viernes 14 de agosto de 2020

El hospital Lagomaggiore ha tenido muchos casos de personas contagiadas con coronavirus.
Sociedad

Las razones que convirtieron al Lagomaggiore en un clúster de contagios

Son al menos 19 personas que integran el equipo de ese hospital que están contagiadas, y hay unas 60 aisladas. La dirección dice que se cumplen todos los protocolos, pero fuentes internas hablan de hacinamiento y falta de cumplimiento de normas de protección, entre otros problemas.

El hospital Lagomaggiore ha tenido muchos casos de personas contagiadas con coronavirus.

La situación del hospital Lagomaggiore en el actual contexto de pandemia de coronavirus es preocupante. Según las cifras aportadas por la Asociación Mendocina de Profesionales de la Salud (Ampros), al menos 19 profesionales sanitarios que se desempeñan en el lugar están contagiados de Covid-19, mientras que otros 58 están aislados y en observación epidemiológica.

En el transcurso de la semana pasada fueron confirmados la mayoría de estos casos y, aunque todavía se está investigando el “caso 0” que introdujo el virus al efector, la pista más fuerte es que se trató de un médico que se desempeña además en otras clínicas y hospitales. Este trabajador lo habría contraído en su otro lugar de trabajo.

Más allá de la puerta de ingreso, son varios factores que -a priori- parecen haber contribuido a la propagación del coronavirus entre los trabajadores del hospital. Por un lado, y según se desprende de los temerosos comentarios de quienes allí trabajan y de la denuncia pública de Ampros, el hacinamiento de los trabajadores es un factor clave. Pero también dicen que tuvo incidencia el no haber incorporado el esquema de trabajo por turnos de siete o de 14 días, la falta de testeos y el incumplimiento a las recomendaciones referidas al distanciamiento o a la protección facial por parte de algunos trabajadores. Puntualmente, se dice que buena parte de enfermeros y profesional no médico casi no usan barbijos.

Malas perspectivas

“No vemos un futuro esperanzador si no se toman las medidas necesarias. En el Lagomaggiore estimamos que el 10% del personal de profesionales está con Covid-19 positivo”, destacó la secretaria general de Ampros, Isabel Del Popolo, quien resaltó que se trata de una estimación, ya que no todos los profesionales están registrados formalmente dentro del sistema de salud.

En ese sentido, insistió en la necesidad de que se retome el esquema de trabajo de “14 por 14” -si cuentan con el recurso humano suficiente- o de “7 por 7” en su defecto. Esto significa que se dividan los planteles de los servicios en dos equipos, y que vayan rotando cada dos o cada una semana de trabajo, algo que llegó a implementarse en algunas áreas.

También insistió en la necesidad de que se testee a los profesionales al momento de ingresar a cumplir con el servicio y cuando salgan del mismo. “Si no se hacen testeos, nunca vamos a saber cuál es la situación real de los profesionales”, continuó.

La directora del hospital, Roxana Cabrera, en tanto, destacó que desde el inicio de la emergencia sanitaria (antes del 20 de marzo) el hospital está trabajando con un esquema acordado por autoridades y jefes de turno. “Desde el primer momento se consensuó que había servicios que iban a poder trabajar con el esquema de 7 por 7 o de 14 por 14. También se definió que los jefes de servicio hicieran su trabajo presencial al 100%”, detalló Cabrera, quien resaltó que ese esquema se mantiene en algunos servicios, aunque también hay otras áreas en las que no se pudo aplicar.

Asustados

Por temor a represalias -según ellos mismos manifiestan-, varios profesionales que se desempeñan en el hospital han elegido por no referirse pública y abiertamente a las situaciones que los preocupan. Pero la preocupación está instalada.

Dicen tener identificado a quien sería el “caso 0” en el establecimiento: un médico que no se desempeñaba en el área Covid-19 del Lagomaggiore, pero que trabaja además en otros efectores de salud y que de allí habría traído el virus. Todo esto, recapitulan, tuvo lugar hace poco menos de dos semanas.

