jueves 26 de noviembre de 2020

Cuesta conseguir tarjetas de SUBE y en ningún kiosco cargan la tarjeta Red Bus para poder viajar en colectivo. Foto: José Gutiérrez / Los Andes.
Sociedad

Hoy los quiosqueros hacen paro de carga de tarjeta SUBE por la escasa rentabilidad

También deben abonar por anticipado. Por cobrar entre 5 y 10 pesos por el servicio varios comercios han sido sancionados

Cuesta conseguir tarjetas de SUBE y en ningún kiosco cargan la tarjeta Red Bus para poder viajar en colectivo. Foto: José Gutiérrez / Los Andes.

Desde anoche y hasta las 00 de mañana los kiosqueros no cargarán tarjetas SUBE, dado que han decidido realizar un paro de carga por 24 horas que comenzó a las 00 de hoy.

El principal reclamo es la escasa rentabilidad que implica el servicio a cambio de un gran esfuerzo para sus bolsillos.

También refieren como sustento de la medida tener que pagar uso de plataforma, abonos mensuales, invertir su dinero para tener carga a cambio de una ganancia ínfima y falta de insumos.

La decisión fue tomada por la Cámara de Kiosqueros Unidos de Mendoza e involucra fundamentalmente al Gran Mendoza, aunque destacan que Las Heras es donde hay más adhesiones y también se suman comercios de otros departamentos de la provincia.

Explican que deben invertir por anticipado para comprar la carga, la ganancia es de 1% y se cobra unos 30 días después. Sin embargo aseguran que eso es técnicamente porque en la práctica demora dos o tres meses.

Esto implica un esfuerzo muy grande ya que por la demanda hay quienes deben cargar 30 mil pesos por día, por dar un ejemplo.

Pero además, Gustavo Suárez, referente de la Cámara, explicó que la subsidiaria (que lleva las máquinas y hace el mantenimiento) cobra alrededor de 400 pesos mensuales y en algunos casos 7 pesos diarios por el servicio. Esto implica que si se invierten 100 mil pesos se ganará de 1.000 pesos un mes después pero de allí habrá que pagar el servicio. Por eso hablan de que la ganancia termina reduciéndose a entre 0,5 y 0,8% según el arreglo.

Por otra parte, dijo que hay que considerar el servicio de internet.

Diego Ceballos es referente de la entidad y destacó que les resulta muy difícil de sostener: “50% de los quiosqueros está bajo la línea de pobreza y quizás más, no ganan más de 40 mil pesos (canasta básica de alimentos), yo tengo uno que anda bien y de casualidad llego a eso”, apuntó.

Agregó que además, cuando la clientela es mucha, deben contar con un empleado que se haga cargo de esa atención y eso es un costo indirecto.

Los rollos de papel para las máquinas son otro costo. Ceballos dijo que las subsidiarias les entregan un par de rollos cada 15 días pero según la demanda gastan un rollo por día o día y medio. Ese es un costo que se les suma ya que el precio de cada uno está entre 50 y 75 pesos.

Detalló que la forma de trabajar es mucho peor que con Red Bus, la tarjeta para pago de transporte público que está siendo reemplazada por la SUBE.

Ceballos contó que hace un año que trabaja con Sube y sólo le han pagado una vez.

Conflicto

Los comerciantes están en conflicto con la Subsecretaría de Servicios Públicos por el tema ya que vienen reclamando por la situación.

Como sucede con otras cargas, algunos han comenzado a cobrar 5 o 10 pesos por el servicio. Esto no está permitido por la regulación vigente y ocasiona la molestia de los usuarios.

Ante esto el área de gobierno realiza controles con inspectores y aplica sanciones a los infractores. Como consecuencia a varios comercios se les han bloqueado las máquinas por 10 días.

Los cigarrillos

En paralelo, los quiosqueros han expresado su preocupación por la intención de algunos legisladores mendocinos de avanzar en el tratamiento de una ley que impida la publicidad de productos con tabaco y otros dispositivos. Consideran que en la crítica situación que viven se trataría de un golpe más a su economía. En una nota dirigida a los senadores del bloque del PRO en cuestión, advirtieron que ya han cerrado 800 quioscos los últimos años. Advierten que el proyecto fue aprobado sobre tablas sin la adecuada discusión y que entre otras cosas, son víctimas privilegiadas de la delincuencia.