Un video publicado por una farmacéutica en redes sociales se volvió viral al revelar que el color y el material del blíster de un medicamento no son una cuestión estética, sino que cumplen una función clave para preservar la eficacia de los comprimidos y cápsulas.
En la grabación, la profesional explica que muchas personas acostumbran a sacar los medicamentos de su envase original para colocarlos en pastilleros semanales, una práctica que no siempre es segura y que puede alterar la conservación del fármaco.
Qué significa el color del blíster
Según detalla en el video, los blísteres transparentes o blancos, que permiten ver el comprimido, suelen corresponder a medicamentos que pueden almacenarse en un pastillero sin que ello represente un problema, siempre que se respeten las condiciones generales de conservación indicadas por el fabricante.
En cambio, cuando el blíster es de color amarillo, ámbar u otro tono opaco, significa que el medicamento es sensible a la luz. En esos casos, retirar el comprimido del envase puede afectar su estabilidad y, por lo tanto, no se recomienda colocarlo en un pastillero.
Los blísteres de aluminio requieren aún más cuidados
La farmacéutica también advierte sobre los medicamentos que vienen en blísteres completamente sellados de aluminio.
Este tipo de envase se utiliza para proteger principios activos especialmente sensibles a la luz, la humedad y los cambios de temperatura, por lo que los comprimidos deben permanecer en su envase original hasta el momento de ser consumidos.
Sacarlos antes de tiempo puede comprometer su conservación e incluso disminuir su efectividad.
Cápsulas y comprimidos que nunca deben partirse
Otro de los consejos que más llamó la atención en el video está relacionado con los medicamentos de liberación modificada.
La especialista explica que las cápsulas o comprimidos que incluyen siglas como LP, AP o XR en su nombre no deben partirse, triturarse ni abrirse.
Estas abreviaturas indican que el medicamento fue diseñado para liberar el principio activo de manera gradual durante varias horas. Si se rompe el comprimido o se abre la cápsula, ese mecanismo se altera y el paciente puede recibir una dosis incorrecta o perder el efecto prolongado del tratamiento.
El video generó miles de reproducciones porque pone el foco en un aspecto que suele pasar inadvertido: el envase forma parte del medicamento y no fue diseñado únicamente para facilitar su transporte.
Los especialistas recomiendan conservar los fármacos en su envase original, leer siempre el prospecto y, ante cualquier duda sobre si un medicamento puede guardarse en un pastillero o fraccionarse, consultar al farmacéutico o al médico antes de modificar su presentación.