Insólito: demandaron a un herrero por vender parrillas de River y Boca de un diseño “copiado”

La parilla original. (Gentileza)
La parilla original. (Gentileza)

Un ingeniero de Buenos Aires la diseñó y la registró legalmente. Luego vio que un comerciante cordobés las vendía con algunos cambios.

Un ingeniero mecánico de la ciudad bonaerense de Tres de Febrero demandó al dueño de una herrería de la localidad de San Francisco, en Córdoba, por comercializar una parrilla diseñada por aquel que está registrada legalmente.

El ingeniero (44) hizo una presentación ante el Juzgado Federal de San Francisco, subrogado por Roque Rebak (de Villa María). Le solicitó que ordenara el secuestro del asador del negocio del cordobés y elaborara un inventario de otros eventualmente stockeados, lo que ya se concretó tiempo atrás.

Hace algunas semanas, solicitó a la Justicia que cese de utilizar el modelo (la patente) industrial.

La llama que encendió el conflicto fue cuando, el 19 de marzo de este año, el denunciante observó un posteo del presunto plagiador en Instagram, donde se ofrece un “asador maletín”. “Te acompaña donde vayas”, dice el eslogan de venta, aún posteado.

Es un modelo de parrilla encastrable ornamental (con el escudo de River Plate, y la frase “El más grande” grabada en el hierro). Para el acusador, el modelo ofertado es “igual” al suyo, registrado ante la Dirección de Modelos y Diseños Industriales, del Instituto Nacional de Propiedad Industrial.

El trámite de registración para protegerlo legalmente y poder producirlo a escala industrial lo inició a fines de 2020 y obtuvo el título el 24 de marzo de este año, días después de que viera la publicación en Instagram.

La parilla original. (Gentileza)
La parilla original. (Gentileza)

El ingeniero se comunicó con su agente de propiedad industrial para solicitarle asesoramiento. La agente llamó por teléfono al fabricante cordobés y lo notificó de la existencia del título de diseño industrial que protege el diseño (el diseño queda protegido hasta seis meses antes de la resolución que finalmente lo certifica).

Sin embargo, según la denuncia, el comerciante de San Francisco fabrica el diseño y lo vende, pero negó la información sobre que el diseño ya estaba registrado y se mostró desinteresado por el tema.

Paralelamente, Franco Marusich, uno de los abogados del denunciante explicó a La Voz que varios vendedores de la parrilla dijeron que no estaban anoticiados de que el diseño estaba protegido legalmente y que sólo eran revendedores, por lo que dejaron de comercializarla por redes sociales.

Posteriormente, la agente reiteró el mensaje al comerciante cordobés por e-mail, sin ninguna respuesta.

Con el correr de los días, el ingeniero vio el producto, bajo el nombre del mismo fabricante, en Mercado Libre. Ofrecía parrillas similares, con escudos y frases que popularmente están asociadas con Boca (“El único grande”), San Lorenzo (“El Ciclón”) e Independiente (“Rey de copas”).

En la descripción, se mencionaba que era un “asador desarmable tipo maletín, ideal para la playa, río, camping, para ir de pesca, caza o simplemente para la comodidad de tu balcón. Mide 40 centímetros por 50. Fácil de transportar, de armar y desarmar, no ocupa nada de espacio”.

“En cuanto a las fotos ilustrativas se puede observar que el producto fabricado y comercializado” por el denunciado “es en un todo igual al mismo artículo” del bonaerense, que cotejó ambos modelo, según el abogado del denunciante.

Comparó el modelo registrado legalmente con las fotos ilustrativas, la mención de sus características y la descripción brindada por el vendedor. La primera impresión visual del conjunto es que ambos “son iguales en un todo ornamental”, opinó.

A fines de abril y mediante una carta documento, intimó al cordobés para que cesara de fabricar y/o comercializar el producto cuestionado, advirtiéndole que, de no responder el escrito, iniciaría acciones legales por el eventual desprestigio al producto registrado que le traería pérdidas económicas.

A LA JUSTICIA

Al no haber recibido una respuesta, indicaron los abogados del denunciante, llevaron el caso a la Justicia. Sostuvieron que el artículo 19 del decreto de ley 6.673/63 señala que el titular de un registro de modelo de diseño puede accionar judicialmente contra todo el que, sin autorización, explota industrial o comercialmente un diseño.

A su vez, el artículo 24 dice que “cuando el tenedor de las mercaderías no sea su productor, deberá dar al titular del modelo o diseño explicaciones sobre su origen, en forma de permitirle perseguir al fabricante. En caso que las explicaciones se nieguen o resulten falsas e inexacta, el tenedor no podrá alegar buena fe”.

Para los letrados, el supuesto infractor fue advertido sobre la titularidad del modelo comercializado y, aun así, “no solo que no contestó la carta documento recibida, sino que tampoco cesó en su producción y comercialización”.

Finalmente, solicitaron que la Justicia secuestrara el producto promocionado en Instagram y Mercado Libre, inventariara el stock que el cordobés pudiera tener en su fábrica y recabara información sobre la cadena de distribución y venta para identificar a otros presuntos infractores.

En el operativo se encontraron tres “parrillas encastrables con detalles de índole ornamental”, y se secuestró una de ellas y se inventarió el resto. El comerciante local dijo que no contaba con herramientas idóneas para la fabricación de esa parilla y mencionó que el fabricante reside en Santa Fe.

Con los elementos detallados, el ingeniero presentó ante el juez una demanda para que el comerciante sanfrancisqueño cesara en la utilización del producto de forma “ilegítima e indebida” por la pérdida económica en la facturación que pudiera significarle. Reclama que retire del mercado el modelo de parilla. Actualmente, los posteos con el asador presuntamente plagiado fueron “pausados” en Mercado Libre, aunque se ofrece aún en el Instagram del comerciante.

“En este caso en particular, donde a la parrilla en cuestión se le ha agregado un dibujo específico (escudo de equipo de fútbol), entendemos que el factor principal para su cotejo debe centrarse en la impresión general que produce cada uno de los elementos, principalmente la forma estética protegida, para luego observar el objeto denunciado en infracción. (...) Es claro que un tercero no puede agregar un signo (...) para escapar a la infracción si el artículo impugnado tiene la forma estética tutelada por el modelo industrial inscripto”, se planteó en la demanda.

*Este texto fue publicado originalmente por La Voz. Se reproduce aquí con la autorización correspondiente.

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