“Sabemos que en el mundo muchos profesionales se han contagiado, que nuestros profesionales trabajan en otros lados y que el hospital Lagomaggiore es una institución que no está exenta de que tengamos contagios. Es una pandemia, hay que ser muy sutil para poder acompañar a las personas que están enfermas, que no eligieron estarlo ni traer el virus”, se explayó sobre el tema Cabrera. “No puedo decir cuál fue el día 1 de casos en el Lagomaggiore, pero estamos trabajando para identificarlo. A partir de la semana pasada empezamos a tener el pico, hemos hecho una investigación exhaustiva para poder hacer el seguimiento e identificar ese circuito”, agregó.

Los trabajadores de distintas áreas del hospital hacen su enumeración de acusaciones. Por un lado, insisten en que se los obligó a ir a trabajar pasando por alto la recomendación de los turnos, y que fue bajo advertencia de que se les descontaría los días no trabajados.

Los residentes nunca pararon, porque el comité de docencia les pidió que cumplieran el 100% de la carga horaria todos. El hacinamiento es real, no hay lugar para que estuvieran todos los que debían estar, por lo que era inevitable la cercanía entre las personas. Incluso, cuando se fueron contagiando fueron mezclando servicios para ir aislando a los otros. Y así los juntaron más aún”, resaltó un grupo de trabajadores consultados por Los Andes.

“La versión que dan las autoridades sobre lo que está ocurriendo en el hospital no es mentira, pero es light. Estructuralmente, el hospital es un caos total”, coincidieron. Y resaltaron que actualmente el hospital está trabajando con apenas el 30% de su recurso humano profesional, con varios sectores que debieron cerrar.

Del Popolo, de Ampros, resaltó incluso que existe un memorándum de junio para que todos los empleados profesionales de salud regresaran a sus funciones. “Es un despropósito que se haya hecho regresar a todos”, destacó con preocupación.

Pero la directora del nosocomio desmintió que se haya obligado a trabajar a cualquier profesional. “Trabajamos de forma muy prolija, apoyándonos en los jefes de servicio. No hemos obligado a trabajar a nadie, menos a un residente con sintomatología. Tenemos que ser responsables, porque si viene a trabajar un profesional así, infecta a su grupo y también a los pacientes. El memo establece que los jefes de servicio tienen que cumplir sus funciones, algo que había sido consensuado”, resaltó Cabrera con contundencia.

Entre las medidas que enumeró la directora que se adoptaron en la emergencia, se destaca la creación de un servicio para Enfermedades Respiratorias -con funcionamiento de un triage para que pacientes y médicos que llegaran con síntomas sospechosos ni pasaran por la Guardia general-, la división del trabajo en tres turnos y la decisión de abroquelar los sectores de Neonatología, Maternidad y Quemados.

Testeos

La semana pasada, en una primera reunión con las autoridades del Ministerio de Salud, desde Ampros insistieron en la necesidad de que se hagan testeos a todos los profesionales (sintomáticos o asintomáticos).

En ese sentido, Cabrera indicó que implementarán brigadas de testeos a todo el personal. “Los profesionales que hayan dado positivo no van a regresar a sus puestos sin contar antes con un testeo negativo”, explicó.

Además, la directora resaltó que no han trabajado ni con improvisación ni con desprolijidad.

Problemas en otros hospitales

Si bien el panorama en el hospital Lagomaggiore ha generado preocupación -principalmente por la gran cantidad de personal sanitario contagiado-, la asociación de profesionales sabe que la preocupación es generalizada.

El Hospital Perrupato (San Martín), por ejemplo, ya cuenta con al menos 21 casos confirmados. Entre ellos hay un trabajador del área de limpieza del efector y algunas enfermeras y personal del hospital. Por nexo con una de las trabajadoras de Neonatología se confirmó días después el positivo en una joven que había dado a luz en el lugar y de dos bebés.