El síndrome de muerte súbita infantil es la principal causa de muerte en niños de menos de cuatro meses

El síndrome de muerte súbita infantil es la principal causa de muerte en niños entre un mes y un año de vida. Imagen ilustrativa
El síndrome de muerte súbita infantil es la principal causa de muerte en niños entre un mes y un año de vida. Imagen ilustrativa

En la semana de lucha contra la muerte súbita se busca generar conciencia sobre la necesidad de actuar rápido: 10% del total de las muertes son súbitas.

El síndrome de muerte súbita infantil es la principal causa de muerte en niños entre un mes y un año de vida. La mayoría de los casos ocurre cuando los bebés tienen entre dos y cuatro meses de edad. Así lo destaca un informe de la doctora Valeria El Haj, Directora Médica Nacional de la obra social OSPEDYC. Lo aseguró en el marco de la semana por la lucha contra la muerte súbita que la Fundación Cardiológica rgentina conmemora del 21 al 27 de agosto.

En este contexto se busca generar conciencia y remarcar la importancia de actuar con rapidez.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) la muerte súbita es la muerte que sucede de forma natural y no esperada en el transcurso de una hora desde la aparición del primer síntoma en un recién nacido.

El síndrome de muerte infantil súbita es la muerte sin causa aparente, que ocurre generalmente durante el sueño de un bebé aparentemente saludable, menor de un año de edad. El síndrome de muerte infantil súbita a veces se denomina muerte en la cuna porque generalmente los bebés mueren en sus cunas, detalla Mayo Clinic.

No se conoce la causa, pero, al parecer, el síndrome de muerte infantil súbita podría asociarse con anomalías en la porción del cerebro del bebé que controla la respiración y la vuelta al estado de vigilia.

Según detalla el informe, las últimas estimaciones, en Argentina, advierten que se producen alrededor de 40 mil muertes súbitas por año. Por eso, remarcan que es fundamental difundir sobre la importancia crucial de la reanimación cardiopulmonar (RCP) y el manejo del desfibrilador externo automático (DEA) para la atención temprana, dos herramientas clave para actuar con rapidez en caso de presenciar esta situación.

“El 70% de las muertes súbitas se producen fuera del espacio hospitalario y por cada minuto de retraso en la desfibrilación, disminuye entre un 10% a un 12% la supervivencia de una persona que tuvo un episodio de muerte súbita”, subraya la médica.

El Haj subrayó que el 10% del total de las muertes son súbitas.

¿Quiénes son más propensos a sufrirla?

Las personas con mayor riesgo de muerte súbita se encuentran en los dos polos de la vida, por un lado los lactantes hasta el sexto mes por la denominada “muerte blanca” y, en el otro, los adultos, por enfermedades cardiovasculares.

Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte del mundo occidental y de nuestro país. Un 82% de las muertes súbitas producidas fuera de los hospitales se debe a enfermedades cardíacas, principalmente al síndrome coronario agudo, y, en menor medida, miocardiopatías, valvulopatías e insuficiencia cardíaca.

“Es fundamental que aumente la cantidad de ciudadanos que se encuentren entrenados en técnicas de RCP y manejo del DEA, para aumentar las posibilidades de sobrevida de una víctima”, subrayó la profesional

¿Cuáles son los síntomas del paro cardíaco?

-Pérdida brusca de la conciencia.

-Ausencia de pulsos centrales.

-Cianosis.

-Apnea y/o dificultad para respirar.

-Dilatación de las pupilas.

Cómo hacer reanimación cardiopulmonar

La reanimación cardiopulmonar (RCP) se emplea cuando una persona no está respirando o está respirando con dificultad y su corazón se ha detenido. La RCP comienza con compresiones de tórax seguidas por respiración de rescate. Las compresiones de tórax y la respiración de rescate se realizan en ciclos.

La RCP hace el trabajo de los pulmones y del corazón, lo que mejora la probabilidad de que un paciente sobreviva al paro cardíaco, con el objetivo fundamental de recuperar las funciones cerebrales completas. El éxito se produce entendiendo el rol social, comprendiendo que nadie se salva solo y a través de las pautas que establece la American Heart Association:

-Asegurarse de que la escena sea segura para usted y para la víctima.

-Comprobar si la víctima responde, si no es así, pedir ayuda a las personas que se encuentran cerca.

-Reconocer si la víctima está en paro, por su respiración y pulso.

-Llamar a emergencias.

-Buscar un DEA a través de algún ayudante si ello es posible.

Aplicar RCP, comprimiendo el centro del tórax (mitad inferior del esternón) con al menos 100 compresiones por minuto, con una profundidad mínima de 5 a 6 cm y permitiendo una expansión completa del tórax. Reducir a menos de 10 segundos las interrupciones y realizar un cambio de reanimador cada 2 minutos.

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