jueves 24 de septiembre de 2020

La educación a distancia hizo caer la recaudación pero también posibilitó que algunos chicos se reinsertaran. / Marcelo Rolland
Sociedad

Hay escuelas privadas en las que 80% de los padres no paga las cuotas

El sector sufre por la caída de ingresos y por la migración de colegios más caros a los más económicos y, en algunos casos, a públicos.

La educación a distancia hizo caer la recaudación pero también posibilitó que algunos chicos se reinsertaran. / Marcelo Rolland

La recesión en la economía y la consecuente erosión del poder adquisitivo del salario llegó a la educación. En las escuelas privadas se detecta un triple fenómeno desde que comenzó la cuarentena: morosidad que ahora llega al 80%, trasvase de colegios con cuotas caras a otros con mensualidades más bajas y migraciones al sistema público.

“La recaudación ha bajado bastante y las administraciones están abriendo al mínimo para evitar la exposición del personal, pero más allá de eso, con la reapertura no mejoró. En el último mes, en algunas escuelas el nivel de mora llegó a 80%, y muchos colegios se van acercando a esos niveles”, señaló el licenciado Fernando Bertonati, apoderado legal de los colegios del Arzobispado.

No obstante, señaló que no se han enfrentado a una caída de la matrícula en niveles generales, aunque eso “podría notarse más en febrero”, cuando se produzca el cambio de año. “Pero en algunos colegios más económicos hemos tenido incrementos de la matrícula de chicos que viene de colegios que tienen cuotas de $7.000 a $12.000, sobre todo en los casos de los alumnos de menor edad”, agregó.

Luego del aumento que se autorizó para principios de año (20%), cuando no se tenían noticias de la pandemia, las cuotas de los colegios de enseñanza pública, pero gestión privada, pasaron a valer entre $2.255 y $5.659 (dependiendo del porcentaje de aporte estatal, y del nivel).

Hacia el sector estatal no se ha visto una pronunciada migración, pero el licenciado no descartó que pueda suceder el próximo ciclo lectivo, si la situación económica de las familias no mejora.

La secretaria de una escuela del este de Guaymallén explicó lo que sucede en su escuela, en donde desde el inicio de la pandemia recibieron tres chicos provenientes de colegios privados sin aporte estatal (y por tanto, cuotas más altas). “Los papás no hablan de problemas económicos, pero sí de la relación precio calidad. Nuestra escuela está muy bien considerada y los padres comentan que a pesar de la pandemia los chicos tienen clases y los maestros hacen todos los esfuerzos para que así sea”, explicó.

“Los padres piensan: ‘si voy a pagar una cuota, que por lo menos haya una buena relación precio-calidad”, explicó la secretaria de la institución.

Pero también señaló otros motivos que los padres relataron, como la cercanía, y hasta algunos maltratos que los niños vivieron en otras instituciones por parte de sus compañeros, todo lo que sumado al factor económico hace que el cambio sea beneficioso para el niño.

Desde una escuela privada de Godoy Cruz, en donde las cuotas superan los $10.000, explicaron que los padres no piden el pase porque “directamente no están pagando. Paga 20% de los padres y el resto no lo está haciendo”.

En tanto que una maestra que trabaja tanto en el sector público como en el privado, también en Guaymallén, señaló que, por el contrario, ha recibido niños de la escuela estatal en la privada, porque los padres priorizan el dictado de clases. ”La pandemia aumentó la brecha entre quienes tienen más recursos y quienes no tienen. Como docentes a veces tenemos que priorizar las necesidades más básicas de los niños, y hacer rondas para llevarles las tareas, y el bolsón de comida. Entonces los padres de los niños que no tienen esas necesidades porque tienen más conectividad, y acceso a la tecnología, buscan colegios no tan caros, pero en donde estén dando clases online”, cerró la docente.

