martes 11 de agosto de 2020

Mate oficina trabajador descanzo Foto: Orlando Pelichotti / Los Andes
Sociedad

Fin de la discusión: así se ceba el verdadero mate

Si bien ahora no es recomendable compartirlo, te damos algunos consejos para que te acompañe en todo momento y no se te lave o se te arruine rápidamente.

Mate oficina trabajador descanzo Foto: Orlando Pelichotti / Los Andes

Frente a la pandemia del coronavirus y a la prevención de contagio, una de las actividades que se recomendó no realizar desde un inicio en Argentina fue compartir el mate. Una acto que anteriormente muchos realizaban con sus pares; ahora se volvió una actividad individual.

Pero una cosa no quita a la otra, ya que cebarse unos mates, aunque sea en soledad, es todo un ritual que conlleva algunos pasos para que salga perfecto.

Según Valeria Trapaga, la primera sommelier de mate del país “la yerba mate no es hoja molida metida dentro de un paquete, es mucho, mucho más que eso” y afirma que para cebar un buen mate hay que tener en cuenta varias cosas.

6 secretos para hacer un buen mate:

  • Se llena tres cuartas partes del mate.
  • Se lo sacude tapando la boca del mate con la palma de la mano.
  • Se deja toda la yerba de uno de los lados del recipiente para que al pararlo quede colocada en forma oblicua.
  • Se echa un chorro de agua fría o tibia en la parte del mate donde hay menos yerba, de decir, en la parte de abajo de la inclinación. Cuando la yerba se hincha, allí es donde se coloca la bombilla.
  • Se ceba el mate vertiendo el agua lo más cerca posible de la bombilla para evitar mojar toda la yerba. De esta manera, conservará su sabor por más tiempo porque cada vez que volquemos agua al recipiente la yerba que está seca irá alimentando, liberando gradualmente, el sabor. Si se moja toda la yerba los mates se lavarán más rápido.
  • Se recomienda no mover la bombilla una vez que se inicie el mate para que no se tape y para que la yerba seca no se moje.

Para finalizar, la especialista nos comparte una enseñanza valiosa vinculada con el ritual: “Cebar no es servir. Cebar significa repartir alimentando, una acción en la que necesito poner una cuota de amor, de cariño y dedicación. La idea es que empecemos a cebar y no a servir mates”, comenta Trapaga.