Paro por 48 horas: residentes de la Salud reclaman aumento salarial inmediato

Residentes de la salud mendocina piden aumento salarial y mejoras en las condiciones de formación.
Residentes de la salud mendocina piden aumento salarial y mejoras en las condiciones de formación.

También piden por mejoras en lo relacionado con la formación profesional ya que dicen que atienden sin supervisión. “Cubrimos baches y somos mano de obra barata”, señalan.

Los residentes de la salud mendocina continúan hoy con el paro de 48 horas que inició ayer. El reclamo es salarial pero también relacionado con lo que tiene que ver con la formación profesional. La medida incluye la no asistencia a los lugares de trabajo y sin asistencia a las guardias por los residentes.

Uriel Baglione médico residente de salud mental de OSEP, y delegado de la asamblea de residentes indicó que el reclamo tiene que ver, en primer lugar, con la posibilidad de acceder a un salario digno. “Cobramos entre 160 y 180 pesos la hora. Un residente de primer año cobra 50 mil pesos por trabajar unas 79 horas semanales y 300 horas mensuales. Esto si sos residente del sistema público. Si estás en los privados, cobrás la mitad, es decir hasta 30 mil pesos mensuales a 80 o 90 pesos la hora”, indico agregando que tienen un sistema de guardia mas horarios fijos. “Hacemos 49 horas semanales fijas mas dos guardias de 24 horas semanales. En total son 8 guardias al mes en primer año”, añadió.

Vale decir que la asamblea de residentes está conformada por más de 70 delegados representantes de residencias de la provincia pública y privado. Y ya posee el aval de diez asociaciones profesionales, entre ellas las de psicología, psiquiatría, trabajo social, oftalmología, de obstetras o la Asociación Mendocina de Medicina por nombrar algunas.

Formación deteriorada

El otro reclamo, como informó Baglione, tiene que ver con lo formativo. Es importante que indicar que los residentes son profesionales de la salud ya recibidos de varias especialidades, como por ejemplo medicina, psicología, enfermería, trabajo social, kinesiología, odontología. Es decir que ya tienen su título, ya ejercen su profesión, pero se están especializando. “Estos profesionales a la vez que cumplen su rol asistencial van ganando conocimientos en la práctica y la teoría de la práctica que han elegido”, contó Baglione.

Pero sucede que, por la pandemia, les han reasignado actividades y así se ha visto deteriorada su formación. “Por ejemplo, hay residentes de urología que atienden terapias Covid. Ellos no adquieren las capacidades como así tampoco están preparados en lo técnico y lo científico para atender el nivel de complejidad de una terapia”, graficó. Añadió además que esta situación se ha generalizado y de esta manera los residentes han terminado cubriendo los baches del sistema de salud. “No se está priorizando la etapa formativa sino que somos mano de obra barata”, enfatizó.

Sin supervisión

Baglione señaló además que si bien la ley de residencias establece un proceso de supervisión continua que hoy no se cumple ya que hay guardias de servicios de especialidad que quedan cubiertas por residentes que aún se están formando y que a veces ni siquiera son de la especialidad.

“Hay residentes de cardiología que quedaron a cargo del servicio de unidad coronaria. Y esto no sería grave que atendiéramos al lado del profesional especialista, el problema es que estamos solos. No hay alguien que nos asesore. Por ejemplo, en el (hospital) Schestakow a los residentes de primer año de clínica médica se los intentaba supervisar por una intubación, por teléfono. Concretamente se deja a los residentes a cargo de situaciones que no les corresponde estar. Falta personal de planta que cubra los servicios”, remarcó.

Continuando, dijo que es necesaria una modificación profunda a la ley de residencia actual. Porque el ministerio de salud no los considera trabajadores de la salud. “Para ellos somos becarios, desprovistos de cualquier derecho que goza cualquier trabajador”, dijo.

De hecho, Baglione contó que el ministerio de Salud emitió un comunicado donde les indica que al ser becarios no son reconocidos como trabajadores y por tanto no tienen derecho a reclamar o a tomar medidas de acción directa, como una huelga o un paro. “Este informe sugería que todos los residentes fuéramos sancionados. Y en ese sentido los efectores de salud han realizado amenazas, hostigamiento e intimidaciones, intentando generar listas, como una caza de brujas. Hay colegas que fueron llamados para saber a dónde estaban durante las protestas”, destacó.

Reunión con el gobierno

Baglione sostuvo que tuvieron una reunión con la ministra Nadal, junto a representantes de Ampros en donde se convino el diálogo y se pidió que se los reconozca como trabajadores de la salud, para estar legitimados en caso de querer tomar medidas como esta y que además se terminen las amenazas y las sanciones. De todas formas, advirtió que el foco está puesto en lo salarial y que las medidas de fuerza no van a finalizar hasta que se trabaje al respecto.

Para finalizar, dijo que entienden que la población todavía no sabe quiénes son los residentes y que de alguna forma los ciudadanos “de a pie” han estado blindados a la información de su reclamo. “Pero la población que sí se enteró muestra su total apoyo a nuestro reclamo. Somos profesionales de salud en condiciones precarias y necesitamos apoyo para las próximas medidas de acción, para que el gobierno escuche”, cerró añadiendo que quienes deseen contactarse con las asambleas pueden hacerlo escribiendo a asamblearesidentesmza@gmail.com.

Respuesta del Gobierno

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