sábado 17 de abril de2021

Multan a un vecino de Coronel Pringles con 40 mil pesos por el canto de su gallo.
Sociedad

Insólito: multaron a un hombre con 40 mil pesos por el canto de su gallo

La multa incita al hombre a que “evite molestias con el gallo, tapándolo por la noche o dejándolo en una habitación oscura”.

Multan a un vecino de Coronel Pringles con 40 mil pesos por el canto de su gallo.

El hecho ocurrió en Coronel Pringles donde un hombre fue multado por el municipio por casi 40 mil pesos porque su gallo canta todas las mañanas y eso “molestas y perturba la tranquilidad de los vecinos”.

Todo comenzó cuando un vecino se acercó hasta la casa de Vicente Castellucci a decirle que le molestaba que su gallo cantara todos los días. “Le dije que lo conservaba porque no tenía despertador, lo tomé a broma, no me parecía algo serio”, relató Vicente entrevistado por Canal Siete de Bahía Blanca.

Debido a las reiteradas denuncias de los vecinos de la zona el municipio multó a Castellucci por $39.950, después de haber sido advertido anteriormente por la conducta del animal. Si abona el monto voluntariamente el costo se reduce a la mitad.

En referencia a la insólita situación Vicente dijo: “Soy un tipo bueno, no molesto a nadie, le prendo la luz de la cocina cuando llego y el gallo canta a las 5 de la mañana, pero lo hace solo un ratito”.

“Cuando me llegó la multa, me maté de risa Hasta que un día me encontré con la denuncia, un papel en el que me multaban, y nadie me quería creer, la gente no me creía, me trataba de mentiroso”, agregó.

“La multa no la voy a pagar, tendría que hacer un descargo, pero no la voy a pagar”, afirmó el pringlense. Además la notificación que recibió el hombre dice que “se solicita que evite molestias con el gallo, tapándolo por la noche o dejándolo en una habitación oscura”.

A raíz de todo lo sucedido el propio intendente de Coronal Pringles, Lisando Matzkinm tomo cartas en el asunto y explicó el hecho. “El vecino del gallo había sido denunciado por varios, pero especialmente por uno. Había uno que protestaba por el árbol y el otro por el gallo. Llegaron a un acuerdo: uno podaba la planta y el otro movía el gallo o lo ponía en un lugar oscuro. El vecino que tenía que podar el árbol cumplió y el otro no”.

“El juez de faltas determinó la multa. Y ahora puede hacer el descargo o pagar de forma voluntaria para que pague la mitad. Yo quiero a los animales e incluso tengo gallos. Me parece una cosa de color lo que pasó. Estas cosas tienen que resolverse con diálogo”, concluyó Matzkin.