Migración al sector estatal

A pesar de la crisis, la situación en Mendoza dista de la que reflejan los medios nacionales para Buenos Aires en donde el sector privado ha experimentado una pronunciada caída en la matrícula. Acá, por el contrario, si se evalúan los números hasta se observa un incremento.

De acuerdo con Beatriz Della Savia, directora de Educación Privada de la Dirección General de Escuelas (DGE), “las instituciones mantienen buenos vínculos con las familias” y han ido acompañándolas en este contexto de pandemia.

“El movimiento es el normal y habitual en el nivel primario, en general, y en la secundaria incluso ha mejorado la matrícula de los chicos. No hay impacto en el nivel obligatorio, pero sí en los servicios accesorios al nivel inicial, el vinculado con el jardín maternal, o en los casos en los que la escuela ofrece doble escolaridad. Los papás están pagando una escolaridad simple”, señaló.

En números, la matrícula en abril de 2020 era de 96.175 alumnos,y para julio se incrementó hasta 96.300. La baja habitual en primaria se compensó con la matrícula de secundaria, la pandemia produjo que algunos chicos que habían abandonado la secundaria encontraran un contexto propicio para retomar y se verificó un ingreso tardío.

La matrícula incluye primaria, secundaria, educación especial de gestión privada, superior de gestión privada y los CENS de gestión privada. Pero si se considera solo la primaria, en abril había 58.475 chicos, y para julio se registran 58.137, “un movimiento que no es de pandemia, sino de registro normal de la época”, de acuerdo con Della Savia.

No obstante, el número de abril incluye chicos que no estaban matriculados pero que habían cursado en un ciclo anterior en el sector privado y la pandemia demoró un poco el pase al sector estatal. De allí que no puedan considerarse como cambios provocados por los efectos del coronavirus.

“La pandemia comenzó en los primeros días del inicio del ciclo escolar y de forma virtual se encontraron los bancos para que los chicos continuaran con su educación. Las escuelas y las comunidades educativas en general acompañaron con el seguimiento”, agregó la titular de Educación Privada.

Incrementos suspendidos

A fines de marzo el ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, representantes de los colegios privados y sindicatos establecieron recomendaciones para todas las escuelas privadas, que incluyeron pedidos para que no se cobren servicios accesorios que ofrece la escuela (comedor o transporte, entre otros), pero al mismo tiempo se les solicitó a los padres apoyar a la escuela y dejar de lado cualquier posible especulación.

“Mendoza tiene pocos colegios que ofrecen esos servicios, más allá de algunas instituciones que no reciben el aporte del Estado. Cada escuela gestiona su propia institución, pero sabemos que algunas hicieron descuentos en la cuota y, si recibieron el aporte del ATP (programa de Asistencia al Trabajo y la Producción) para el personal no subvencionado, trasladaron el descuento en la misma proporción”, señaló Della Savia.

Por otro lado, y aunque normalmente el Estado da dos aumentos anuales y el próximo se debía dar para entrar en vigencia entre agosto y setiembre, señaló que entre las recomendaciones que se dieron a nivel nacional se incluyó la suspensión de dicho incremento. “En general las escuelas han achicado costos, ofrecen planes de pagos y opciones para los papás”, cerró la funcionaria.

La situación salarial

En las escuelas subvencionadas no se han registrado inconvenientes, pero en la mayoría de los colegios queda pendiente el pago del medio aguinaldo, que se trasladó a setiembre.

“En la parte no subvencionada no hay indicadores de que no se esté pagando, pero sí que se está dando en dos partes”, explicó Bertonati.

El ATP ha ayudado para que muchas instituciones puedan absorber dichos gastos, pero no todas lo han recibido, y aunque no hay situaciones de cierres, preocupa la baja de matrículas en la sala de preescolar.

Respecta del pago del aguinaldo, sólo 25 instituciones privadas (que pertenecen a los colegios del Arzobispado) completó el pago. El resto lo pagará en setiembre.