sábado 8 de mayo de2021

Los canillitas piensan en reinventarse y darle más servicios a los lectores de diarios
Raul Camargo Secretario General del Sindicato de Canilliitas junto a Carlos Nacussi Secretario Adjunto en representación de sus colegas y compañeros de trabajo en el día del Canillita / Mariana Villa
Sociedad

Los canillitas piensan en reinventarse y darle más servicios a los lectores de diarios

A propósito de su día, celebrado el 7 de noviembre, el referente en Mendoza cuenta los proyectos para su gremio

  • domingo, 8 de noviembre de 2020
Los canillitas piensan en reinventarse y darle más servicios a los lectores de diarios
Raul Camargo Secretario General del Sindicato de Canilliitas junto a Carlos Nacussi Secretario Adjunto en representación de sus colegas y compañeros de trabajo en el día del Canillita / Mariana Villa

El Sindicato de Vendedores de Diarios y Revistas de Mendoza festejó ayer su día. Claro, sin la habitual reunión de camaradería que realiza siempre. Esta vez, por la crisis sanitaria. los festejos fueron virtuales.

La jornada del 7 de noviembre se conoce también como el Día del Canillita, y está reservada a los vendedores de diarios, revistas y todos productos derivados de la prensa gráfica. El nombre tiene origen en Rosario como escenario y al popular escritor y dramaturgo uruguayo Florencio Sánchez como inspirador, quien falleció un 7 de noviembre de 1910, y fue quien había denominado “canillitas” a los que vendían periódicos, en referencia a las piernas flacas de esos muchachos.

El Mendoza, la entidad que agrupa a estos trabajadores funciona en Garibaldi 148, y su actual titular es el experimentado Raúl Camargo, de 60 años, con cuatro décadas en el oficio. En total los afiliados son 350 y unos 450 los canillas del territorio provincial.

Ampliar las prestaciones

En los últimos meses, atravesados por la pandemia del coronavirus, la actividad de los vendedores de diarios sufrió un lógico impacto y tuvo que adaptarse para seguir en contacto con los clientes.

“Siempre estamos buscando alternativas para ofrecer a los clientes y que sigan eligiendo comprar diarios y revistas en papel”, sostiene Camargo, que está al frente de la entidad desde 2009.

Expresa que “al igual que los diferentes sectores del trabajo, adaptamos todas las medidas de seguridad necesarias para cuando estamos en los quioscos y cuando vamos a las casas de los clientes a llevarles los diarios o revistas”.

Reconoce que la situación se ha complicado al achicarse el campo de acción, ya que muchas personas dejaron el papel por los medios digitales de consulta. “Sin embargo, hay productos importantes, como diario Los Andes, y la meta es persistir y seguir brindando nuestros servicios a la comunidad”.

El dirigente confiesa que antes del parate impuesto por la pandemia de coronavirus, ellos ya venían trabajando en la ampliación de rubros.

“Estamos en diálogo con el gobernador Rodolfo Suárez y con el intendente de Capital, Ulpiano Suárez, con el propósito ampliar nuestra oferta, arreglar y embellecer kioscos y escaparates en forma progresiva y ofrecer, además de los productos clásicos, otros que puedan interesar al mendocino y a los visitantes; es decir, ser una referencia para los turistas. Todavía no tenemos definida esta perspectiva y seguimos trabajando en ella, con la idea de que se extienda a otros puntos del Gran Mendoza”.

En cuanto a concreciones, dijo que pueden “tener algo definido en el primer trimestre de 2021. Queremos cambiar la cara para cuando superemos las limitaciones actuales, y la vida y el trabajo repongan condiciones de normalidad. En estas iniciativas, que nos parecen serán inéditas en el país, esperamos contar con el apoyo de las empresas editoriales”.

La charla con Camargo también repasó algunas características de la labor diaria. Reconoció que ya no es tan habitual como antaño, el “vocear” el diario por la vía pública, aunque admitió que no se ha perdido la costumbre de “cornetear”.

Recordó asimismo el aporte de la mujer en el sector, “que es muy importante, porque muchas de ellas están al frente de kioscos y repartos, mientras los esposos asumen otras labores”.

Dijo que son muchas, pero a modo de ejemplo, recordó a una luchadora que lamentablemente partió siendo aun joven hace dos años, Guillermina Peña, quien atendía su kiosco frente al ex Hospital Ferroviario (hoy, nosocomio de la UNCuyo).

Asimismo, y con el riesgo de las omisiones involuntarias, recordó a vendedores históricos, algunos ya fallecidos, como Tito Fernández, en el oeste de Godoy Cruz; o el Turco Alfandari, Ávila, Guindilla y Luis Gonzalez (un “prócer” que repartió Los Andes por 73 años), Juvenal A. Turletti, Juan Carlos Álvarez, y en Luján de Cuyo, el siempre recordado Alberto Pato Savina.

Al finalizar la entrevista, Camargo insiste en una idea. “A los canillitas le digo que hoy, más que nunca, debemos orientar nuestros esfuerzos a redireccionar la actividad, sin perder la esencia natural de la misma… Reinventarnos en busca de seguir manteniendo el principal objetivo: el puesto de venta de diarios y revistas. Esta proyección requiere de la participación de la Federación Nacional, de la colaboración de los estamentos de gobierno y la decisión política de la Presidencia. Tenemos que juntar todas las piezas para armar este rompecabezas. ¡A no desfallecer y feliz día, aunque ya haya pasado!”.