jueves 15 de abril de2021

Juan Ignacio Buzali, marido de la diputada provincial Carolina Píparo, fue beneficiado con la prisión domiciliaria.
Sociedad

La Justicia ordenó prisión domiciliaria para Juan Ignacio Buzali, el esposo de Carolina Píparo

Acusado de doble tentativa de homicidio, el hombre está detenido desde el 8 de enero tras atropellar a dos motociclistas luego de confundirlos con delincuentes.

Juan Ignacio Buzali, marido de la diputada provincial Carolina Píparo, fue beneficiado con la prisión domiciliaria.

La Justicia determinó este jueves que Juan Ignacio Buzali, el esposo de Carolina Píparo, quien se encuentra actualmente detenido en una alcaidía en Olmos, desde el 8 de enero, sea beneficiado con la prisión domiciliaria en la causa en la que se lo investiga, luego de atropellar a dos motociclistas a los que confundió con supuestos ladrones.

La medida fue dispuesta por la jueza Marcela Garmendia, quien además ordenó que Buzali sea monitoreado con una tobillera electrónica y decidió que realice un tratamiento psicológico de manera virtual.

El esposo de Piparo, diputada provincial de Juntos por el Cambio, está imputado por “homicidio en grado de tentativa” contra Luis Levalle (23) y un menor de 17 años, quienes en el siniestro vial sufrieron lesiones leves cuando Buzali los atropelló y arrastró por varias cuadras en la madrugada del 1 de enero.

En su defensa había declarado que confundió al grupo de motociclistas con motochorros, que los habían asaltado tanto a él y como a su esposa en un hecho previo.

En un escrito de 17 hojas, que trascendió en las últimas horas, la magistrada fundamentó su decisión en que Buzali pudo fijar un domicilio particular, que fue satisfactorio en el estudio socioambiental que se hizo en el mismo, y especialmente en que la instrucción está casi terminada, por lo que no podría entorpecer la causa.

Sin embargo, la liberación no será inmediata ya que las defensas de las dos víctimas pueden apelar la medida. Pero en tribunales dan por descontado que ese recurso no prosperará, sobre todo porque se tiene en cuenta que la fiscal del caso fue quien acompañó la decisión de otorgar la prisión domiciliaria.

Por su parte, la defensa de Buzali, a cargo del abogado Marcelo Peña, fijó como domicilio una casa en el country Grand Bell y presentó una serie de certificados y recibos de sueldo de la empresa YPF, donde el marido de Píparo trabaja hace 15 años, para demostrar que existe el arraigo.