viernes 25 de septiembre de 2020

Ayer se conoció que 13 residentes de un albergue para adultos mayores están contagiados de coronavirus. El sitio funcionaba sin registro municipal / Orlando Pelichotti
Sociedad

Geriátricos: 30% de internos abordados dio positivo de Covid-19

Desde marzo se ha activado el protocolo en 14 de los 273 hogares registrados en la provincia. De ellos, 10% requirió cama en terapia intensiva. En el sector privado anticipan complicaciones.

Ayer se conoció que 13 residentes de un albergue para adultos mayores están contagiados de coronavirus. El sitio funcionaba sin registro municipal / Orlando Pelichotti

La experiencia en el mundo anticipa que cuando el virus Sars Cov-2 ingresa a una institución cerrada causa estragos, en particular si se trata de hogares para adultos mayores. En el contexto de una curva de contagios que en la provincia pica fuerte en alza, la detección de pacientes con Covid-19 en geriátricos ha sido sostenida las últimas semanas. Sin embargo, y aunque preocupa, sólo 30% de los residentes de los hogares abordados dio positivo, según informó el Ministerio de Salud, y de ellos 10% requirió atención en unidades de terapia intensiva (UTI).

Oscar Sagas, subsecretario de Salud consideró que los casos detectados en los geriátricos no estresaron el sistema de salud y que tampoco dispararon la ocupación de camas críticas. Detalló que en la provincia hay 273 geriátricos registrados y se activaron protocolos en 14 de ellos, es decir 5%. En estos últimos hay una población de 229 residentes, de los que resultaron positivos 72, es decir 30% o 3 de cada 10. Aunque 1 de cada 10 requirieron camas en UTI, como indica el protocolo, todos fueron internados. Actualmente hay 80 personas internadas en UTI de las cuales 4 provienen de los geriátricos.

Además, de esos sitios actualmente hay internados en camas comunes 42 personas. Hay que tener en cuenta que hasta anoche se habían registrado 2.731 positivos en Mendoza desde el inicio de la pandemia.

Sin embargo, en el sector privado del sistema de salud están preocupados. Allí la última semana la ocupación de camas de terapia destinadas a Covid-19 pasó de 40% a 65%, en general por mayores de 60 años.

“Para fines de agosto podríamos tener complicaciones importantes de camas”, afirmó Rodolfo Torres, coordinador médico de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de la provincia de Mendoza. “La ocupación de camas UTI viene en aumento sostenido desde hace dos semanas en todos los sectores privados, por los geriátricos y al haber más circulación del virus en gente de mayor edad”, explicó. Dijo que el hogar Santa Inés (Ciudad) y el centro Renacer para personas con discapacidad (Junín) han generado mucha demanda.

Ayer se conoció un nuevo caso: 13 personas residentes de un albergue para adultos de Guaymallén dieron positivo, con la particularidad de que el lugar no estaba registrado en el municipio ni en la provincia. También se detectaron 6 positivos entre el personal. Sagás consideró que estos sitios tienen incrementado el riesgo dado que allí no llegan los controles correspondientes y puede haber falencias en los cuidados preventivos. Aunque hablar de 10% de internados en UTI parece poco, lo cierto es que supera la media de los pacientes de todas las edades, ya que se considera que 5% llega a cuadros críticos. De hecho, la mayoría de quienes están internados en UTI son adultos mayores.

Desde hace algunas semanas las autoridades sanitarias de la provincia comenzaron lo que llamaron Operativo Geriátrico, con la intención de abordar estos espacios en busca de trabajadores de la salud con el virus que asistieran en esos lugares.

Seguimiento de camas y equipamiento

El gobierno nacional estableció que comenzará a trabajar con un Tablero de Control Interactivo. La intención es hacer un “seguimiento en tiempo real de los ingresos y egresos de pacientes en las camas de terapia intensiva, de la cantidad de respiradores y de otros recursos críticos disponibles en cada establecimiento”.

La provincia cuenta con un área para contactarse con cada hospital para informarse sobre las altas, dado que se producían demoras en la carga de datos, cuando los pacientes, tras 10 días de internación y al no presentar síntomas, eran derivados para continuar el aislamiento en hoteles lo que hacía que aparecieran ocupadas camas que no lo estaban.