47,1% a 44,3% en el período analizado (bajó 2,8 puntos porcentuales). Este ítem muestra qué proporción de la población del Gran Mendoza se encuentra activa en el mercado laboral, ya sea trabajando o buscando un empleo.

En resumen, en el segundo trimestre del año cayó la tasa de actividad, cayó el empleo y aumentó la desocupación. El análisis conjunto de los tres valores permite sacar varias conclusiones.

Por la pandemia, hay 26 mil desocupados más en Mendoza.Gustavo Guevara / Los Andes

Lo primero que se observa con facilidad, es que hubo un cambio de tendencia respecto de lo registrado en trimestres anteriores. Hasta los primeros meses de 2020 se daba una situación en la que crecía la población económicamente activa y también se incrementaba la tasa de empleo y la de desocupación. Lo que ocurría, es que estaba saliendo más gente a buscar trabajo en la provincia, una parte lo encontraba (por eso crecía la ocupación) y una parte no (por eso aumentaba la desocupación). Para los economistas, ésta era una situación dentro de todo aceptable, ya que si bien crecía la desocupación, al menos la economía provincial tenía capacidad para seguir generando algunos puestos de trabajo.

Ahora, en cambio, se dio la “tormenta perfecta”. Es que disminuyó la cantidad de gente activa en el mercado laboral, al tiempo que cayó la cantidad de gente trabajando y aumentó fuertemente la cantidad de desocupados. Por si fuera poco, la tasa de desempleo del 15,3% es la más alta en los últimos 16 años, de acuerdo con los datos históricos del Indec.

El escenario económico

Los números demuestran que la situación del mercado laboral mendocino es muy mala, pero para el economista Carlos Rodríguez, se trata de un resultado lógico dentro del escenario económico actual. “El contexto es extremadamente desfavorable para el empleo y no sólo por los efectos de la pandemia sino también por las medidas que se aplican para contener a la economía”, comentó.

“Se ha realizado una cuarentena demasiado larga y muy perjudicial para muchas actividades demandantes de mano de obra. La pérdida del empleo es la peor de los últimos 18 años, si se toma en cuenta la crisis de 2001 -2002, y muchas empresas dejaron de tributar a la seguridad social”, agregó el experto.

Por su parte, el asesor técnico del partido justicialista, Nicolás Aroma, destacó que la provincia se enfrenta a una caída muy fuerte y preocupante del empleo registrado. “Está claro que los problemas de paralización de la oferta y la demanda por el efecto pandemia hicieron un grave daño. Es un daño mundial, pero Argentina no tiene otra opción que poner a la generación de empleo como prioridad número uno. Afortunadamente, la prohibición de despidos junto a los programas de Asistencia al trabajo (ATP) lograron amortiguar parte de la baja. Si no, estaríamos hablando de algo mucho peor”, aseguró.

Por otro lado, Aroma señaló que “Mendoza se encontraba sin defensas para aplicar medidas contracíclicas que acompañaran a la crisis. No existió financiamiento público para apuntalar el sector privado y sostener empleos. Además, se pudo comprobar que la apertura sanitaria no garantiza la recuperación económica”, cerró.